Por que Lloras?

 

Díjole Jesús: Mujer, ¿por qué lloras? ¿A quién buscas? Ella, creyendo que era el hortelano, le dijo: Señor, si lo has llevado tú, dime dónde lo has puesto, y yo lo tomaré.
Díjole Jesús: ¡María! Ella, volviéndose, le dijo en hebreo: ¡Rabboní!, que quiere decir Maestro.
Jesús le dijo: Deja ya de retenerme, porque aún no he subido al Padre; pero ve a mis hermanos y diles: Subo a mi Padre y a vuestro Padre, a mi Dios y a vuestro Dios.”Juan 20:15-17

Entonces dirá el Rey a los que están a su derecha: Venid, benditos de mi Padre, tomad posesión del reino preparado para vosotros desde la creación del mundo. Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; peregriné, y me acogisteis;”estaba desnudo, y me vestísteis; enfermo, y me visitasteis; preso, y vinisteis a verme.”
Y le responderán los justos: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento y te alimentamos, sediento y te dimos de beber?
¿Cuándo te vimos peregrino y te acogimos, desnudo y te vestimos?
¿Cuándo te vimos enfermo o en la cárcel y fuimos a verte?
Y el Rey les dirá: En verdad os digo que cuantas veces hicisteis eso a uno de estos mis hermanos menores, a mí me lo hicisteis.
Y dirá a los de la izquierda: Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno, preparado para el diablo y para sus ángeles. Mat 25:34-41

Novena Divina Misericordia

PRIMER DÍA

Hoy, tráeme a toda la humanidad y especialmente a todos los pecadores, y sumérgelos en el mar de mi misericordia. De esta forma, me consolarás de la amarga tristeza en que me sume la pérdida de las almas.

Jesús misericordiosísimo, cuya naturaleza es la de tener compasión de nosotros y de perdonarnos, no mires nuestros pecados, sino la confianza que depositamos en tu bondad infinita. Acógenos en la morada de tu compasivísimo Corazón y nunca los dejes escapar de él. Te lo suplicamos por tu amor que te une al Padre y al Espíritu Santo.

Padre Eterno, mira con misericordia a toda la humanidad y especialmente a los pobres pecadores que están encerrados en el compasivísimo Corazón de Jesús y por su dolorosa pasión muéstranos tu misericordia para que alabemos la omnipotencia de tu misericordia por los siglos de los siglos. Amén. (Padre Nuestro, Ave María, Gloria)

*CORONILLA A LA DIVINA MISERICORDIA

SEGUNDO DÍA

Hoy, tráeme a las almas de los sacerdotes y los religiosos, y sumérgelas en mi misericordia insondable. Fueron ellas las que me dieron fortaleza para soportar mi amarga pasión. A través de ellas, como a través de canales, mi misericordia fluye hacia la humanidad.

Jesús misericordiosísimo, de quien procede todo bien, aumenta tu gracia en nosotros para que realicemos dignas obras de misericordia, de manera que todos aquellos que nos vean, glorifiquen al Padre de misericordia que está en el cielo.

Padre eterno, mira con misericordia al grupo elegido de tu viña, a las almas de los sacerdotes y a las almas de los religiosos; otórgales el poder de tu bendición. Por el amor del Corazón de tu Hijo, en el cual están encerradas, concédeles el poder de tu luz para que puedan guiar a otros en el camino de la salvación y a una sola voz canten alabanzas a tu misericordia sin límite por los siglos de los siglos. Amén. (Padre Nuestro, Ave María, Gloria)

*CORONILLA A LA DIVINA MISERICORDIA

TERCER DÍA

Hoy, tráeme a todas las almas devotas y fieles, y sumérgelas en el mar de mi misericordia. Estas almas me consolaron a lo largo del vía crucis. Fueron una gota de consuelo en medio de un mar de amargura.

Jesús misericordiosísimo, que desde el tesoro de tu misericordia les concedas a todos tus gracias en gran abundancia, acógenos en la morada de tu compasivísimo Corazón y nunca nos dejes escapar de él. Te lo suplicamos por el inconcebible amor tuyo con que tu Corazón arde por el Padre celestial.

Padre Eterno, mira con misericordia a las almas fieles como herencia de tu Hijo y por su dolorosa pasión, concédeles tu bendición y rodéalas con tu protección constante para que no pierdan el amor y el tesoro de la santa fe, sino que con toda la legión de los ángeles y los santos, glorifiquen tu infinita misericordia por los siglos de los siglos. Amén. (Padre Nuestro, Ave María, Gloria)

*CORONILLA A LA DIVINA MISERICORDIA

CUARTO DÍA

Hoy, tráeme a aquellos que no creen en Dios y aquellos que todavía no me conocen. También pensaba en ellos durante mi amarga pasión y su futuro celo consoló mi Corazón. Sumérgelos en el mar de mi misericordia.

Jesús compasivísimo, que eres la luz del mundo entero. Acoge en la morada de tu piadosísimo Corazón a las almas de aquellos que no creen en Dios y de aquellos que todavía no te conocen, pero que están encerrados en el compasivísimo Corazón de Jesús. Atráelas hacia la luz del Evangelio. Estas almas desconocen la gran felicidad que es amarte. Concédeles que también ellas ensalcen la generosidad de tu misericordia por los siglos de los siglos. Amén. (Padre Nuestro, Ave María, Gloria)

*CORONILLA A LA DIVINA MISERICORDIA

QUINTO DÍA

Hoy, tráeme a las almas de los hermanos separados y sumérgelas en el mar de mi misericordia. Durante mi amarga pasión, desgarraron mi cuerpo y mi Corazón, es decir, mi Iglesia. Según regresan a la Iglesia, mis llagas cicatrizan y de este modo alivian mi pasión.

Jesús misericordiosísimo que eres la bondad misma, tú no niegas la luz a quienes te la piden. Acoge en la morada de tu compasivísimo Corazón a las almas de nuestros hermanos separados y llévalas con tu luz a la unidad con la Iglesia y no las dejes escapar de la morada de tu compasivísimo Corazón sino haz que también ellas glorifiquen la generosidad de tu misericordia.

Padre eterno, mira con misericordia a las almas de nuestros hermanos separados, especialmente a aquellos que han malgastado tus bendiciones y han abusado de tus gracias por persistir obstinadamente en sus errores. No mires sus errores, sino el amor de tu Hijo y su amarga pasión que sufrió por ellos, ya que también ellos están encerrados en el compasivísimo Corazón de Jesús. Haz que también ellos glorifiquen tu gran misericordia por los siglos de los siglos. Amén. (Padre Nuestro, Ave María, Gloria)

*CORONILLA A LA DIVINA MISERICORDIA

SEXTO DÍA

Hoy, tráeme a las almas mansas y humildes y las almas de los niños pequeños y sumérgelas en mi misericordia. Estas son las almas más semejantes a mi Corazón. Ellas me fortalecieron durante mi amarga agonía. Las veía como ángeles terrestres que velarían al pie de mis altares. Sobre ellas derramo torrentes enteros de gracias. Solamente el alma humilde es capaz de recibir mi gracia; concedo mi confianza a las almas humildes.

Jesús misericordiosísimo, tú mismo has dicho: Aprended de mí que soy manso y humilde de Corazón. Acoge en la morada de tu compasivísimo Corazón a las almas mansas y humildes y a las almas de los niños pequeños. Estas almas llevan a todo el cielo al éxtasis y son las preferidas del Padre celestial. Son un ramillete perfumado ante el trono de Dios, de cuyo perfume se deleita Dios mismo. Estas almas tienen una morada permanente en tu compasivísimo Corazón y cantan sin cesar un himno de amor y misericordia por la eternidad.

Padre eterno, mira con misericordia a las almas de los niños pequeños que están encerradas en el compasivísimo Corazón de Jesús. Estas almas son las más semejantes a tu Hijo. Su fragancia asciende desde la tierra y alcanza tu trono. Padre de misericordia y de toda bondad, te suplico por el amor que tienes por estas almas y el gozo que te proporcionan.

Bendice al mundo entero para que todas las almas canten juntas las alabanzas de tu misericordia por los siglos de los siglos. Amén. (Padre Nuestro, Ave María, Gloria)

*CORONILLA A LA DIVINA MISERICORDIA

SÉPTIMO DÍA

Hoy, tráeme a las almas que veneran y glorifican mi misericordia de modo especial y sumérgelas en mi misericordia. Estas almas son las que más lamentaron mi pasión y penetraron más profundamente en mi Espíritu. Ellas son un reflejo viviente de mi Corazón compasivo. Estas almas resplandecerán con una luz especial en la vida futura. Ninguna de ellas irá al fuego del infierno. Defenderé de modo especial a cada una en la hora de la muerte.

Jesús misericordiosísimo, cuyo Corazón es el amor mismo, acoge en la morada de tu compasivísimo Corazón a las almas que veneran y ensalzan de modo particular la grandeza de tu misericordia. Estas almas son fuertes con el poder de Dios mismo. En medio de toda clase de aflicciones y adversidades siguen adelante confiadas en tu misericordia y unidas a ti, ellas cargan sobre sus hombros a toda la humanidad. Esta almas no serán juzgadas severamente, sino que tu misericordia las envolverá en la hora de la muerte.

Padre eterno, mira con misericordia a aquellas almas que glorifican y veneran tu mayor atributo, es decir, tu misericordia insondable y que están encerradas en el compasivísimo Corazón de Jesús. Estas almas son un Evangelio viviente, sus manos están llenas de obras de misericordia y sus corazones desbordantes de gozo cantan a ti, oh Altísimo, un canto de misericordia. Te suplico, oh Dios, muéstrales tu misericordia según la esperanza y la confianza que han puesto en ti. Que se cumpla en ellas la promesa de Jesús quien les dijo que: a las almas que veneren esta infinita misericordia mía, yo mismo las defenderé como mi gloria durante sus vidas y especialmente en la hora de la muerte. Amén (Padre Nuestro, Ave María, Gloria)

*CORONILLA A LA DIVINA MISERICORDIA

OCTAVO DÍA

Hoy, tráeme a las almas que están en la cárcel del purgatorio y sumérgelas en el abismo de mi misericordia. Que los torrentes de mi sangre refresquen el ardor del purgatorio. Todas estas almas son muy amadas por mí. Ellas cumplen con el justo castigo que se debe a mi justicia. Está en tu poder llevarles el alivio. Haz uso de todas las indulgencias del tesoro de mi Iglesia y ofrécelas en su nombre. Oh, si conocieras los tormentos que ellas sufren ofrecerías continuamente por ellas las limosnas del espíritu y saldarías las deudas que tienen con mi justicia.

Jesús misericordiosísimo, tú mismo has dicho que deseas la misericordia, he aquí que yo llevo a la morada de tu compasivísimo Corazón a las almas del purgatorio, almas que te son muy queridas, pero que deben pagar su culpa adecuada a tu justicia. Que los torrentes de sangre y agua que brotaron de tu Corazón, apaguen el fuego del purgatorio para que también allí sea glorificado el poder de tu misericordia.

Padre eterno, mira con misericordia a las almas que sufren en el purgatorio y que están encerradas en el compasivísimo Corazón de Jesús. Te suplico por la dolorosa pasión de Jesús, tu Hijo, y por toda la amargura con la cual su sacratísima alma fue inundada, muestra tu misericordia a las almas que están bajo tu justo escrutinio. No las mires sino a través de las heridas de Jesús, tu amadísimo Hijo, ya que creemos que tu bondad y tu compasión no tienen límites. Amén. (Padre Nuestro, Ave María, Gloria)

*CORONILLA A LA DIVINA MISERICORDIA

NOVENO DÍA

Hoy, tráeme a las almas tibias y sumérgelas en el abismo de mi misericordia. Estas almas son las que más dolorosamente hieren mi Corazón. A causa de las almas tibias, mi alma experimentó la más intensa repugnancia en el Huerto de los Olivos. A causa de ellas dije: Padre, aleja de mí este cáliz, si es tu voluntad. Para ellas, la última tabla de salvación consiste en recurrir a mi misericordia.

Jesús misericordiosísimo, que eres la compasión misma, te traigo a las almas tibias a la morada de tu piadosísimo Corazón. Que estas almas heladas que se parecen a cadáveres y te llenan de gran repugnancia se calienten con el fuego de tu amor puro. Oh Jesús compasivísimo, ejercita la omnipotencia de tu misericordia y atráelas al mismo ardor de tu amor y concédeles el amor santo, porque tú lo puedes todo.

Padre eterno, mira con misericordia a las almas tibias que, sin embargo, están encerradas en el piadosísimo Corazón de Jesús. Padre de la misericordia, te suplico por la amarga pasión de tu Hijo y por su agonía de tres horas en la cruz, permite que también ellas glorifiquen el abismo de tu misericordia. Amén. (1209-1229) (Padre Nuestro, Ave María, Gloria)

*CORONILLA A LA DIVINA MISERICORDIA

Se comienza con:
Un Padrenuestro…
un Ave María…
y el Credo.

En las cuentas grandes:

“Padre Eterno, te ofrezco el Cuerpo y Sangre, el Alma y la Divinidad de Tu Amadísimo Hijo y Señor Nuestro Jesucristo, como propiciación de nuestros pecados y los del mundo entero.”

(Normalmente, si dos o más personas rezan juntas la Corona, esta parte la dice el que dirige).

En las cuentas pequeñas: (decenas)

“Por Su Dolorosa Pasión, ten misericordia de nosotros y del mundo entero.”

(Esta frase se dice diez veces. Normalmente, si dos o más personas rezan juntas la Corona, la persona que dirige dice: “Por Su Dolorosa Pasión” y la(s) otra(s) persona(s) contesta(n) la parte final “…ten misericordia de nosotros y del mundo entero.”)

Al terminar las cinco décadas, se procede a decir tres veces:

“Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, Ten misericordia de nosotros y del mundo entero”.

JACULATORIA FINAL:

“Oh Sangre y Agua que brotasteis del Corazón de Jesús como una fuente de misericordia para nosotros, en Vos confío”.

Revolución en el Vaticano

Los dis­cí­pu­los de Je­sús fueron to­dos va­ro­nes y el sa­cer­do­cio ca­tó­li­co evo­lu­cio­nó a par­tir de los do­ce apóstoles, los dis­cí­pu­los ori­gi­na­les.

En nuestra iglesia no tenemos “sacerdotisas”, ni obispas, como los protestantes. Que ha­ya la­va­do el Papa los pies de mu­je­res el jueves santo, es muy sig­ni­fi­ca­ti­vo por­que en al­gu­nas dió­ce­sis se ha­ in­clu­so pro­hi­bi­do la in­clu­sión de mu­je­res en es­ta par­te de la mi­sa de conmemoración de la ultima cena y lavatorio de pies, a ejemplo de lo que Jesús mismo hizo, pero,  que pensar del hecho de que varios de los “escogidos” no eran católicos? más aún si una de las mujeres es musulmán?

En el vaticano las lecturas de las misas e incluso el evangelio ya no las hacen sacerdotes sino diáconos -es decir que pueden ser personas casadas, etc-  lo mismo sucede en el vaticano con la administración de la eucaristía, que es administrada por diáconos, habiendo obispos, sacerdotes y religiosas presentes.

Una de las primeras cosas que Francisco hizo como papa fue escribir una carta a los diáconos argentinos “Que la existencia sacerdotal de ustedes sea servicio: servicio a Jesucristo, servicio a la Iglesia, servicio a los hermanos especialmente a los más pobres y necesitados. No sean ‘diáconos de alquiler’ ni funcionarios. La Iglesia no es una ONG. Que en el servicio les vaya la vida”.

El predicador de la homilía vaticana el viernes santo de 2013, dijo que “todos han pecado y estan privados de la gloria de Dios, pero son justificados gratuitamente por su gracia”  Luego dijo que esto dice en Romanos 3… -que es en lo que lutero basa su herejía, al añadirle a la biblia, que la salvación se da SOLO por la fe- también hablo de modernismo y existencialismo, incluso leyó un cuento de kafka y de los muros que separan las iglesias católicas de las protestantes y de las ceremonias que ahora son escombros,  pero no de confesión ..el padre Raniero Cantalamessa es famoso por ponerse de rodillas para que protestantes, hombres y mujeres le bendigan e impongan manos, es un hombre que afirma que “el paraíso prometido es la paz de conciencia”.

¿Qué le aprovecha, hermanos míos, a uno decir: Yo tengo fe, si no tiene obras? ¿Podrá salvarle la fe? Si el hermano o la hermana están desnudos y carecen de alimento cotidiano,y alguno de vosotros les dijere: Id en paz, que podáis calentaros y hartaros, pero no les diereis con qué satisfacer la necesidad de su cuerpo, ¿qué provecho les vendría?Así también la fe, si no tiene obras, es de suyo muerta” Santiago 2:14-17

http://www.youtube.com/watch?v=7mLZJ1Yw-W4

El que no está conmigo, está contra mí

TRES cosas le son necesarias al hombre para su salvación:

El conocimiento de lo que debe creer,

El conocimiento de lo que debe desear y

El conocimiento de lo que debe cumplir.

El primero se enseña en el Símbolo, en el que se nos comunica la ciencia de los artículos de la fe;

El segundo en el Padrenuestro; y

El tercero en la Ley (mandamientos).

La pena para el que rompe los mandamientos está clara en la Biblia.

Hebr 10, 28: “El que menosprecia la ley de Moisés (decálogo), sin misericordia es condenado a muerte sobre la palabra de dos o tres testigos”

Cuando Jesús perdonó a la adultera, le perdonó la vida, pero le exigió, “no peques más”.

Por eso hay otro modo de apartar del mal e inducir al bien, es a saber, el medio del amor. Y según este medio fue dada la ley de Cristo, a saber, la ley evangélica, que es la ley del amor.

I Juan 4, 16: “Quien permanece en la caridad, en Dios permanece, y Dios en él”.

Juan 14, 23: “El que me ama guardará mi palabra”.

Cuando fue la última vez que leíste la Biblia y obedeciste?

Rom. 8, 28: “Todas las cosas concurren para el bien de los que aman a Dios”

Salmo 118, 165: “Mucha paz tienen los que aman tu ley; no hay para ellos tropiezo”

Rom 8, 15—: “No habéis recibido un espíritu de servidumbre para recaer en el temor, sino que recibisteis el espíritu de hijos adoptivos”

Rom 8, 16-17: “El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu de que somos hijos de Dios, y si hijos, también herederos: herederos de Dios, coherederos de Cristo”. Sabiduría 5, 5: “He aquí que hemos sido contados entre los hijos de Dios”.

I Juan 4, 10: “La caridad está no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que Él nos amó primero”

Lucas 11:23 “El que no está conmigo, está contra mí, y el que conmigo no recoge, desparrama”.

 

Triduo

Los tres sacratísimos días de la crucifixión, sepultura y resurrección de Cristo

Se conoce como Triduo Pascual al tiempo comprendido desde la tarde del Jueves Santo, hasta la madrugada del Domingo de Pascua, en donde se celebran los tres grandes misterios de la redención: la Pasión, la Muerte y la Resurrección de Jesucristo. Para la liturgia católica el “triduo Pascual” es una sola celebración que empieza el jueves con la Misa vespertina de la cena del Señor en donde se evoca la última cena de Jesús donde instituyó el Sacramento de la Eucaristía, el del Orden Sacerdotal y el mandamiento del amor.

Al final de esta primera parte de la celebración el sacerdote no imparte la bendición porque continua el día siguiente.

El viernes Santo se medita sobre la pasión de Cristo y se conmemora la cruz; la Iglesia, siguiendo una antiquísima tradición, este día no celebra la Eucaristía, sino que los fieles comulgan con las hostias sobrantes del día anterior.

El Sábado Santo es el día del gran silencio: la Iglesia permanece junto al sepulcro del Señor, meditando su pasión y muerte, esperando su resurrección.

CRISTO DESCENDIO A LOS INFIERNOS, CATECISMO:

“632 Las frecuentes afirmaciones del Nuevo Testamento según las cuales Jesús “resucitó de entre los muertos” (Hch 3, 15; Rm 8, 11; 1 Co 15, 20) presuponen que, antes de la resurrección, permaneció en la morada de los muertos. Es el primer sentido que dio la predicación apostólica al descenso de Jesús a los infiernos; Jesús conoció la muerte como todos los hombres y se reunió con ellos en la morada de los muertos. Pero ha descendido como Salvador proclamando la buena nueva a los espíritus que estaban allí detenidos.

633 La Escritura llama infiernos, sheol o hades a la morada de los muertos donde bajó Cristo después de muerto, porque los que se encontraban allí estaban privados de la visión de Dios. Tal era, en efecto, a la espera del Redentor, el estado de todos los muertos, malos o justos, lo que no quiere decir que su suerte sea idéntica como lo enseña Jesús en la parábola del pobre Lázaro recibido en el “seno de Abraham”. “Son precisamente estas almas santas, que esperaban a su Libertador en el seno de Abraham, a las que Jesucristo liberó cuando descendió a los infiernos”. 

Jesús no bajó a los infiernos para liberar allí a los condenados ni para destruir el infierno de la condenación, sino para liberar a los justos que le habían precedido.

634 “Hasta a los muertos ha sido anunciada la Buena Nueva…” (1 P 4, 6). El descenso a los infiernos es el pleno cumplimiento del anuncio evangélico de la salvación. Es la última fase de la misión mesiánica de Jesús, fase condensada en el tiempo, pero inmensamente amplia en su significado real de extensión de la obra redentora a todos los hombres de todos los tiempos y de todos los lugares porque todos los que se salvan se hacen partícipes de la Redención. 

635 Cristo, por tanto, bajó a la profundidad de la muerte para “que los muertos oigan la voz del Hijo de Dios y los que la oigan vivan”. Jesús, “el Príncipe de la vida” (Hch 3, 15), aniquiló “mediante la muerte al señor de la muerte, es decir, al diablo y libertó a cuantos, por temor a la muerte, estaban de por vida sometidos a esclavitud” (Hb 2, 14-15). En adelante, Cristo resucitado “tiene las llaves de la muerte y del Hades” (Ap 1, 18) y “al nombre de Jesús toda rodilla se doble en el cielo, en la tierra y en los abismos” (Flp 2, 10).”

La celebración del triduo termina el domingo (se considera domingo a partir de las 18:00 hs del sábado, la víspera)con la Misa de resurrección. Es el domingo de los domingos, y al final de esta celebración se imparte la bendición. El Triduo Pascual es el corazón del año litúrgico. Wikipedia

http://www.youtube.com/watch?v=-RH1qa4QjFM

San Judas Tadeo

San Judas Tadeo, el santo de los desesperados y afligidos, patrono de las causas desesperadas o de las causas perdidas

 

San Judas Tadeo nació en Caná de Galilea, Palestina, hijo de Alfeo (o Cleofás) y María Cleofás.

Su padre, Alfeo, era hermano de San José y su madre, prima hermana de María Santísima. Por lo que Judas Tadeo era primo hermano de Jesús, tanto por el padre como por la madre. Alfeo (Cleofás) era uno de los discípulos a quien Jesús apareció en el camino de Emaús, en el día de la resurrección. María Cleofás, era una de las piadosas mujeres que habían seguido a Jesús desde Galilea y que permanecieron al pie de la cruz, en el Calvario, junto a María Santísima,es decir que las santas mujeres, todas eran familia de San Judas.

Judas Tadeo tenía cuatro hermanos: Tiago, José, Simón y María Salomé. Uno de ellos, Tiago, también fue llamado por Jesús para ser apóstol. La relación de la familia de San Judas Tadeo con Jesús, fue la siguiente:

Tiago fue uno de los doce apóstoles y se convirtió en el primer obispo de Jerusalén.

José, se sabe que era conocido como el Justo.

Simón, otro de los hermanos de San Judas fue el segundo obispo de Jerusalén, sucesor de Tiago.

María Salomé, su única hermana, era madre de los apóstoles San Tiago el Mayor y San Juan Evangelista, pidió a Jesús que pusiera uno a su derecha y otro a su izquierda (Mateo 20 : 21). Santiago fue martirizado bajo Herodes Agripa I (Hechos 12) Siendo el primer Martir.

Hubo mucha convivencia de San Judas Tadeo con su primo Jesús y sus tíos, María y José. Fue tal fraternal convivencia, además del parentesco tan próximo, lo que llevó a San Marcos (Mc 6,3) a citar a San Judas Tadeo y sus hermanos como los “hermanos” de Jesús.

La Biblia habla poco de San Judas Tadeo. Señala, sin embargo, un hecho muy importante: fue elegido a dedo por Jesús, para ser uno de sus apóstoles. La carta de San Judas es el ultimo libro antes del apocalipsis, cuya lectura recomendamos firmemente, son dos hojas llenas de sabiduría.

El nombre de Judas aparece también en los Hechos de los Apóstoles (Hechos 1,13). Además de estas citas, su sobrino San Juan Evangelista (Juan 14,22) lo nombra en el episodio de la Santa Cena, el viernes santo. San Judas Tadeo no pudo contenerse y preguntó: “Maestro, ¿por qué razón has de manifestarte sólo a nosotros y no al mundo?” Y fue, entonces, que Jesús le respondió afirmando que habría manifestaciones de Él a todos los que mantuvieran su palabra y permaneciesen fieles en su amor.

Después que los Apóstoles recibieron el Espíritu Santo en el Cenáculo en Jerusalén, San Judas Tadeo inició su predicación en Galilea, viajó a Samaría y otras poblaciones judías. Él formó parte del primer Concilio de Jerusalén que fue realizado en el Año 50.

Tiempo después, evangelizó en Siria, Armenia y Mesopotamia (actual Irán), donde consiguió la compañía de otro apóstol, Simón el “zelote”, que ya evangelizaba en Egipto.

La predicación y el testimonio de San Judas Tadeo, fue realizada de modo enérgico y vigoroso. Él atrajo y cautivó a los paganos y pueblos de otras religiones que entonces se convirtieron en gran número al cristianismo. Fue incansable en esta tarea, predicando el evangelio y convirtiendo muchas almas, viajo con una carta al rey de Edesa, llamado Abgar.

Cuando  Tadeo llegó hasta el rey, vio éste, junto al apóstol, el rostro luminoso de Jesús, y se inclinó profundamente. Por medio de la imposición de sus manos, sanó Tadeo al rey Abgar de la lepra, en una reunión, en presencia del rey, se levantaron los sacerdotes idólatras contra el apóstol. Una parte de ellos tenía en un canasto cierta cantidad de víboras del largo de un brazo y otros las tenían en las manos.

Estas víboras eran redondeadas, como anguilas, pero más delgadas, tenían cabecitas redondas, las fauces abiertas mostraban unas lengüitas agudas, como lancetas, en actitud de amenaza. Los sacerdotes las arrojaron contra el apóstol; pero ellas volvían como flechas contra los mismos que las habían traído. Los mordían, y ellos gritaban y clamaban, hasta que el apóstol mandó a las serpientes que no dañasen a esos sacerdotes, muchos se convirtieron y el mismo rey con ellos.

Los paganos, molestos, comenzaron a poner al pueblo en su contra.

San Judas Tadeo y San Simón fueron presos y llevados al templo del sol. Allí, se negaron a renunciar a Jesucristo y a presentar culto a la diosa Diana. “Porque ya sabéis que estos ídolos que adoráis son falsos, de ellos saldrán los demonios y se quebrarán”. En el mismo instante, dos horribles demonios quebraron todo el templo y desaparecieron. Indignado, el pueblo, incitado por los sacerdotes paganos, se arrojó con furia contra los apóstoles.

San Judas Tadeo fue tasajeado cruelmente por los sacerdotes paganos.

San Judas Tadeo, apóstol y mártir, es representando en sus imágenes con un libro, que simboliza la palabra de Dios que él anunció, y una alabarda, una especie de hacha, que fue el instrumento utilizado en su martirio.

Sus reliquias actualmente son veneradas en la Basílica de San Pedro, en Roma. Su fiesta litúrgica es celebrada el 28 de octubre, probable fecha de su martirio ocurrida en el año 70.