Anticlerical Matacuras

 

anticlericales

El anticlericalismo es un movimiento contrario a la influencia de las instituciones religiosas, que nace en los jardines reales de Edén por insinuación del astuto y recién destituido Seraphim Morning y que ha prosperado desde entonces (6 mil años) hasta convertirse en parte del clericalismo, al considerarse (El mismo clero) obstáculo para el progreso del mundo.

El “anticlericalismo creyente”, parte de la creencia, de que la religión católica, como tal, es buena, bella y verdadera: pero los que la sirven son “malos, mentirosos y de fea conducta”.

La institución por excelencia y nombramiento divino, ha sido últimamente víctima de un llamativo florecimiento de esta “corriente”, por alguno de sus máximos exponentes, que no quiere parecer “malo, etc” y se aparta de lo que “daña” la institución, así que citemos un acontecimiento ocurrido en el “balcón de las bendiciones”, desde el cual según la tradición, la primera bendición del “ungido”, da indulgencia plenaria. Para evitar un hecho tan “bochornoso” el “Ungido” en lugar de brindar el consuelo, pide ser consolado y pide la bendición a la multitud, así que no hay indulgencia.

Como las creencias religiosas pertenecen al “ámbito exclusivamente privado del ciudadano”, las organizaciones que las sustentan, al formarse como instituciones, ejercen “influencias intolerantes e indeseables”, para evitarlo, política y públicamente el “Exponente” solicita a sus conciudadanos no alegrarse ni asistir a la fiesta publica y pasar de “agache” como si fuera algo reprochable ser representante de “algo así”.

Para confirmar su sentimiento, se niega a lucir los ornamentos que identifican su “influencia”.

Elimina la pompa que ofende a quienes cuestionan el papel de mediador que ejerce el clero en la profesión de fe y para congratularse con ellos rechaza el anillo del pescador original -os haré pescadores de Hombres- y los zapatos del Pescador.

Como quien no quiere vivir en la casa del padre, se aloja en un hotel, del que hace su Hogar.

Aprovecha las grandes ceremonias llenas de clérigos y cardenales para invitar laicos a oficiar parte de las ceremonias, lecturas, etc.

Su predicador oficial en “alguna” ceremonia y como quien no quiere la cosa -solemnidad del Viernes Santo- habla de los residuos de los ceremoniales, leyes y controversias del pasado, los muros antiguos que hay que derribar con coraje. “puede decirse que ya ha llegado el final de los tiempos, porque en Cristo, subido a la diestra del Padre, la humanidad ha llegado a su meta final. ” Anotaba.

Para confirmar su laicismo, desprevenidamente comenta que no le ve problema al matrimonio de los clérigos, e incluso anecdóticamente habla de la “piba” que le deslumbró, pero aclara que no estaba para esas cosas.

El movimiento anticlerical ha ido acompañado de actos violentos contra edificios o arte religioso (iconoclastia) o contra las personas;(PERSECUCIONES EN TODO EL MUNDO) otras veces, por el contrario, ha tenido un contenido más intelectual y político y ha sido asumido por “humanistas” como Erasmo, ilustrados como Voltaire, filósofos como Friedrich Nietzsche. Todos grandes seguidores de Seraphim Morning.

Para que los ritos dejen de ser “monótonos”, les cambia de “genero” a los apóstoles y hasta de credo, escogiendo a la seguidora de la medialuna, para postrarse ante ella humildemente y ungirle los pies, en un gesto que hasta Cefas Barjona vio como algo tan indigno que tuvo que ser el mismo Todopoderoso quien le amenazara con apartarle si no permitía ejecutarlo en Él, y eso que le había visto hacer milagros.

Para nuestro consuelo el Único Bueno, ha prometido estar con nosotros hasta el momento que se avecina, si hemos leído bien los signos….

 

Pecador Empecinado, Impenitente

La impenitencia no consiste en dejarse engañar de vez en cuando por el tentador.
Se trata de estar enamorado de la transgresión, del peligro, es un coqueteo con el demonio, para luego confesarse casi como una burla a la misericordia.(algunos ni eso, ya son “salvos” les dijo el engañador)

No es ser tibio, como Tomás que quiso meter el dedo en la herida, es ser malo, como el joven rico que pudiendo ser santo prefirió ser pecador y según cuenta la tradición estaba entre quienes Lo condenaban,(a Jesús) porque la única forma de justificar sus crímenes era condenar al Bien.

Hay una enorme diferencia entre los pueblos que no conocían al redentor (uno que da la libertad,como quien compra un pájaro y lo libera) y aquellos que conociéndolo se aprovechan de El.

“Como Dios es amor entonces el infierno esta desocupado”.
Como Dios es amor, seguramente no me condenare, muchos, incluso santos, esperaban hasta estar viejos para hacerse bautizar, ya que el bautizo limpia del pecado.

Estamos usando a Dios, esto es una artimaña del demonio.
Olvidamos que Jesús claramente, al perdonar los pecados impone penitencias, como: “no peques Mas”, “preséntate al sumo sacerdote” (esto es hazlo publico) o bien “No le digas a Nadie”.

Por sus obras los conoceréis.

Jesus-Dios se enoja y su enojo es terrible, como cuando en una sinagoga cura a un hombre y pregunta si se puede hacer el bien ese Día, “Y les dice: ¿Es lícito en sábado hacer bien en vez de mal, salvar un alma o dejarla perecer? Y ellos callaban.Y dirigiéndoles una mirada airada, entristecido por la dureza de su corazón, dice al hombre: Extiende tu mano. La extendió y fuele restituida la mano”.(Mc.3,1 -5).
Tilda de hipócritas a los sumos sacerdotes y les recrimina, como sí, pueden ayudar a un animal poniéndolo por encima de sus propios hermanos.

También en el antiguo testamento vemos que Dios recrimina al pueblo porque durante sus angustias y desastres “Os trastorné como cuando Dios trastornó a Sodoma y Gomorra; fuisteis como tizón sacado del fuego, pero no os convertisteis a mí”, Amos 4:11

“El sabio es cauto y se aparta del mal; el necio se deja llevar de él fácilmente.”Pro 14:16 Por la impiedad se disipa la hacienda. Odia a su hijo el que da paz a la vara; el que le ama se apresura a corregirle.”Pro 13:24

Lo que Dios quiere es que seamos santos “Sed santos, porque santo soy yo.”1Pe 1:16

El que peca y reza empata parece susurrar el demonio, veamos que tan cierto es.

Adan y Eva fueron expulsados de la vida eterna y condenados a la enfermedad y trabajos forzados de por vida, el dolor es parte de su castigo.

Caín, condenado a vagar sin amor ni descanso.”Hoy me echas de este suelo y he de esconderme de tu presencia, convertido en vagabundo errante por la tierra, y cualquiera que me encuentre me matará.»Gen 4:14

Todo el mundo antiguo fue condenado a la muerte mas espantosa, según dicen, cual es morir ahogado y los mas degenerados a la segunda muerte mas espantosa, murieron quemados por el fuego que llovió sobre ellos.

Algunos ambiciosos se contagiaron de lepra, otros idolatras vieron morir a todos sus hijos antes de sufrir muerte ignominosa.

Seria muy largo ver los castigos bíblicos merecidos, pero el ejercicio de repasarlos, lo dejo como una cordial invitación o tarea.

Por ultimo vemos justos pagando por los pecados del pueblo y hasta justos siendo probados como Job, que no solo perdió bienes y familia sino que una llaga le cubría todo el cuerpo, pero no maldijo a Dios ni perjuró, como se lo propusieron sus mejores amigos y hasta su propia esposa.

El colmo de los ejemplos es el mismo Dios, mostrándonos como se debe vivir y morir. ¡Cómo ser Santo!!!!

Ahora ya estarás mas “tranquilo” pecador contumaz, creyendo que Dios perdona todo, “El que no perdonó a su propio Hijo, antes le entregó.”, Rom 8:32 ……

La diferencia entre el purgatorio y el infierno es que hay esperanza de salir, pero de verdad crees que con algunos millones de años allí pagaras por los que arrastraste al pecado? Y si estas equivocado? Mejor empieza a reparar ya.

religiones: Cristianismo

El cristianismo (del griego Christós, Cristo, literalmente ‘ungido’) es una religión monoteísta basada en la vida y enseñanzas de Jesús de Nazaret, presentadas en el canon bíblico y las escrituras del Antiguo y Nuevo Testamento. Revela que Jesús es el hijo de Dios, así como el Mesías (o Cristo) profetizado en el Antiguo Testamento, que murió para la redención de los pecados del género humano, y que resucitó tres días después de su muerte.
La Resurrección nos libra de la muerte. Los cristianos somos hijos de Dios, con un destino eterno, hijos de la Vida, hijos del Amor. Nuestra religión es de vida, es de amor. Se trata de comunicar esta vida, y así amar y prepararnos para la vida eterna.
“Hay un doble aspecto en el misterio pascual: por su muerte (Cristo) nos libera del pecado, por su Resurrección nos abre el acceso a una nueva vida. Esta es, en primer lugar, la justificación que nos devuelve la gracia de Dios a fin de que, al igual que Cristo fue resucitado de entre los muertos…así también nosotros vivamos una nueva vida. Consiste en la victoria sobre la muerte y el pecado y en la nueva participación en la gracia. Realiza la adopción filial, porque los hombres se convierten en hermanos de Cristo.” (CEC 654)
Dios no es un Dios de muertos, sino de vivos, porque para Él todos viven. Dios es vida, no sólo es el Creador de todo cuanto existe. Si nosotros somos sus hijos, participamos de su misma vida, de su amor.

“Hay dos caminos, el de la vida y el de la muerte, y grande es la diferencia que hay entre estos dos caminos. El camino de la vida es éste: «Amarás en primer lugar a Dios que te ha creado, y en segundo lugar a tu prójimo como a ti mismo. Todo lo que no quieres que se haga contigo, no lo hagas tú a otro.» Tal es la enseñanza de este discurso: «Bendecid a los que os maldicen y rogad por vuestros enemigos, y ayunad por los que os persiguen. Porque ¿qué gracia hay en que améis a los que os aman? ¿No hacen esto también los gentiles? Vosotros amad a los que os odian, y no tengáis enemigo.» Apártate de los deseos carnales. Si alguno te da una bofetada en la mejilla derecha, vuélvele la izquierda, y serás perfecto. Si alguien te fuerza a ir con él durante una milla, acompáñale dos. Si alguien te quita el manto, dale también la túnica. Si alguien te quita lo tuyo, no se lo reclames, pues tampoco puedes. A todo el que te pida, dale y no le reclames nada, pues el Padre quiere que se dé a todos de sus propios dones. Bienaventurado el que da conforme a este mandamiento, pues éste es inocente. ¡Ay del que recibe! Si recibe porque tiene necesidad, será inocente; pero si recibe sin tener necesidad, tendrá que dar cuenta de por qué recibió y para qué: puesto en prisión, se le examinará sobre lo que hizo, y no saldrá hasta que no devuelva el último cuadrante.
También está dicho acerca de esto: que tu limosna sude en tus manos hasta que sepas a quién das. Segundo mandamiento de la doctrina: No matarás, no adulterarás, no corromperás a los menores, no fornicarás, no robarás, no practicarás la magia o la hechicería, no matarás el hijo en el seno materno, ni quitarás la vida al recién nacido. No codiciarás los bienes del prójimo, no perjurarás, no darás falso testimonio. No calumniarás ni guardarás rencor. No serás doble de mente o de lengua, pues la doblez es lazo de muerte. Tu palabra no será mentirosa ni vana, sino que la cumplirás por la obra. No serás avaro, ni rapaz, ni hipócrita, ni malvado, ni soberbio. No tramarás planes malvados contra tu prójimo. No odiarás a hombre alguno, sino que a unos los convencerás, por otros rogarás, a otros los amarás más que a tu propia alma… Sé manso, pues los mansos heredarán la tierra. Sé paciente, compasivo, sin malicia, tranquilo y bueno, temeroso en todo momento de las palabras que has oído. No te exaltarás, ni entregarás tu alma a la temeridad. No se junte tu alma con los soberbios, sino que andarás con los justos y humildes. Los sucesos que te sobrevengan los aceptarás como bienes, sabiendo que no sucede nada sino por disposición de Dios. Hijo mío, te acordarás de día y de noche del que te habla la palabra de Dios, y le honrarás como al Señor. Porque donde se anuncia la majestad del Señor, allí está el Señor. Buscarás cada día los rostros de los santos, para hallar descanso en sus palabras. No harás cisma, sino que pondrás paz entre los que pelean. Juzgarás rectamente, y no harás distinción de personas para reprender las faltas. No andarás con alma dudosa de si sucederá o no sucederá: No seas de los que extienden la mano para recibir, pero la retiran para dar. Si adquieres algo por el trabajo de tus manos, da de ello como rescate de tus pecados. No vaciles en dar, ni murmurarás mientras das, pues has de saber quién es el buen recompensador de tu limosna. No rechazarás al necesitado, sino que tendrás todas las cosas en común con tu hermano, sin decir que nada es tuyo propio; pues si os son comunes los bienes inmortales, cuánto más los mortales. Tu mano no se levantará de tu hijo o de tu hija, sino que les enseñarás desde su juventud el temor de Dios. No mandarás con aspereza a tu esclavo o a tu esclava que esperan en el mismo Dios que tú, no sea que dejen de temer a Dios que está sobre unos y otros… Vosotros, los esclavos, someteos a vuestros señores como a imagen de Dios con reverencia y temor…

En la asamblea confesarás tus pecados, y no te acercarás a la oración con mala conciencia. Este es el camino de la vida
Hijo mío, huye de todo mal y de cuanto se asemeje al mal.

No seas iracundo, porque la ira conduce al asesinato. Ni envidioso, ni disputador, ni acalorado, pues de todas estas cosas se engendran muertes.

Hijo mío, no seas codicioso, pues la codicia conduce a la fornicación. Ni deshonesto en tus palabras, ni altanero en tus ojos, pues de todas estas cosas se engendran adulterios.

Hijo mío, no seas adivino, pues la adivinación conduce a la idolatría. Ni encantador, ni astrólogo, ni purificador, ni quieras ver ni oír esas cosas; pues de todas estas cosas se engendra idolatría.

Hijo mío, no seas mentiroso, pues la mentira conduce al robo. Ni avaro ni vanaglorioso, pues de todas estas cosas se engendran robos.

Hijo mío, no seas murmurador, pues la murmuración conduce a la blasfemia. Ni arrogante ni de mente perversa, pues de todas estas cosas se engendran blasfemias.

Sé, en cambio, manso, pues los mansos heredarán la tierra. Sé paciente y compasivo y sincero y tranquilo y bueno y temeroso en todo tiempo de las palabras que oíste.

No te exaltarás a ti mismo ni consentirás a tu alma temeridad. No se juntará tu alma con los altivos, sino que conversarás con los justos y los humildes.

Recibirás como bienes los acontecimientos que te sobrevengan, sabiendo que sin la disposición de Dios nada sucede.”
Didajé enseñanza de los apóstoles (año 70)

Ven Espiritu Santo

“Os conviene que Yo me vaya. Porque, si no me fuere, el Paráclito no vendrá a vosotros; pero, si me fuere, os lo enviaré.” Juan 16:7

Ven, Espíritu Santo,
y envía desde el cielo
un rayo de tu luz.

Ven, Padre de los pobres,
ven a darnos tus dones,
ven a darnos tu luz.

Consolador lleno de bondad,
dulce huésped del alma
suave alivio de los hombres.

Tú eres descanso en el trabajo,
templanza de la pasiones,
alegría en nuestro llanto.

Penetra con tu santa luz
en lo más íntimo
del corazón de tus fieles.

Sin tu ayuda divina
no hay nada en el hombre,
nada que sea inocente.

Lava nuestras manchas,
riega nuestra aridez,
cura nuestras heridas.

Suaviza nuestra dureza,
elimina con tu calor nuestra frialdad,
corrige nuestros desvíos.

Concede a tus fieles,
que confían en tí,
tus siete dones sagrados.

Premia nuestra virtud,
salva nuestras almas,
danos la eterna alegría.

Después de esto derramaré mi espíritu sobre toda carne, y profetizarán vuestros hijos y vuestras hijas, y vuestros ancianos tendrán sueños, y vuestros jóvenes verán visiones.
Joel 2:28