Acupuntura árbol de la Ciencia

shennong_the_chinese_deity_of_medicine_agriculture_hm08  Shennong

“Estamos desterrados del Paraíso por no haber querido ayunar. Ayunemos, para que se nos permita volver a él. (S. Basilio, Homl. 1, de jejun., sent. 4, adic. Tric. T. 3, p. 380.)”

Nuwa o la serpiente Fu Xi, También llamado Bao Xi, hijo del Dios del Trueno, tenía la cabeza de hombre y el cuerpo de serpiente, inventó unos útiles (las Nueve Agujas) dando lugar a la Acupuntura. Fu Xi es uno de los Cinco Emperadores legendarios. Nuwa su esposa también se representa con cuerpo de Serpiente son llamados “los padres del género humano”.

El dios Shennong enseñó la acupuntura al pueblo chino así como la sanación con te y yerbas aproximadamente el año 3000 ac. Se le representa con cara de loco como es común a los santos daoistas.

Luego en el año 520 ac. un “genio” (espiritu) llamado Chang sangjun les perfecciono una medicina que permitía ver a través de las paredes del cuerpo los órganos y los huesos, era la moxibustion (acupuntura y fuego), medicina taoísta que enseña que la enfermedad es producida por los demonios así que toda acupuntura es un “exorcismo”?.

Los ministros de los dioses Chu Xie yuan y otros 8 que llegaron a ser inmortales por la acupuntura, podían dejar su cuerpo y viajar en espíritu tal como la gnosis demoníaca enseña.

La acupuntura original comprendía 365 “puntos” pero hoy se aplica en más de 2000 mejorando grandemente el tiempo que el paciente debe esperar su “cura”.

Los grandes maestros de la acupuntura llegaron a ser dioses del budismo y el induismo. Uno de los padres de la medicina tradicional fue nada menos que krishna. «Siempre que la rectitud decae y aumenta la injusticia, yo me manifiesto »

Pen Ch’iao (el cual es conocido como uno de los 6 dioses de la medicina china) pretende que, tomando el pulso interno, el acupuntor podrá conocer los trastornos internos, ya que cada uno de esos pulsos corresponde a un órgano bien definido. Pero los Cheng-Yen (antiguos sabios) no se limitaban exclusivamente a las funciones materiales y, además del Chenn (palabra china que significa espíritu) otros principios abstractos intervienen en el Sing (naturaleza). La naturaleza (Sing) es la Ley del Cielo (t’ien-ming) y su observación es el Verdadero Camino (el Tao).

Esta Gran Vía (el Tao) puede tener como equivalente el “Yug” de los hindúes (Yoga = identificación), es la asimilación, la unión, la Ley de correspondencia, etc. El Tao, que se traduce literalmente por Vía (el Sendero de Iniciación), es el Principio Supremo, encarado metafísicamente; es al mismo tiempo el origen de todos los seres así como también el final. (Es el Marga de los Hindúes).

El Taoísmo es, con el Confucianismo, la más grande religión del Extremo Oriente (285.000.000 de miembros); fue divulgado sobre todo por Lao-Tzé, contemporáneo de Confucio. Su doctrina es bastante esotérica y reposa esencialmente sobre la metafísica pura; no se apoya sobre el dominio social como el confucianismo, sino que responde más bien a los privilegiados que buscan la Verdadera Luz (el Divino – Cheun – Yen es aquel que ha alcanzado el estado de realización. Tchenn-Yen corresponde al hombre verdadero que ha regresado al estado primordial, lo cual indica a aquel que ha logrado colocarse al centro de la rueda cósmica y que vive en perfecta armonía sin ser afectado por nada). Lao-Tzé (escrito a veces como Lao-Tseu) está considerado como el fundador del Taoísmo al constituir una nueva doctrina que él llamó el Tao (la Vía).

Encontrándose un día con Confucio, le preguntó si él había descubierto el Tao: el Camino. Confucio respondió: “Yo lo he buscado durante 27 años y aún no he podido hallarlo”. Lao-Tzé le dio entonces algunos consejos: “El Sabio ama la oscuridad, no se entrega al primer llegado, estudia los tiempos y las circunstancias; si el momento es propicio, habla, Confucio: haz buen provecho de ello”, declaró Lao Tzé.

Es sobre el estudio de esas polaridades que está basada, por ejemplo, toda la farmacopea china, donde se encuentran los productos más inesperados como medicamentos. El coral es empleado en las afecciones de los bronquios; la piel del búfalo es administrada contra la hemoptisis; el carapacho del cangrejo contra el cáncer; las liendres de los piojos contra las mordidas de los reptiles; la hiel de los osos contra la fiebre biliosa; la sangre de la anguila contra las afecciones de los ojos; los huesos del tigre contra la parálisis; el hígado de las cabras contra las afecciones hepáticas; el gusano de seda contra la epilepsia; el lagarto desecado contra las afecciones de la piel; la luciérnaga contra las afecciones oculares; la gelatina de cuerno de ciervo como fortificante; el bezoar de buey contra la lepra (el chaulmoogra es conocido igualmente por supuesto); la milabris contra la sífilis; el carapacho de tortuga de agua contra la fiebre; la cigarra contra la parálisis. En las plantas se encontrará el gengseng como poderoso afrodisiaco; el arbusto como analgésico en los dolores renales; el alcanfor eficaz contra la diarrea; el sándalo contra las enfermedades del pecho; el ruibarbo contra la constipación; la ofioglosis contra la tos; el áloe contra las afecciones hepáticas; la tuya contra las enfermedades de la piel; el jengibre excelente tónico y estimulante, y una larga lista todavía como la agrimonia, el bambú, la valeriana, la pimpinela, la ortiga, el jequirití, el frijol, la menta, la barba de chivo, la asafétida, la artemisa, la aristoloquia, la clemátide, etc. El opio encuentra un uso frecuente también y es naturalmente, gracias a los pueblos orientales, que nuestra ciencia fue enriquecida de numerosos productos empleados aún diariamente.

En fin, la acupunctura (de “acus” punta y “punctura” picada) reposa sobre un método que permite restablecer el equilibrio de la energía vital. Todas las enfermedades dependen de la ruptura del equilibrio en la repartición de las polaridades (Yang y Yinn): se trata de saturar o descongestionar a voluntad los órganos, según que posean un exceso de tal o cual principio (positivo o negativo).

Esta teoría es debida en gran parte, es preciso decirlo, a nociones metafísicas muy abstractas, pero sin embargo, indispensables de conocer para una idea de la medicina china. El Yang (plenitud) es simbolizado por el fuego, el metal, el rojo, la fuerza, etc. Así será igualmente para las enfermedades congestivas, o sobre-excitantes, mientras que lo débil, como todo aquello que caracteriza el malestar o la atonía, será del tipo Yinn.

Con Freud y, sobre todo, Jung, (reconocido satanista) la ciencia ha virado hacia el oriente y sus métodos “informales”, numerosos países han reconocido ya oficialmente la astrología y la cosmobiología, el magnetismo, la radioestesia y muchos otros sistemas que eran clasificados como pseudo-ciencias, o ciencias ocultas.

El profesor Patrick Woo y sus colegas del Departamento de Microbiología de la Universidad de Hong Kong expresan en un editorial de British Medical Journal (Revista Médica Británica) que la acupuntura puede conllevar riesgos a los pacientes porque las agujas que se insertan varios centímetros debajo de la piel pueden introducir infecciones en el organismo. “Una de las principales complicaciones es la transmisión de microorganismos patogénicos, desde el medio ambiente al paciente o de un paciente a otro” dice el experto.

La acupuntura está basada en la teoría de insertar y manipular agujas muy finas en puntos específicos del cuerpo y es una de las modalidades de medicina alternativa más utilizadas en el mundo. Entre 5 y 10% de los pacientes mueren a causa de las infecciones y otro 10% queda con graves complicaciones como destrucción de articulación, paraplegia, fascitis necrotizante y fallo orgánico múltiple. Además de las infecciones bacterianas, los científicos encontraron casos de pacientes afectados por brotes de virus de hepatitis B asociados con la acupuntura. Un nuevo síndrome clínico ha emergido en el siglo 21: la micobacteioris por acupuntura, que es causada principalmente por el rápido crecimiento de micobacteria.

En la mayoría de los casos, dicen, el virus fue transmitido de un paciente a otro por el uso de agujas mal esterilizadas o no esterilizadas, hay otros dos virus que principalmente se propagan en la sangre, el de hepatitis C y el VIH, que tambien han sido propagados por la acupuntura.

http://www.kinezika.info/pdf/ChineseMythology.pdf

http://www.sergeraynauddelaferriere.net/obras/pps/08/pps08.pdf

http://www.bbc.co.uk/mundo/ciencia_tecnologia/2010/03/100319_acupuntura_infecciones_men.shtml

http://www.mataifu.com/index.php?arxiu=fitxa_document&id=10313&id_familia=977&id_subfamilia=3172&pagina=1

Serpiente China

 

Fu Xi y Nuwa

 Eva Y la Serpiente

San Fidel de Sigmaringa

Miguel de Sigmaringen

San Fidel de Sigmaringa
Mártir
Año 1622

Fidel significa: el que es fiel. El que es digno de fe.
Nació en Sigmaringa, Alemania, en 1577.

Tenía una inteligencia muy vivaz y fue enviado a estudiar a la Universidad de Friburgo, donde obtuvo doctorado en ambos derechos, y luego llegó a ser profesor muy estimado de filosofía y letras. Durante seis años fue encargado de la educación de varios jóvenes de las familias principales de Suabia (Alemania), a los cuales llevó por varios países de Europa para que conocieran la cultura y el modo de ser de las diversas naciones. Sus alumnos se quedaban admirados del continuo buen ejemplo de su profesor en el cual no podían encontrar ni una palabra ni un acto que no fueran de buen ejemplo. Lo que los otros gastaban en cucherías él lo gastaba en dar limosnas.

Como abogado, Fidel se dedicó a defender gratuitamente a los pobres que no tenían con qué costearse un defensor. Su generosidad era tan grande que la gente lo llamaba “El abogado de los pobres”. Ya desde muy joven renunciaba a conseguir y estrenar trajes nuevos y el dinero que con eso ahorraba lo repartía entre las gentes más necesitadas. Jamás en su vida de estudiante ni en sus años de profesional tomó licor, ni nadie lo vio en reuniones mundanas o que ofrecieran peligro para la virtud. Sus compañeros de abogacía se admiraban de que este sabio doctor nunca empleaba palabras ofensivas en los pleitos que sostenía (y sus contrarios sí las usaban y muy terribles).

Un día el abogado contrario a un pleito, le ofreció en secreto una gran cantidad de dinero, con tal de que arreglaran los dos en privado y se le diera la victoria al rico que había cometido la injusticia. Fidel se quedó aterrado al constatar lo fácil que es para un abogado el prestarse a trampas y vender su alma a Satanás por unas monedas como lo hizo Judas. Y dispuso dejar la abogacía y entrar de religioso capuchino. Tenía 35 años.

Dividió sus importantes riquezas en dos partes: la mitad la repartió a los pobres, y la otra mitad la dio al Sr. Obispo para que hiciera un fondo para costear los estudios a seminaristas pobres.

Con razón le pusieron después esta leyenda debajo de su retrato:

¡Santo es Fidel, y fue abogado!,
Obra del poder Divino.
Mucho le costó ser capuchino
y morir después martirizado.

Habiendo sido tan rico y tan lleno de comodidades se fue a vivir como el más humilde y pobre fraile capuchino. Le pedía constantemente a Dios que lo librara de la tibieza (ese vicio que lo hace a uno vivir sin fervor, ni frío ni caliente, descuidado en sus deberes religiosos y flojo para hacer obras buenas) y le suplicaba a Nuestro Señor que no lo dejara perder el tiempo en inutilidades y que lo empleara hasta lo máximo en propagar el Reino de Dios. Le gustaba repetir la famosa frase de San Bernardo: “Sería una vergüenza que habiendo sido coronado de espinas mi Capitán Jesucristo, en cambio yo que soy su soldado, viviera entre comodidades y sin hacer sacrificios”.

En Friburgo consiguió la conversión de muchos protestantes. Y la gente se quedó admirada cuando llegó la peste del cólera, pues se dedicaba de día y de noche a asistir gratuitamente a todos los enfermos que podía. Su austeridad o dominio de sí mismo, era impresionante. Su fervor en la oración y en la Santa Misa conmovían a los que lo acompañaban. Las gentes veían en su persona a una superioridad interior que les impresionaba. Su predicación conseguía grandes frutos porque era sencilla, clara, fácil, práctica, suave y amable, pero acompañada por la unción o fuerza de conmover que proviene de quien antes de predicar reza mucho por sus oyentes y después de la predicación sigue orando por ellos. Era tal el atractivo de sus sermones que hasta los mismos herejes iban a escucharlo. Pero este atractivo fue el que llenó de envidia y rabia a sus opositores y los llevó a escogerlo a él, entre todos los compañeros de misión, para martirizarlo.

Hay algo que a los santos les falla de manera impresionante, es la “prudencia simplemente humana”, ese andar haciendo cálculos para no excederse en desgastarse por el Reino de Dios. Los santos no se miden. Ellos se enamoran de Cristo y de su religión y no andan dedicándose a darse a cuenta gotas, sino que se entregan totalmente a la misión que Dios les ha confiado. Y esto le sucedió a Fidel. Cada poco le llegaban tarjetas como esta: “Recuerde que está predicando en tierras donde hay muchos protestantes, evangélicos, calvinistas y demás herejes. No hable tan claro en favor de la religión católica, si es que quiere seguir comiendo tranquilamente su sopa entre nosotros”.

Pero él seguía incansable enseñando el Catecismo Católico y previniendo a sus oyentes contra el peligro de las sectas de evangélicos y demás protestantes. Tenía que prevenir a sus ovejas contra los lobos que acaban con las devociones católicas.

Al saber en Roma los grandes éxitos del padre Fidel que con sus predicaciones convertía a tantos protestantes, lo nombraron jefe de un grupo de misioneros que tenían que ir a predicar en Suiza, nido terrible de protestantes calvinistas. Lo enviaba la Sagrada Congregación para la Propagación de la fe.

En la ceremonia con la cual lo despedían solemnemente al empezar su viaje hacia Suiza, Fidel dijo en un sermón: “Presiento que voy a ser asesinado, pero si me matan, aceptaré con alegría la muerte por amor a Jesucristo y la consideraré como una enorme gracia y una preferencia de Nuestro Señor.

Pocos días antes de ser martirizado, al escribir una carta a su lejano superior, terminaba así su escrito: “Su amigo Fidel que muy pronto será pasto de gusanos”.

Al llegar a Suiza empezó a oír rumores de que se planeaba asesinarlo porque los protestantes tenían gran temor de que muchos de sus adeptos se pasaran al catolicismo al oírlo predicar. Al escuchar estas noticias se preparó para la muerte pasando varias noches en oración ante el Santísimo Sacramento, y dedicando varias horas del día a orar, arrodillado ante un crucifijo. La santidad de su vida lo tenía ya bien preparado para ser martirizado.

El domingo 24 de abril, se levantó muy temprano, se confesó y después de rezar varios salmos se fue al templo de Seewis, donde un numeroso grupo de protestantes se había reunido con el pretexto de que querían escucharlo, pero con el fin de acabar con él. Al subir al sitio del predicador, encontró allí un papel que decía: “Este será su último sermón. Hoy predicará por última vez”. Se armó de valor y empezó entusiasta su predicación. El tema de su sermón fue esta frase de San Pablo: “Una sola fe, un solo Señor, un solo bautismo” (EF. 4,5) y explicó brillantemente cómo la verdadera fe es la que enseñan los católicos, y el único Señor es Jesucristo y que no hay varios bautismos como enseñan los protestantes que mandan rebautizar a la gente. Aquellos herejes temblaban de furia en su interior, y uno de los oyentes le disparó un tiro, pero equivocó la puntería. Fidel bajó del sitio desde donde predicaba y sintiendo que le llegaba el fin, se arrodilló por unos momentos ante una imagen de la Sma. Virgen. Quedó como en éxtasis por unos minutos, y luego salió por una pequeña puerta por la sacristía detrás del templo.

Los herejes lo siguieron a través del pueblo gritándole: “Renuncie a lo que dijo hoy en el sermón o lo matamos”. El les respondió valientemente: “He venido para predicar la verdadera fe, y no para aceptar falsas creencias. Jamás renunciaré a la fe de mis antepasados católicos.” Aquel grupo de herejes, dirigidos por un pastor protestante, le gritaba: “O acepta nuestras ideas o lo matamos”. El les contestó: “Ustedes verán lo que hacen. Yo me pongo en manos de Dios y bajo la protección de la Virgen Santísima. Pero piensen bien lo que van a hacer, no sea que después tengan que arrepentirse muy amargamente”. Entonces lo atacaron con palos y machetes y lo derribaron por el suelo, entre un charco de sangre. Poco antes de morir alcanzó a decir: “Padre, perdónalos”.

Era el 24 de abril del año 1622.

Dios demostró la santidad de su mártir, obrando maravillosos milagros junto a su sepulcro. Y el primer milagro fue que aquel pastor protestante que acompañaba a los asaltantes, se convirtió al catolicismo y dejó sus errores.

El Papa Benedicto XIV lo declaró santo en 1746.

San Fidel mártir: te encomendamos nuestros países tan plagados de ideas ajenas al Evangelio que le van quitando la devoción a nuestra gente y la van llevando al indiferentismo y a la herejía. Haz que a ejemplo tuyo se levanten por todas partes apóstoles Católicos valerosos y santos que prevengan al pueblo y no lo dejen caer en las garras de lobos que asaltan al verdadero rebaño del Señor.

Si el grano de trigo cae a tierra y muere, produce mucho fruto. (Jesucristo).

Mártires de Nicomedia

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Conmemoración de muchos santos mártires de Nicomedia (ciudad cercana a Nicea y Constantinopla) que en tiempo del emperador Diocleciano, refugiados por montañas y cuevas, con ánimo sereno aceptaron el martirio por el nombre de Cristo.
Recordemos que tras la destrucción de Jerusalen, muchos se fueron a vivir a esa zona incluyendo a La virgen María, quien Vivió en Efeso y allí fue donde floreció con mas fuerza el Cristianismo pero fue también donde la gran mayoría de los primeros Cristianos fueron masacrados por los Paganos.

La matanza de 20.000 cristianos en Nicomedia, según los griegos, ocurrió el día de la Navidad del año 303.
«En Nicomedia, la pasión de muchos miles de mártires que se habían reunido para rendir culto al Señor en el día del nacimiento de Cristo. Empezó cuando El emperador Diocleciano mandó que las puertas de una iglesia donde estaban los cristianos fuesen atrancadas, que se formase una hoguera en torno al edificio y frente a la puerta principal un trípode con brasas e incienso. Ordenó, asi mismo, que se encendiese la hoguera al tiempo que un heraldo proclamaba, de manera que pudiera oírsele desde adentro, que todo aquél que quisiese librarse del fuego, saliera por la puerta principal a ofrecer incienso a Júpiter. Y, cuando todos a una, los que estaban dentro de la iglesia, declararon que estaban prontos a morir por Cristo, se alimentó la hoguera inmensa con ramas secas, se avivaron las llamas y todos perecieron en el fuego. De esta manera, pudieron nacer para el cielo aquel mismo día en el que plugo a Cristo nacer en la tierra para la salvación del mundo».

Hay suficientes pruebas, tanto en Eusebio (lib. VI, caps. 5-8) como en el breviarium sirio, de que Nicomedia era el centro donde mayor fuerza alcanzó la persecución en el año de 303.

En esa época, la gente prefería ir al cielo que abortar, comulgar indignamente o vivir en adulterio, los pecados nefandos, contra natura, eran castigados duramente. Se tenia conciencia de que el pecado lleva al infierno y la apostasía es pecado contra el espíritu Santo , no tiene perdón, es decir, no se purga sino que da condenación eterna según las leyes de Dios, que tanto Ama como castiga, teniendo presente que la justicia es Misericordia.

Basus,_Eusebius,_Eutichius,_and_Basilides_at_Nicomedia_(Menologion_of_Basil_II)