La Salette, apariciones Virgen Maria

La Salette

Sabes por qué la virgen llora desconsolada en La Salette?

Parte de estas profecías ya se cumplieron.

La Aparición de La Salette fue aprobada por S. S. Pío IX; (y los Papas siguientes.) El 19 de septiembre de 1851.

1. “Melania: Esto que Yo te voy a decir ahora no será siempre secreto…

2. Los sacerdotes, ministros de mi Hijo, los sacerdotes, por su mala vida, por sus irreverencias y su impiedad al celebrar los santos misterios, por su amor al dinero, a los honores y a los placeres, se han convertido en cloacas de impureza. Sí, los sacerdotes piden venganza, y la venganza pende de sus cabezas. ¡Ay de los sacerdotes y personas consagradas a Dios, que por sus infidelidades y mala vida crucifican de nuevo a mi Hijo! Los pecados de las personas consagradas a Dios claman al cielo y piden venganza, y he aquí que la venganza está a las puertas, pues ya no se encuentra a nadie que implore misericordia y perdón para el pueblo; ya no hay almas generosas ni personas digna de ofrecer la Víctima sin mancha al Eterno en favor del mundo.

3. Dios va a castigar de una manera sin precedentes.
¡Ay de los habitantes de la tierra!, Dios va a derramar su cólera y nadie podrá sustraerse a tantos males juntos.

4. Los jefes, los conductores del pueblo de Dios, han descuidado la oración y la penitencia, y el demonio ha oscurecido sus inteligencias, se han convertido en estrellas errantes que el viejo diablo arrastrará con su cola para hacerlos perecer. Dios permitirá a la antigua serpiente poner divisiones entre los soberanos, en todas las sociedades y en todas las familias. Se sufrirán penas físicas y morales. Dios abandonará a los hombres a sí mismos y enviará castigos que se sucederán durante más de treinta y cinco años.

5. La sociedad está en vísperas de las más terribles calamidades y de los más grandes acontecimientos. Se verá obligada a ser gobernada por una vara de hierro y a beber el cáliz de la cólera de Dios.

6. Que el Vicario de mi Hijo, el Soberano Pontífice Pío IX, no salga ya de Roma después del año 1859; pero que sea firme y generoso; que combata con las armas de la fe y del amor. Yo estaré con él.

7. Que desconfíe de Napoleón, su corazón es doble; y cuando quiera ser a la vez Papa y Emperador, muy pronto se retirará Dios de él. Es esa águila que queriendo siempre elevarse caerá sobre la espada de la cual quería servirse para obligar a los pueblos a ensalzarlo.

8. Italia será castigada por su ambición de querer sacudir el yugo del Señor de los señores; también será entregada a la guerra. La sangre correrá por todas partes. Las iglesias serán cerradas o profanadas. Los sacerdotes y religiosos serán perseguidos; se les hará morir, y morir con una muerte cruel. Muchos abandonarán la fe y el número de los sacerdotes y religiosos que se separarán de la verdadera religión será grande; entre estas personas se encontrarán incluso obispos.

9. Que el Papa se ponga en guardia contra los obradores de milagros, pues ha llegado el tiempo en que los prodigios más asombrosos tendrán lugar en la tierra y en los aires.

10. En el año 1864 Lucifer, con un gran número de demonios, serán desatados del infierno. Abolirán la fe poco a poco, aun entre las personas consagradas a Dios, las cegarán de tal manera que, a menos de una gracia particular, esas personas tomarán el espíritu de esos malos ángeles: muchas casas religiosas perderán completamente la fe y perderán a muchísimas almas.

11. Los libros malos abundarán en la tierra y los espíritus de las tinieblas extenderán por todas partes un relajamiento universal en todo lo relativo al servicio de Dios y obtendrán un poder extraordinario sobre la naturaleza: habrá iglesias para servir a esos espíritus. Algunas personas serán transportadas de un lugar a otro por esos espíritus malvados, incluso sacerdotes, por no seguir el buen espíritu del Evangelio, que es espíritu de humildad, de caridad y de celo por la gloria de Dios. Resucitarán algunos muertos y justos, (es decir, que estos muertos tomaran la figura de almas justas, que vivieron en la tierra, para así mejor seducir a los hombres; estos, que diciéndose muertos resucitados no serán otra cosa que el demonio bajo sus figuras, predicarán otro Evangelio contrario al verdadero de Cristo Jesús, negando la existencia del cielo, y también las almas de los condenados. Todas estas almas aparecerán como unidas a sus cuerpos)* Habrá por todas partes prodigios extraordinarios, porque la verdadera fe se ha extinguido y la falsa luz alumbra al mundo. ¡Ay de los príncipes de la Iglesia que se hayan dedicado únicamente a amontonar riquezas sobre riquezas, a poner en salvo su autoridad y a dominar con orgullo!

12. El Vicario de mi Hijo tendrá mucho que sufrir, porque por un tiempo la Iglesia será entregada a grandes persecuciones. Esta será la hora de las tinieblas. La Iglesia tendrá una crisis espantosa.

13. Dado el olvido de la santa fe de Dios, cada individuo querrá guiarse por sí mismo y ser superior a sus semejantes. Se abolirán los poderes civiles y eclesiásticos; todo orden y toda justicia serán pisoteados; no se verán más que homicidios, odio, envidia, mentira y discordia, sin amor por la patria ni por la familia.

14. El Santo Padre sufrirá mucho. Yo estaré con él hasta el fin para recibir su sacrificio. Los malvados atentarán muchas veces contra su vida, sin poder poner fin a sus días; pero ni él ni su sucesor (que no reinará mucho tiempo)* verán el triunfo de la Iglesia de Dios.

15. Los gobernantes civiles tendrán todos un mismo plan, que será abolir y hacer desaparecer todo principio religioso, para dar lugar al materialismo, al ateísmo, al espiritismo y a toda clase de vicios.

16. El año 1865 se verá la abominación en los lugares santos; en los conventos, las flores de la Iglesia estarán corrompidas y el demonio se hará como el rey de los corazones. Que los que estén al frente de las comunidades religiosas vigelen a las personas que han de recibir, porque el demonio usará de toda su malicia para introducir en las órdenes religiosas a personas entregadas al pecado, pues los desórdenes y el amor de los placeres carnales se extenderán por toda la tierra.

17. Francia, Italia, España e Inglaterra estarán en guerra; la sangre correrá por las calles; el francés luchará contra el francés, el italiano contra el italiano; en seguida habrá una guerra universal que será espantosa. Por algún tiempo Dios no se acordará de Francia ni de Italia, porque el Evangelio de Jesucristo no es ya conocido. Los malvados desplegarán toda su malicia; se matará, se asesinará mutuamente aun dentro de las casas.

18. Al primer golpe su espada fulminante las montañas y la naturaleza entera temblarán de espanto, porque los desórdenes y los crímenes de los hombres traspasan la bóveda de los cielos. París será quemado y Marsella engullida.
Varías grandes ciudades serán sacudidas y engullidas por terremotos. Se creerá que todo está perdido. No se verán más que homicidios, no se oirá más que ruido de armas y blasfemias. Los justos sufrirán mucho; sus oraciones, su penitencia y sus lágrimas subirán hasta el cielo y todo el pueblo de Dios pedirá perdón y misericordia e implorará mi ayuda e intercesión. Entonces Jesucristo, por un acto de su justicia y de su gran misericordia con los justos, mandará a sus ángeles que mueran todos sus enemigos. De golpe los perseguidores de la Iglesia de Jesucristo y todos los hombres dados al pecado perecerán y la tierra quedará como un desierto. Entonces se hará la paz, la reconciliación de Dios con los hombres; Jesucristo será servido, adorado y glorificado; la caridad florecerá en todas partes. Los nuevos reyes serán el brazo derecho de la Santa Iglesia, que será fuerte, humilde, piadosa, pobre, celosa e imitadora de las virtudes de Jesucristo. El Evangelio será predicado por todas partes y los hombres harán grandes progresos en la fe, por que habrá unidad entre los obreros de Jesucristo, y los hombres vivirán en el temor de Dios.

19. Esta paz entre los hombres no será larga; 25 años de abundantes cosechas les harán olvidar que los pecados de los hombres son la causa de todos los males que suceden en le tierra.

20. Un precursor del Anticristo, con sus tropas de muchas naciones, combatirá contra el verdadero Cristo, el único Salvador del mundo; derramará mucha sangre y pretenderá aniquilar el culto de Dios para ser tenido como un dios.

21. La tierra será castigada con todo género de plagas (además de la peste y el hambre, que serán generales)*; habrá guerras, hasta la última que harán los diez reyes del Anticristo, los cuales tendrán todos un mismo plan, y serán los únicos que gobernarán el mundo. Antes que esto suceda habrá una especie de falsa paz en el mundo; no se pensará más que en divertirse; los malvados se entregarán a toda clase de pecados; pero los hijos de la santo Iglesia, los hijos de la fe, mis verdaderos imitadores, crecerán en el amor de Dios y en las virtudes que me son más queridas. ¡Dichosas las almas humildes guiadas por el Espíritu Santo! Yo combatiré con ellas hasta que lleguen a la plenitud de la edad.

22. La naturaleza clama venganza contra los hombres y tiembla de espanto en espera de lo que debe suceder en la tierra encharcada de crímenes. Temblad, tierra y vosotros, que hacéis profesión de servir a Jesucristo y que interiormente os adoráis a vosotros mismos, temblad; pues Dios va a entregaros a su anemigo, porque los lugares santos están en la corrupción; muchos conventos no son ya casa de Dios, sino pastizales de Asmodeo y de los suyos.

23. Durante ese tiempo nacerá el Anticristo, de una religiosa hebrea, de una falsa virgen, que tendrá comunicación con la antigua serpiente, maestra de impureza. Su padre será obispo. Al nacer vomitará blasfemias, tendrá dientes; en una palabra, será el demonio encarnado, lanzará impurezas. Tendrá hermanos, que aunque no sean como él demonios encarnados, serán hijos del mal; a la edad de doce años llamarán ya la atención por las ruidosas victorias que alcanzarán. Bien pronto estará cada uno a la cabeza de los ejércitos, asistidos por legiones del infierno.

24. Se cambiarán las estaciones. La tierra no producirá más que malos frutos. Los astros perderán sus movimientos regulares. La luna no reflejará más que una débil luz rojiza. El agua y el fuego causarán en el globo terrestre movimientos convulsivos y horribles terremotos que tragarán montañas, ciudades (etc.)*

25. Roma perderá la fe y se convertirá en la sede del Anticristo.

26. Los demonios del aire, con el Anticristo, harán grandes prodigios en la tierra y en los aires, y los hombres se pervertirán más y más. Dios cuidará de sus fieles servidores y de los hombres de buena voluntad. El Evangelio será predicado por todas partes, todos los pueblos y todas las naciones conocerán la verdad.

27. Yo dirijo una apremiante llamada a la tierra; llamo a los verdaderos dicípulos del Dios que vive y reina en los cielos; llamo a los verdaderos imitadores de Cristo hecho Hombre, el único y verdadero Salvador de los hombres; llamo a mis hijos, a mis verdaderos devotos, a los que se me han consagrado a fin de que los conduzca a mi divino Hijo, los que llevo, por decirlo así, en mis brazos, los que han vivido de mi espíritu; finalmente llamo a los apóstoles de los últimos tiempos, los fieles discípulos de Jesucristo que han vivido en el menosprecio del mundo y de sí mismos, en la pobreza y en la humildad, en el desprecio y en el silencio, en la oración y en la mortificación, en la castidad y en la unión con Dios, en el sufrimiento y desconocidos del mundo. Ya es hora que salgan y vengan a iluminar la tierra, Id y mostraos como mis hijos queridos, Yo estoy con vosotros y en vosotros con tal que vuestra fe sea la luz que os ilumine en esos días de infortunio. Que vuestro celo os haga hambrientos de la gloria de Dios y de la honra de Jesucristo. Pelead, hijos de la luz, vosotros, pequeño número que ahí veis; pues he aqué el tiempo de los tiempos, el fin de los fines.

28. La Iglesia será eclipsada, el mundo quedará consternado. Pero he ahí a Enoc y Elías, llenos del Espíritu de Dios; predicarán con la fuerza de Dios, y los hombres de buena voluntad creerán en Dios, y muchas almas serán consoladas; harán grandes prodigios por la virtud del Espíritu Santo y condenarán los errores diabólicos del Anticristo.

29. ¡Ay de los habitantes de la tierra! Habrá guerras sangrientas y hambres, pestes y enfermedades contagiosas; habrá lluvias de un granizo espantoso para los animales; tempestades que arruinarán ciudades; terremotos que engullirán países; se oirán voces en el aire; los hombres se golpearán la cabeza contra los muros; llamarán a la muerte y, por otra parte, la muerte será su suplicio. Correrá la sangre por todas partes. ¿Quién podrá resistir si Dios no disminuye el tiempo de la prueba? Por la sangre, las lágrimas y oraciones de los justos Dios se dejará aplacar. Enoc y Elías serán muertos. Roma pagana desaparecerá; caerá fuego del cielo y consumirá tres ciudades; el universo entero será preso del terror, y muchos se dejarán seducir por no haber adorado al verdadero Cristo, que vivía entre ellos. Ha llegado el tiempo; el sol se oscurece; sólo la fe vivirá.

30. He aquí el tiempo: el abismo se abre. He aquí el rey de los reyes de las tinieblas. He aquí la bestía con sus súbditos, llamándose el salvador del mundo. Se remontará con orgullo por los aires para subir hasta el cielo; será sofocado por el soplo de San Miguel Arcángel. Caerá, y la tierra, que llevará tres días en continuas evoluciones, abrirá su seno lleno de fuego: será hundido para siempre, con todos los suyos, en los abismos eternos del infierno.

31. Entonces el agua y el fuego purificarán y consumirán todas las obras del orgullo de los hombres y todo será renovado; Dios será servido y glorificado”.

Los signos de los tiempos….

Bebe Asesinado

Liberty Counsel, una organización cristiana de abogados, dijo que la policía violó los derechos de un ciudadano Americano porque fue arrestado por mostrar un cartel que decía: “El aborto mata a niños inocentes” frente a una Clinica Abortista, Stephen Joiner de Nazareno en Columbus, Mississippi, fue acusado de no obedecer al capitán de la policía, Frederick Shelton, quien le ordenó abandonar el área porque, según Shelton, estaba obstruyendo el tráfico, a pesar de que Joiner estaba pacíficamente en el andén mostrando su cartel.
Entre los cargos también hay una violación de una ordenanza municipal que prohíbe las manifestaciones sin autorización.
El representante de Liberty Counsel, Mat Staver, dice que la detención fue ilegal porque Joiner estaba solo, no fue una “manifestación colectiva”.
“Las acciones policiales son totalmente injustificadas y son una afrenta a los derechos fundamentales de todos los ciudadanos. Aunque fue un reclamo considerado impopular, fue pacífico, Joiner tiene el derecho de expresarse libremente”, dijo Staver, pidiendo su liberación inmediata.

La Vera Cruz

Hallazgo Cruz

El emperador Constantino se hallaba en grave peligro de ser derrotado por las hordas de bárbaros del Danubio. Entonces, presenció la aparición de una cruz muy brillante, con una inscripción que decía: «Con este signo vencerás» («in hoc signo vinces»). La victoria le favoreció, en efecto. Constantino, después de ser instruido y bautizado por el papa Eusebio en Roma, movido por el agradecimiento, envió a su madre santa Elena a Jerusalén para buscar las reliquias de la Cruz. El papa Eusebio acudió a Jerusalén para consagrarle y, poco después, una luz muy brillante indicó el sitio en que se hallaban los clavos. Santa Elena, después de hacer generosos regalos a los Santos Lugares y a los pobres de Jerusalén, exhaló el último suspiro.

La madre del emperador Constantino I el Grande, Santa Elena, hacia el año 326,  hizo destruir el templo de Venus que el emperador Adriano construyó en el monte Calvario, en Jerusalén.

Su intención era excavar allí para poder encontrar la Santa Cruz, se encontraron tres cruces, la de Jesús de Nazaret y la de los dos ladrones que fueron crucificados junto a él.

En el año 614, el rey persa Cosroes II ocupó Jerusalén llevándose la Santa Cruz y poniéndola bajo los pies de su trono, para mostrar así el desprecio que mostraba frente a la religión de los cristianos.

Quince años después, el emperador bizantino Heraclio lo venció, trayendo la cruz nuevamente a Jerusalén.

Según las narraciones de la época, a finales del siglo IV se empezó a repartir la cruz en diversos fragmentos. Los destinados a las iglesias se colocaban en cajas (estaurotecas) en forma de cruz con la reliquia y una piedra preciosa.

Durante las cruzadas hubo multitud de falsas reliquias de la Santa Cruz que recorrieron toda Europa siendo consideradas por la Iglesia como auténticas solo unas pocas.

-En el palacio de Tau, en Reims (Francia) -actualmente museo nacional Musée de l’Œuvre- se puede encontrar el famoso relicario de Carlomagno, regalo del califa Harún al-Rashid, realizado en oro, esmeraldas, perlas y zafiros, en cuyo interior se encuentra una espina de la Santa Cruz. Este relicario se encontró en el cuello del emperador tras exhumársele en 1166.

-En la Iglesia de San Francisco en Popayán (Colombia) hay una reliquia de la vera Cruz llamada “Santo Cristo de la Veracruz” .

San Cirilo, obispo de Jerusalén, en las instrucciones catequéticas que dio en el año 346, en el sitio en que fue crucificado el Salvador, menciona varias veces el madero de la Cruz, «que fue cortado en minúsculos fragmentos, en este sitio, que fueron distribuidos por todo el mundo». Además, en su carta a Constancio, afirma expresamente que «el madero salvador de la Cruz fue descubierto en Jerusalén, en tiempos de Constantino».

San Ambrosio y san Juan Crisóstomo confirman que las excavaciones comenzaron por iniciativa de santa Elena y dieron por resultado el descubrimiento de tres cruces; los mismos autores añaden que la Cruz del Señor, que estaba entre las otras dos, era imposible de identificar, Macario, el obispo de Jerusalén, ordenó que llevasen al sitio del descubrimiento a una mujer agonizante. La mujer tocó las tres cruces y quedó curada al contacto de la tercera, con lo cual se pudo identificar la Cruz del Salvador.

A partir de mediados del siglo IV, las reliquias de la Cruz se esparcieron por todo el mundo, como lo afirma repetidas veces san Cirilo y lo prueban algunas inscripciones fechadas en Africa y otras regiones, los peregrinos de Jerusalén veneraban con intensa devoción el palo mayor de la Cruz. Eteria, que presenció la ceremonia, dejó escrita una descripción de ella. En la vida de san Porfirio de Gaza, escrita unos doce años más tarde, tenemos otro testimonio de la veneración que se profesaba a la santa reliquia y, casi dos siglos después el peregrino conocido con el nombre, incorrecto, de Antonino de Piacenza, nos dice: «adoramos y besamos» el madero de la Cruz y tocamos la inscripción.

Despues de que el emperador Heraclio recuperó las reliquias de la Vera Cruz de manos de los persas, que se las habían llevado quince años antes, el propio emperador quiso cargar una cruz, como había hecho Cristo, a través de la ciudad, con toda la pompa posible. Pero, tan pronto como el emperador, con el madero al hombro, trató de entrar a un recinto sagrado, no pudo hacerlo y quedó como paralizado incapaz de dar un paso. El patriarca Zacarías, que iba a su lado, le indicó que todo aquel esplendor imperial iba en desacuerdo con el aspecto humilde y doloroso de Cristo cuando iba cargado con la cruz por las calles de Jerusalén. Entonces, el emperador se despojó de su manto de púrpura, se quitó la corona y, con simples vestiduras, descalzo, avanzó sin dificultad seguido por todo el pueblo, hasta dejar la cruz en el sitio donde antes se veneraba la verdadera. Los fragmentos de ésta se encontraban en el cofre de plata dentro del cual se los habían llevado los persas y, cuando el patriarca y los clérigos abrieron el cofre todos veneraron las reliquias con mucho fervor. Los escritores más antiguos siempre se refieren a esta porción de la cruz en plural y la llaman «trozos de madera de la verdadera cruz». Por aquel entonces, la ceremonia revistió gran solemnidad: se hicieron acciones de gracias y las reliquias se sacaron para que los fieles pudiesen besarlas y, se afirma, que en aquella ocasión, muchos enfermos quedaron sanos.

Guy Fawkes, quema de Católicos

rey Jacobo

En Inglaterra hasta 1859 era obligatorio por decreto celebrar la salvación del rey, bonfire night, una celebración que incluía espectáculos pirotécnicos y la construcción de hogueras sobre las que se quemaban los cristianos Católicos y a su Papa.

Guy Fawkes quería destronar al rey Jacobo I,(King James) rey de Inglaterra, ya que los católicos eran perseguidos torturados y asesinados por ordenes de los Reyes de Gran Bretaña desde que Enrique VIII se proclamó papa de su propia iglesia, a si mismo y a todos sus descendientes, luego la reina Isabel hizo lo mismo y en ese momento Jacobo I, coordinaba la persecución, este atentado se llevo a cabo el 5 de noviembre de 1605 y ha sido inspiración para la película V de donde deriva la famosa mascara de Anonimous.

Se ordeno ejecutar en el acto a los presuntos conspiradores que fueran capturados. A los “conspiradores de la pólvora”, se les condenó a cortarles los genitales en vida, dándoles a comer a los cuervos los genitales en su presencia.

Después de haber cortado sus genitales, se prosiguió desollándolos vivos, para una siguiente decapitación y desmembración.

Finalmente se colocó sus cabezas en picas, como símbolo de castigo para todo aquel que piense en derrocar al papa anglicano que es el mismo rey o papisa si es reina según sea el caso.

En represalia contra la iglesia católica, cada año una efigie del papa y cruces, son quemadas en la noche del “buen fuego”, que se celebra en Inglaterra, Australia y algunos lugares de Norteamérica y casi todos los países protestantes.

Cuando Yo era católico

San Lucas pinta a la Virgen

Cuando yo era Cristiano Católico (Universal)
Era borracho y era lujurioso,  me iba a escondidas de mi pastor para dar rienda suelta a mis pasiones.

Cuando yo era católico
Era ladrón tomaba del dinero de mi comunidad y lo gastaba en mi mismo, perfumes vestidos y lujos que se me antojaban.

Cuando yo era católico
Era traidor, no tenia inconveniente en ser contrario a mi palabra y finalmente como no tenia convicciones todo me daba igual.

Cuando yo era católico
Era infiel, no sólo a mis compromisos sino incluso a mi Dios, iba donde los enemigos de Dios y hacia pacto con ellos.

Cuando yo era católico
No tenía problema en jurar en vano y así lo hacía. Como Cuando me confesaba y después “engañaba” a Dios.

Cuando yo era católico
Codiciaba los bienes ajenos, inclusive si eran cosas para Dios, como cuando me enojé por una donación que le hicieron a Dios, a través de su representante en la tierra, porque sabía que ese dinero en mis manos hubiera sido mejor “invertido”.

Cuando yo era católico
No era como los borregos que comulgan de rodillas y en la boca, siempre tuve mi dignidad en alto y tomaba con la mano y mojaba con Él en el cáliz el “Pan”.

Cuando yo era católico, tenía grandes errores como creer en imágenes, como mi amigo Lucas (1) que hizo una pintura de María con Jesús en su infancia y la veneraba.

Cuando yo era católico, me tenia que confesar y respetar unos sacramentos que mis amigos católicos seguían.

Pero ya no mas, ahora me confieso con Mi mismo y me supero con Mi raciocinio, que Me da sabios consejos tomados de la Biblia algunas veces, o de Mi sabiduría infundida por dios mismo o por el “espiritu”.
Ahora que Soy consiente de todo y Se que dios Nos hizo semejantes a él y que Podemos incluso hacer milagros como Jesús, Estoy libre de pequeñeces, Soy un librepensador, Creo en la eutanasia , el divorcio y el aborto.
Estoy libre de toda culpa porque Jesús Me ha escogido y Me salva.
Me ha dado el poder, Tengo la libertad de escoger, Tengo fe en Mi mismo,  se que Mis acciones son lo mejor. El poder de Dios esta en Mi, Yo también Soy como Dios, ahora Soy uno con Dios, su poder fluye en Mi, la energía esta Conmigo y lo que voy a hacer es perfecto.

Judas von Iscariote
1) San Lucas apóstol, pintó una bella imagen de la Virgen que acompaña este articulo.