Cristianos en Oriente

cristianos

El cristianismo, que se originó en el Medio Oriente, fue la mayor religión de la región desde el siglo IV hasta las conquistas musulmanas sarracenas del siglo VII.
Los cristianos forman el 5% de la población, abajo del 20% de comienzos del siglo XX.
El número de cristianos del Medio Oriente está cayendo debido a factores tales como tasas de nacimiento bajas comparadas con las de musulmanes, migración alta y persecución.
Es estimado que con la presente tasa, los 12 millones de cristianos de la región probablemente caerán a 6 millones para el año 2020.
El grupo cristiano más largo en el Medio Oriente es la comunidad etno-religiosa egipcia de habla árabica, los coptos, quienes numeran de 6 a 11 millones de personas, aunque fuentes coptas declaran que la cifra es más cerca de los 12-16 millones. Los coptos residen principalmente en Egipto, con pequeñas comunidades en Israel, Chipre y Jordania.
Los maronitas de habla arábe numeran unos 1.1–1.2 millones a través del Medio Oriente. Los cristianos siríacos, en su mayoría asirios, étnicos, numeran 2 millones. Esas comunidades sufrieron una disminución significativa en la última década, ya que muchos de ellos huyeron de su nativo Iraq. Actualmente, la comunidad más grande de cristianos siríacos del Medio Oriente reside en Siria, numerando 877,000 – 1,139,000 personas, mientras que en Iraq este número declinó a 400,000 (de 0.8–1.2 millones antes de la invasión estadounidense del 2003).
Los cristianos árabes, quienes son en su mayoría adherentes a la iglesia ortodoxa, numeran alrededor de 400,000 personas, y combinadas con los de la Iglesia greco-católica melquita en comunión con el Papa (usualmente relacionados a los árabes cristianos), componen casi 1 millón. Los árabes cristianos residen en gran parte en Líbano, Siria, Israel, Autoridad Palestina y Jordania.
Los cristianos armenios numeran cerca de un millón, con su comunidad más grande en Líbano con 254,000 miembros. El número de armenios en Turquía es disputado con varias estimaciones. Más comunidades armenias residen en Siria, Jordania y en menor grado en otros países del Medio Oriente.
Los griegos, quienes alguna vez habitaron grandes partes del Medio Oriente, declinaron desde las conquistas árabes y recientemente fueron reducidos severamente en Turquía, como resultado de la Catástrofe del Asia Menor, que siguió a la Primera Guerra Mundial. En la actualidad, la comunidad más grande de griegos del Medio Oriente reside en Chipre numerando alrededor de 793,000 (2008). Los griegos chipriotas constituyen el único estado en el Medio Oriente con mayoría cristiana, aunque Líbano fue fundado con una mayoría cristiana en la primera mitad del siglo XX.
Grupos cristianos más pequeños incluyen georgianos, mesiánicos, rusos y otros. Existen actualmente varios millones de trabajadores extranjeros cristianos en el área del Golfo Pérsico, mayormente de Filipinas e Indonesia.
Los cristianos del Medio Oriente son relativamente acomodados, bien educados y políticamente moderados,8 teniendo en la actualidad un rol activo en varios aspectos sociales, económicos y políticos en el Medio Oriente.

https://es.wikipedia.org/wiki/Cristianismo_en_el_Medio_Oriente

cristianos_medio_oriente

NAVIDAD: La hora de la confianza, en la noche del mundo.

Queridos cristianos, la Santa Navidad no es sólo una tradición cultural de Occidente o una simple memoria de un hecho histórico ocurrido en Palestina hace 2.015 años. La Navidad es la época en que el Redentor de la humanidad está presente con nosotros en una cuna, pidiéndonos que le adoremos como Rey y Señor del universo. La Natividad es, en este sentido, uno de los misterios centrales de nuestra fe, la puerta que le permite entrar en todos los misterios de Cristo.

El Papa San León Magno (440-461) dice:

“El que era invisible en su naturaleza se hizo visible en la nuestra. Lo incomprensible quería ser comprendido; Él que Es antes del tiempo, empezó a Ser en el tiempo; el Señor del universo, velando su majestuosidad, ha recibido la condición de esclavo “(Sermo en Nativitate Dominios, II, § 2).

El evento en la historia del Verbo Encarnado fue también el momento de mayor triunfo de los Ángeles. Desde el momento de su creación, en los albores del universo, sabían que Dios se haría hombre y habrían de adorarlo, como segunda persona de la Santísima Trinidad. Esta revelación habría de separar irrevocablemente a los ángeles fieles de los rebeldes, el cielo y la tierra, los hijos de la luz y las tinieblas.

En Belén, para los ángeles, finalmente llega la hora de inclinarse ante el Niño Divino, causa y medio, escribe el Padre Faber, de su perseverancia.

Las armonías del  Gloria in excelsis  inundaron el cielo y la tierra, pero esa noche, fue solo escuchada sólo por las almas que vivían en el desapego del mundo y el amor de Dios. Entre éstos estaban los pastores de Belén.

No pertenecían al círculo de los ricos y poderosos, en las vigilias de la soledad y de la noche alrededor de sus rebaños, conservaron la fe original, eran hombres sencillos, abiertos a las maravillas y no se sorprendieron de la aparición del ángel, que resplandecía sobre ellos envuelto en una luz divina  diciendo: “Escuchad os anuncio una gran alegría que es para todo el pueblo: Os ha nacido hoy un Salvador, que es el Cristo Señor, en la ciudad de David. Esto tendréis por señal: encontraréis al Niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre. Lc  2, 11-12.

Los Pastores obedientemente siguieron las instrucciones del Ángel y fueron conducidos hasta la cueva, donde encontraron al bebé en el pesebre, con María y San José, “Invenerunt Mariam, et Joseph et Infantem positum en praesepio” (Lc  2, 16). Tenían la gracia de ser los primeros, después de María y José, en ofrecer en la tierra, un acto de adoración al Niño de Belén.

Adorándolo, entendieron que en su aparente fragilidad, él era el Mesías prometido, el Rey del universo. La Navidad es la primera declaración de la Realeza de Cristo y el pesebre es su trono. El pesebre fue también el cofre del tesoro de la civilización cristiana que nació y los pastores fueron los primeros profetas. El programa de esta civilización se recogió en las palabras que una multitud de ángeles que al instante se juntó, el ejército celestial, alababa a Dios, diciendo:

“Gloria a Dios en las alturas y paz en la tierra a los hombres de buena voluntad.” (Lc  2, 14).

Con gran alegría, los pastores fueron a predicar la buena noticia por todas partes, en los campos y montañas. “Omnes aquí audierunt sunt dirigido” (Lc  2, 18), todos se asombraron, pero no todos se trasladaron al establo de Belén.

Muchos estaban inmersos en sus puestos de trabajo y renunciaron a un esfuerzo que iba a cambiar sus vidas, ahora y en la eternidad. Muchos otros pasaron por la Cueva en esos días, fueron al pesebre, tal vez intrigados y curiosos, pero no entendieron o no pudieron entender, la maravilla del evento.

Sin embargo, el Reinado del Niño Jesús fue reconocido por algunos de los hombres más sabios de la época. Los Reyes Magos de Oriente, eran hombres cuyos ojos estaban absortos en las cosas celestiales, cuando en el cielo se les apareció una estrella. Fue la estrella, para los Magos, lo que el ángel era para los pastores: la voz de Dios que les decía “Ego sum ​​et matutina hermosa estrella” (Apoc.  22, 16).

Los Reyes Magos, como los pastores, correspondieron perfectamente al impulso de la perfección divina.

No fueron los únicos en ver la estrella, y no fueron los únicos que entendieron su significado, pero fueron los únicos que marcharon hacia occidente. Otros tal vez entendieron, pero no quisieron salir de su país, sus casas o sus negocios.

Los pastores estaban cerca, los Reyes Magos lejos de Belén, pero a ellos se aplica el principio de que, aquellos que buscan a Dios con un corazón puro nunca serán abandonados.

Los pastores y los Reyes Magos llevaban regalos de diferente valor, pero ofrecieron el regalo más grande que tenían. Se le dieron al santo Niño, ojos, oídos, boca, corazón, toda su vida; en una palabra se consagraron con sus cuerpos y almas a la Sabiduría encarnada y lo hicieron a través de las manos de María y José, en presencia de toda la corte celestial.

En Esto imitaron la perfecta sumisión a la Voluntad de Dios del Niño Jesús, que, como Verbo encarnado, se ha anonadado en la forma de siervo a la voluntad divina, y luego se dejó llevar, por todos los pueblos, a la muerte de la cruz y la gloria: no ha escogido su pueblo, pero se ha dejado guiar, momento a momento, por la inspiración de la gracia, como escribió un místico del siglo XVII (Jean-Baptiste Saint-Jure,  Vida Gastón de Renty, tr. él. Gloss , Milano 2007, p. 254).

La devoción al Santo Niño es una devoción en la cual se experimenta el abandono radical a Divina Providencia, porque aquel Niño envuelto en pañales, es Dios-hombre que se ha anonadado para hacer la voluntad de su Padre que está en los cielos, sumiso a la voluntad de dos criaturas sobresalientes, a su ves sumisas a Él: la Santísima Virgen María y San José.

La Santa Navidad no es solo el día del extremo abandono a la Divina Providencia, sino también de la extrema confianza en los planes misteriosos de Dios. Y “El día, -escribe San León Magno- en el que el Hijo de Dios vino a destruir la obra el diablo”  (1 Juan 3: 8),  el día en que se ha unido a nosotros y nos ha unido a Él, por lo que el descenso de Dios a los hombres, a la humanidad, nos levanta hasta Dios “(Sermo en Nativitate En Dominios, VII, § 2).

En ese mismo sermón, San León denuncia el escándalo de los que, en su tiempo, (y aún en estos tiempos) en los escalones de la Basílica de San Pedro, mezclan con las oraciones de la Iglesia, invocaciones a las estrellas y la naturaleza: “Que los fieles  -escribe- rechacen este hábito condenable y perverso. Que el honor debido sólo a Dios, no se mezcle más con los ritos de los que rinden culto a las criaturas. La Sagrada Escritura dice:  “Adorarás al Señor tu Dios y solo a Él servirás”. (enero. 1, 3)

¿Cómo no entender la relevancia de estas palabras, mientras que en la fachada de la Basílica de San Pedro están proyectando actuaciones neopaganas, mientras celebran el culto a la naturaleza panteísta? En un “espectáculo de luces y sonidos”

En estas horas oscuras, los fieles católicos seguimos teniendo la misma confianza que tenían los pastores y los Reyes Magos al acercarse a la cuna a contemplar a Jesús. Llega la Navidad, la oscuridad que rodea el mundo se disipa, y los enemigos de Dios están temblando porque ellos saben que la hora de su derrota se avecina.

Por ello odian a la Santa Navidad y esta santa noche, con confianza contemplemos al niño santo que nace y pidámosle que ilumine nuestras mentes en la oscuridad, para calentar nuestros corazones en el frío, para fortalecer nuestras conciencias perdidas en la noche de nuestro tiempo.

Niño Jesús, venga a nos tu reino¡¡¡

Por  Roberto de Mattei

 

Micos en el vaticano

Herodes también celebra la Navidad.

MATANZA-DE-LOS-INOCENTES-PEDRO-P.-RUBENS

Herodes también celebra la Navidad.

UNO de los signos más evidentes de la sobrenaturalidad de la Navidad no se manifestó en el pesebre donde nació Jesús, sino en el palacio donde moraba Herodes.

Como los pastores que cuidaban sus rebaños y como los sabios venidos de Oriente, Herodes reconoce la sobrenaturalidad del nacimiento de Cristo; y, tal como los pastores y los sabios, se apresura a celebrarlo… a su modo.

Los cristianos celebramos con la Navidad de Cristo el advenimiento de una nueva era: nuestra naturaleza caída es por fin redimida; y esa redención, que no pasa inadvertida a sus beneficiarios, mucho menos podía pasar a su máximo damnificado. Cierta iconografía cristiana ha pintado la Navidad con trazos ternuristas y algo merengosos, adulterando el sentido profundo del reinado que se instaura, que no es un reinado pacífico (o sólo lo es si consideramos que la Navidad es una prefiguración de la Parusía), sino combatiente. Las campanas de la Navidad, nos recuerda Chesterton, suenan con el estrépito de cañonazos; pues lo que la Navidad viene a instaurar es una batalla crudelísima, una guerra sin cuartel contra quien, en la narración evangélica, es encarnado por Herodes.

Herodes combate la Navidad matando niños. Es una nota característica (o, dicho más propiamente, constitutiva) de todos los cultos demoníacos el odio a las vidas nuevas; porque en toda vida nueva se resume la nueva alianza que Dios ha entablado con los hombres. Y, puesto que toda vida nueva adquiere a los ojos de Dios una condición sagrada, adquiere también la condición de víctima propiciatoria a los ojos del Enemigo. Esto, que es una verdad teológica profunda (aunque ya ni los curas hablen del Enemigo), es también una verdad histórica irrefutable. En todos los ocasos de la Historia, las vidas nuevas han sido perseguidas sin desmayo: su fragilidad golpeada, su inocencia escarnecida, su dignidad vituperada, su existencia misma perseguida con brutal y eficiente encono.

En este nuevo ocaso de la Historia, la persecución herodiana de las vidas nuevas se extiende hasta lo que los profetas del Antiguo Testamento llamaban «la abominación de la desolación»; esto es, hasta la profanación del recinto sagrado donde toda vida nueva halla refugio y sustento. La conversión del seno materno es un campo de batalla donde se ejerce la más feroz de las violencias contra las vidas nuevas constituye la más estremecedora manifestación demoníaca de nuestra época; y es la forma en que Herodes sigue celebrando la Navidad.

Herodes celebró la Navidad dejándose arrastrar por un rapto repentino de cólera. Pero el Enemigo no suele emplear estrategias tan burdas; por el contrario, suele enmascarar sus crímenes bajo una fachada de farisaico humanitarismo. Y una de sus estrategias más queridas consiste en desplegar argumentos que favorezcan el ofuscamiento de la conciencia moral: «¡Ay de los que a lo malo llaman bueno, y a lo bueno malo; que hacen de la luz tinieblas, y de las tinieblas luz; que ponen lo amargo por dulce, y lo dulce por amargo!», clamaba Isaías. Los enemigos de las vidas nuevas llaman ahora derecho a lo que es un crimen; y disfrazan de filantropía y feminismo lo que no es sino esencial odio al linaje humano y eterna enemistad a la mujer. Este odio es de índole demoníaca; y todas las coartadas ideológicas que se esgrimen para justificarlo o maquillarlo con afeites no son sino añagazas de quien dijo: Non serviam.
Hay un pasaje muy enigmático y disputado de las Escrituras (II Tes 2, 3-8) en el que San Pablo se refiere a un misterioso «obstáculo» que retiene al impío y lo impide manifestarse; basta con que dicho obstáculo se retire, nos dice San Pablo, para que sobrevengan los Últimos Tiempos. Yo siempre he identificado ese «obstáculo» con el discernimiento moral del hombre, con la capacidad que el hombre posee para emitir mediante la razón un juicio objetivo sobre lo que está bien y lo que está mal, según establecía Aristóteles en su Política. La persecución herodiana contra las vidas nuevas, sancionada legalmente y aceptada socialmente, nos indica que tal discernimiento se ha nublado; y tal vez que el obstáculo ha sido removido. Feliz y sacra Navidad a todos; y no olviden que la Navidad sólo puede celebrarse combatiendo a Herodes. ‘ABC’ Esp. 2008-12-22 – Dr. Juan Manuel de Prada

Matanza de Inocentes, Abominacion de la desolación

Inocentes Pedro Pablo Ruberns Matanza de los inocentes 1618

Los asesinatos que perpetrados por Herodes en su propia familia, su cuñado Aristóbulo, los dos esposos de su hermana Salomé, su suegra Alejandra, su mujer Marianne, sus hijos Alejandro y Aristóbulo, luego ordeno que, cuando él muriera, pasaran por las armas a incontables judíos, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su muerte, hace verosímil el relato de san Mateo.

Los que niegan este hecho son ciertamente paganos que “olvidan” que todos los humanos no tenían “derecho a vivir”, este es un concepto muy reciente, justamente cristo hizo sagrada la vida pero, hasta hace poco, solo se tenía ese derecho si se pertenecía a la familia o a la raza “adecuada”, y lo mismo se ha aplicado a los niños y las mujeres en diferentes culturas. Hoy mismo están asesinando miles de niños en todo el mundo y en el siglo pasado fueron asesinados 4 mil millones con el aborto pagano. Crimen que los profetas del Antiguo Testamento llamaban «la abominación de la desolación»; esto es, la profanación del recinto sagrado donde toda vida nueva halla refugio y sustento. El vientre materno.

La matanza es un hecho histórico, el lapso entre la aparición de la estrella y la orden de Herodes supera fácilmente un año y puede llegar incluso hasta un año y medio. En ese escenario, es lógico que un rey tan cruel como él ordenara matar a los niños hasta dos años “solo para estar seguros”. Herodes no era estúpido, pero sí extremadamente despiadado.

El número de niños afectados por el inicuo edicto no hubo de ser muy grande. La cifra de 3.000 que ofrecen los apócrifos es completamente fantástica. Pero si pudieron ser miles. Belén esta a 9 km de Jerusalén, así que podemos decir que todos los niños en un radio de 9 km fueron asesinados.

En Roma en la Basílica de S. Pablo extramuros, según la tradición, cientos de restos que allí se veneran serían de los cuerpos de algunos de los santos niños mártires de Belén.

inocentes

Sagrada Familia

Jean-Auguste-Dominique-Ingres-Jesus-Among-the-Doctors

A la edad de 12 años Jesús había peregrinado ya 5 años seguidos a Jerusalén para las festividades del templo.

“Jesús pasó la noche en la posada cerca de la puerta betlemítica, donde eran conocidos él y sus padres. Se juntó con otros jovencitos y se fue a dos escuelas que había en la ciudad. El primer día fue a una escuela y el segundo a la otra. El tercer día estuvo por la mañana en una escuela del templo y por la tarde en el templo mismo, donde lo encontraron finalmente sus padres. Estas escuelas eran de diversas clases y no sólo para conocer la ley y la religión: se enseñaban diversas ciencias, y la postrera de ellas estaba situada junto al templo, y era la de la cual salían los levitas y sacerdotes.
Con sus preguntas y respuestas asombró tanto el Niño Jesús a los maestros y rabinos de estas escuelas y tanto los estrechó, que éstos se propusieron a su vez humillar al Niño con los rabinos más sabios en diferentes ramas del saber humano.
Con este fin se habían confabulado los sacerdotes y escribas, que al principio se habían complacido con la preparación del Niño Jesús, pero luego quedaron mortificados y querían vengarse.

Aconteció esto en el aula pública, situada en el vestíbulo del templo, delante del Santo de los Santos, en el ámbito circular, desde donde Jesús más tarde enseñó al pueblo.

Vi sentado al Niño Jesús en una gran silla, que no llenaba, y alrededor de Él había una multitud de judíos y ancianos con vestimentas sacerdotales. Escuchaban atentos, y parecía que estaba todos furiosos contra Él y por momentos creí que lo iban a maltratar…

Como Jesús hubiese aducido en las otras escuelas toda clase de ejemplos de la naturaleza, de las artes y de las ciencias en sus respuestas y explicaciones, se habían reunido aquí maestros en todas esas diversas asignaturas. Cuando ellos comenzaron a preguntarle y a disputar en particular con Jesús sobre estas materias, Él dijo que no pertenecía esto al lugar del templo; pero que también quería satisfacerlos en esto por ser tal la voluntad de su Padre.

Como ellos no comprendían que hablaba de su Padre celestial, pensaron que José le había dicho que hiciera alarde de toda su ciencia delante de los sacerdotes. Jesús comenzó a responder y a enseñar sobre medicina describiendo el cuerpo humano y diciendo cosas que no conocían ni los más entendidos en la materia.

Habló asimismo de astronomía, de arquitectura, de agricultura, de geometría y de matemática. Luego pasó a la jurisprudencia. De este modo todo lo que iba ofreciendo lo aplicaba tan bellamente a la ley, a las promesas, a las profecías, al templo y a los misterios del culto y del sacrificio, que unos estaban admirados sobremanera, mientras otros estaban avergonzados y disgustados.

Así discurrieron, hasta que todos corridos se molestaron mucho especialmente al oír cosas que jamás habían sabido ni entendido o que interpretaban de muy diferente manera.

“Y Jesús respondió con una disertación sobre la física, la metafísica, la hiperfísica y la hipofísica, sobre las fuerzas de los cuerpos y de los temperamentos, y sobre sus energías y sus influencias en los nervios, los huesos, las venas, las arterias y los tendones, y sobre sus efectos, y sobre las operaciones del alma en el cuerpo, sobre sus percepciones y sus potencias, sobre la facultad lógica, sobre los actos del apetito irascible y los del apetito concupiscible, sobre la composición y la disolución, y sobre otras cosas que sobrepujan la razón de una criatura”

Hacía algunas horas que Jesús estaba enseñando cuando entraron en el templo José y María, y preguntaron por su Hijo a los levitas que los conocían.

Estos dijeron que estaba en el atrio con los escribas y sacerdotes, y no siendo éste lugar accesible para ellos, enviaron a un levita en busca de Jesús.

Mas éste les hizo decir que primero quería terminar su trabajo. La circunstancia de no acudir afligió mucho a María: era la primera vez que les daba a entender que había para Él otros mandatos fuera de los de sus padres terrenales.

Continuó enseñando aún no menos de una hora, y cuando todos se vieron refutados, confundidos y corridos en sus preguntas capciosas, dejó el aula y se llegó al vestíbulo de Israel y de las mujeres. José, tímido, callaba, lleno de admiración. María se acercó a Él, diciéndole: “Hijo, ¿por qué nos has hecho esto?… He aquí que tu padre y yo te hemos buscado con tanto dolor”.

Jesús estaba todavía muy serio, y dijo: “¿Por qué me buscabais? ¿No sabíais que yo debo estar en las cosas de mi Padre?…” Esto no lo entendieron y regresaron con Él de inmediato.

Los que habían oído tales palabras estaban asombrados y quedaron mirándolo. Yo estaba llena de temor: me parecía que iban a echarle mano, porque estaban llenos de encono contra el Niño. Me admiré que dejasen partir tranquilamente a la Sagrada Familia, porque le abrieron ancho camino en medio de la muchedumbre apiñada en el lugar. La doctrina de Jesús excitó fuertemente la atención de los escribas: algunos anotaron sus dichos como algo notable y se hacían toda clase de comentarios y murmuraciones acerca del particular. Pero todo lo acontecido en el templo se lo guardaron entre sí, tergiversando las cosas y calificando al Niño de intruso y atrevido, a quien habían corregido: que sin duda tenía mucho talento, pero que eran cosas que había que pensarlas mejor.

Ana Catalina Emmerick

Suicidio Egoista o sacrificio?

judas

En la Europa Cristiana el suicidio es estimado como un pecado y fue condenado en el Concilio de Arlés de 452 como una obra de Satanás, además los suicidas eran excomulgados.

En la antigua Roma, fue juzgado como un crimen contra el Estado debido a sus costos económicos. Se necesitaban hombres para la guerra…
Cada año hay 20 millones de intentos de suicidio en el mundo, que acarrean lesiones e incapacidades, a veces de por vida.

Casi un millón de personas se suicidan al año, lo que supone una tasa de mortalidad de 1 una muerte cada 40 segundos, casi 3.000 personas ponen fin a su vida cada día, y al menos 20 personas intentan suicidarse por cada una que lo consigue. (OMS)

Los ludópatas tienen una mayor ideación suicida y una mayor cantidad de intentos de suicidio.

Ciertos estados psicológicos pueden incrementar el riesgo de suicidio: desesperanza, anhedonia, depresión y ansiedad.
Anhedonia es la incapacidad para experimentar placer, es decir que en esta sociedad hedonista, la gente se mata si el placer no es inmediato.

Entre los cristianos, el número más alto de suicidas se halla entre los protestantes, mientras que los católicos se suicidan mucho menos. Aunque hay que ver si son practicantes.

Los orientales budistas de india y Japón, suman la mitad de suicidios del mundo.

Los estudiosos han determinado la existencia del “suicidio egoísta”.

El suicidio egoísta es más elevado en las clases acomodadas y en las profesiones liberales, las cuales están más instruidas. Las CAI: conductas autodestructivas indirectas, como mantener relaciones sexuales fuera del matrimonio, practicar deportes extremos, consumir drogas, el juego, alteraciones en la conducta alimentaria, las adicciones, son pulsiones de muerte, como “la felicidad en el mal” ó “La felicidad en el crimen” y forman parte del “Romanticismo negro” que instigaba Freud, mas conocido como +satanismo+, que tuvo en Milton (1608-1674) con su obra El paraíso perdido, uno de sus mayores apologistas y volvemos a encontrar en los héroes de Byron —bandidos, piratas, personajes fuera de la ley—, que lleva al individuo a sentirse capaz de retar a dios, en la tv es tan común que ya no le prestamos importancia, teniéndola toda…

El suicidio entre adolescentes se ubica en el tercer lugar de causa de muerte acercándose rápidamente al segundo lugar, ya que va en aumento en la última década.
Cuando a una persona se le dice toda la vida que es la más importante del mundo, es prácticamente idolatrada y de pronto descubre que no lo es, se vuelve contra quien le engañó y una forma de hacerla sufrir es suicidándose.
La confusión de identidad sexual es otra causa común de suicidio, ya que la experimentación que propone la sociedad lleva al individuo a asquearse de sí mismo.

“Cualquier pecado que cometa un hombre, fuera de su cuerpo queda; pero el que fornica peca contra su propio cuerpo.” 1Co 6:18

En contraste la biblia esta llena de ejemplos de sacrificio por amor.

Elías ruega a Dios, mientras huía para salvar su vida, “deseó morirse, y dijo: “¡Basta, Yahvé! Lleva ya mi alma, que no soy mejor que mis padres.” 1Re 19:4
Pero pedirle a Dios, que es el dueño de la vida, que la tome de nuevo, para no caer en pecado, no es pecado, antes bien el señor le envía un ángel para que lo fortalezca; en términos generales los que cometen suicidio en la biblia son personas injustas, que en vez de pedirle a Dios, se creen Dios y de forma egoísta van contra el plan de Dios, es el caso de Judas iscariote.

Jonás que había predicado la destrucción, al ver que Dios perdonaba a Nínive cuyo rey se había convertido y decretado ayunos y penitencias, no puede entender la misericordia divina “Ahora, pues, Yahvé, quítame la vida, porque mejor me es la muerte que la vida. Díjole Yahvé: ¿Te parece que haces bien con enojarte así?
“Pues Yo, ¿no he de apiadarme de Nínive, la gran ciudad, en la que hay mucho más de ciento veinte mil personas que no saben distinguir entre su derecha y su izquierda, e innumerables animales? Jon 4:3-4 , 11

Sansón se sacrifica “ y dijo. -¡Muera yo con los filisteos! Tiró con fuerza y se derrumbó la casa sobre los príncipes y sobre toda la gente que había en ella. Los muertos que ocasionó al morir fueron muchos más de los que había matado en su vida. Jue 16:30

Finalmente Cristo se hace cordero de Dios para quitar los pecados del mundo y su sacrificio es motivo de salvación para toda la humanidad… que lo acepte.

La vida no es un valle de rosas propiamente. “Entonces les dijo Jesús a sus discípulos: -Si alguno quiere venir detrás de mí, que se niegue a sí mismo, que tome su cruz y que me siga”. Mat 16:24

“Que nadie tiene amor más grande que el que da su vida por sus amigos”. Jua 15:13