El progreso de las experiencias religiosas

yo escojo bottega

La palabra herejía es una derivación de un término griego que significa Yo “elijo”, Yo “quiero”, Yo “escojo”.

No os parece que es grandísima y extremada soberbia fiarse uno tanto de sí mismo y aferrarse tanto en su propio juicio, que venga a creer y tener por más verdadero lo que a él le parece y se le antoja, que lo que a la Iglesia Católica romana ha determinado que se crea?
Que se ha aprobado en tantos Concilios, donde se ha juntado la nata de todo cuanto bueno ha habido en el mundo, así en letras como en santidad, y se ha confirmado con la sangre de tantos millares de mártires que han muerto por ello, y con innumerables milagros que se han hecho en su confirmación?
¿Y que venga el otro a decir: pues más creo yo en lo que he soñado esta noche.
Los dogmas católicos son expresiones de la Voluntad Divina, no de la libre elección de unos hombres, por más sabios que sean. Fue Cristo mismo quien encomendó a su Iglesia la trasmisión de tal Revelación a la humanidad: el anuncio de la Buena Nueva.
Por eso los misterios divinos, que la iglesia tiene la misión y la obligación de proponer a todos los hombres, no son conclusiones variables y oscilantes de la razón humana, son afirmaciones absolutas que se apoyan en la veracidad de Dios que las ha revelado. Por eso jamás podrá tolerar ni la herejía que niega las verdades reveladas o las tergiversa, ni que se las someta a las fluctuaciones y al progreso indefinido de los razonamientos humanos y de las experiencias religiosas.
Rodríguez, Alonso, Ejercicios de perfección y virtudes cristianas, pág. 261.

LA FALSA HISTORIA DE LA INQUISICIÓN ESPAÑOLA.

Santos Martires bottega
LA FALSA HISTORIA DE LA INQUISICIÓN ESPAÑOLA.
UN PROGRAMA DE LA BBC REFUTA EL MITO DEL SANTO OFICIO COMO PARADIGMA DEL TERROR

Lola Galán. Londres.
Las siniestras salas de tortura dotadas de ruedas dentadas, artilugios quebrantahuesos, grilletes y demás mecanismos aterradores sólo existieron en la imaginación de sus detractores. Sin embargo, todavía hoy su nombre se invoca como sinónimo de represión, oscurantismo y crueldad. ¿Qué mecanismos del destino convirtieron a la inquisición española en el más duradero ejemplo de terror? la respuesta, de acuerdo con los exhaustivos datos recabados por una nueva generación de historiadores internacionales es sencilla: El santo oficio se enfrentó a una gigantesca maquinaria propagandística.

Los efectos de la tergiversación, promovidos por el mundo protestante gracias a la imprenta, han sido tan duraderos que todavía hoy el término inquisición o inquisidor se identifican con horror, tortura y asesinato en todos los idiomas.
Resulta paradójico que haya sido la bbc -la televisión pública británica- la encargada de reconstruir la imagen de una institución tan española. El domingo, un programa nocturno de máxima audiencia -time watch- mostró el verdadero rostro de un tribunal creado por los reyes católicos para luchar contra la herejía.

Expertos de la talla de Henry Kamen, Stephen Haliczer o los profesores españoles José Alvarez-junco y Jaime Contreras reconstruyen en el reportaje el mito de la inquisición española el verdadero paisaje de una institución, aunque no defendible a los ojos del siglo XX, sí intencionadamente desvirtuada.

Una institución controlada por abogados reacios a aplicar la tortura y mucho menos inquisidores que sus homólogos de Francia, Alemania o Inglaterra, donde sin necesidad de un tribunal específico se asesinó tres veces más herejes, brujas o personajes más o menos excéntricos.

Para el profesor de la universidad de Illinois, Stephen Haliczer, los propios archivos de la inquisición son elocuentes: en cerca de 7.000 casos, apenas se aplica algo parecido a la tortura en un 2%.

En 350 años de historia represiva, y mientras la leyenda habla de millones de asesinatos, la cifra real de víctimas se sitúa entre 5.000 y 7.000 personas. A lo largo de cincuenta minutos, el programa de la bbc, coproducido por el historiador e hispanista Nigel townson, lleva su afán de reconstrucción de la verdad histórica hasta la figura de Felipe ll, auténtica bestia negra de la imaginería internacional.

La política de Felipe ll es perfectamente discutible. A mí no me resulta particularmente simpático -explica en el programa el profesor Alvarez-junco-, pero su hijo Carlos era simplemente un adolescente de mala salud que murió en un accidente. Convertirle en el paladín de la libertad como ha hecho la historia, en el joven libertador de los países bajos, que cae asesinado por su padre, como cuenta la ópera de Giuseppe Verdi, don Carlos, resulta uno de los casos de injusticia histórica más sangrantes.

Católicos vergüenza de propia historia?

«Haced caso a este viejo incrédulo que sabe lo que se dice: la obra maestra de la propaganda anticristiana es haber logrado crear en los cristianos, sobre todo en los católicos, una mala conciencia, infundiéndoles la inquietud, cuando no la vergüenza, por su propia historia. A fuerza de insistir, desde la Reforma hasta nuestros días han conseguido convenceros de que sois los responsables de todos o casi todos los males del mundo. Os han paralizado en la autocrítica masoquista para neutralizar la crítica de lo que ha ocupado vuestro lugar. Habéis permitido que todos os pasaran cuentas, a menudo falseadas casi sin discutir. No ha habido problema, error o sufrimiento histórico que no se os haya imputado. Y vosotros, casi siempre ignorantes de vuestro pasado, habéis acabado por creerlo, hasta el punto de respaldarlos. En cambio, yo (agnóstico, pero también un historiador que trata de ser objetivo) os digo que debéis reaccionar en nombre de la verdad. De hecho, a menudo no es cierto. Pero si en algún caso lo es, también es cierto que, tras un balance de veinte siglos de cristianismo, las luces prevalecen ampliamente sobre las tinieblas. Luego ¿por qué no pedís cuentas a quienes os las piden a vosotros? ¿Acaso han sido mejores los resultados de lo que ha venido después? ¿Desde qué púlpitos escucháis, contritos, ciertos sermones? ¡Aquella vergonzosa mentira de los siglos oscuros, por estar inspirados en la fe del Evangelio! ¿Por qué entonces todo lo que nos queda de aquellos tiempos es de una belleza y sabiduría tan fascinantes? También en la historia sirve la ley de causa y efecto…».
(Léo MOULIN, ex-profesor de Historia y Sociología de la Universidad de Bruselas, profundo conocedor de la Edad Media y uno de los intelectuales más prestigiosos de Europa. Masón en su juventud, siempre se mantuvo laico, racionalista y agnóstico).

La Paz

la Paz bottega
Mons Estraubinger.

“Con vosotros sea la gracia, la misericordia y la paz de parte de Dios Padre y de Jesucristo, Hijo del Padre, en la verdad y en la caridad… y ésta es la caridad, que caminemos según sus preceptos”. 2Jn 1:3-6

“Dios no es Dios de desorden, sino de paz”. 1 Cor. 14,33

“La paz de Dios, que sobrepuja todo entendimiento, guarde vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús”. Flp 4:7

“Cuando digan: “Paz y seguridad”, entonces vendrá sobre ellos de repente la ruina, como los dolores del parto a la que está encinta; y no escaparán” 1 tes. 5,3

Paz y seguridad ha sido siempre, a través de toda la Biblia, el mensaje de los falsos profetas, cuyo éxito, superior al de los verdaderos, se funda precisamente en ese agradable optimismo.

El falso, al revés, se acomoda al gusto de su auditorio, habla de “paz”, es decir, anuncia cosas agradables, no se atreve a decir la verdad a los poderosos, es muy nacionalista, por lo cual no profetiza contra su propio pueblo ni lo exhorta al arrepentimiento.

Siempre será así: el que predica los juicios de Dios, puede estar seguro de encontrar resistencia y contradicción, mientras aquel que predica “lo que gusta a los oídos” (II Timoteo 4, 3) puede dormir tranquilo; nadie le molesta; es un orador famoso.

Jesús nos previene amorosamente, como Buen Pastor, para que nos guardemos de tales falsos profetas y falsos pastores, advirtiéndonos que los conoceremos por sus frutos (Mateo 7, 16).

Su sello será el aplauso con que serán recibidos (Lucas 6, 26).

“No queráis despreciar las profecías” (I Tesalonicenses 5, 20) “Codiciad los dones espirituales, mayormente el de la profecía” (1 Corintios 14, 1); pues “el que hace oficio de profeta, habla con los hombres para edificarlos y para consolarlos” (1 Corintios 14, 3).

De ahí que el que ignora las profecías bíblicas fácilmente vive en la ilusión, no percibe el sentido trágico de la vida presente, ni el destino tremendo a que marchan las naciones.

Getsemani

Burladores bottega

“Tened en cuenta, ante todo, que en los últimos días vendrán hombres que se burlan continuamente de todo y que viven según sus propias concupiscencias” 2Pe 3:3
El Espíritu dice expresamente que en los últimos tiempos algunos renegarán de la fe, por prestar atención a espíritus seductores y enseñanzas diabólicas. 1Ti 4:1

“Ten en cuenta esto: en los últimos días se presentarán tiempos difíciles.
Pues los hombres serán egoístas, codiciosos, arrogantes, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos, crueles, implacables, calumniadores, desenfrenados, inhumanos, enemigos del bien, traidores, temerarios, envanecidos, más amantes del placer que de Dios, guardarán ciertos formalismos de la piedad pero habrán renegado de su verdadera esencia. Apártate también de éstos. 2Ti 3:2,5


“Y entrando en agonía oraba con más intensidad. Y le sobrevino un sudor como de gotas de sangre que caían hasta el suelo. Luc 22:43

Fue maltratado, pero se sometió humildemente
y ni siquiera abrió la boca;
lo llevaron como cordero al matadero,
y él se quedó callado, sin abrir la boca,
como una oveja cuando la trasquilan.
(Isaías 53, 7)

Música católica?

La mente de las personas se controla con una tecnología tremendamente simple. La máquina de Control Mental convierte la voz en una frecuencia llamada Sonido Silencioso. Es básicamente un formato especial en que el cerebro puede entender sin que se sea consciente de ningún mensaje. En términos técnicos, modula la frecuencia de los datos de la voz a 16 Hz y los convierte en un formato especial que afecta a la mente subconsciente. El cerebro humano es capaz de interpretar estos mensajes perfectamente. Esta tecnología de control mental ha existido durante muchos años y de hecho hay muchas patentes en USA sobre ello. Funciona 100% y ha sido empleada por el gobierno y por las grandes corporaciones.

75.000 y posteriormente otros 125.000 miembros de tropas iraquíes salieron de sus profundos bunkers, escondidos en el desierto, agitando banderas blancas y cayendo rendidos a los pies de las tropas de Estados Unidos para, literalmente, besar las botas o manos de sus captores a la menor oportunidad.

¿Por qué unos veteranos de la Guerra de Oriente Medio (con Irán 1980-1988), que habían luchado durante ochos años en la guerra, actuarían de ese modo? Simple. Estaban sometidos a una tecnología tan extrema e incomprensible que fueron reducidos instantáneamente al nivel de niños obedientes, que agradecían a sus enemigos seguir con vida tras haber vivido aquella experiencia de rasgado mental.

De ese sonido es que habla la canción de Garfunkel, habla de las locuciones de los ángeles caídos que invitan a pecar y que en español se reza como si fuera el Padre nuestro en algunas parroquias.

Analicen la letra.

LOS SONIDOS DEL SILENCIO
Vieja amiga oscuridad
otra vez quisiera hablar
porque he tenido nuevamente
una visión sigilosa que se implantaba
en mi cerebro e iba cambiando mi manera de pensar
la oigo hablar
la escucho en el silencio.

En sueños caminaba yo
entre la niebla y la ciudad
por calles frías desoladas
cuando una luz blanca y helada
hirió mis ojos
y también hirió la oscuridad
la vi brillar
la veo en el silencio
en la desnuda luz mire
vi mil personas tal vez mas
gente que hablaba sin poder hablar
gente que oía sin poder oír
y un sonido que
los envolvía sin piedad
lo puedo oír
sonidos del silencio
entonces yo les quise hablar
entonces los quise ayudar
quise sentirlos como hermanos
quise tomarlos de las manos
pero no podían
no podían despertar
y entender
de un día en el silencio
se arrodillaban a rezar
aquella luz era su dios
yo les grite que despertaran
que la verdad ahí no estaba
que los profetas no, no son luces de neón
y que dios
siempre habla en el silencio

Los Príncipes de los Sacerdotes sabían lo que hacían

Giotto, Caifas bottega

“Oyendo los príncipes de los sacerdotes y los fariseos sus parábolas entendieron que de ellos hablaba” Mat 21:45

¿No comprendéis que conviene que muera un hombre por todo el pueblo, no que perezca toda la nación? (Caifás) Jua 11:50

“Comenzó Jesús a manifestar a sus discípulos que él debía ir a Jerusalén y padecer mucho por causa de los ancianos, de los príncipes de los sacerdotes” Mat 16:21

“Mirad, subimos a Jerusalén, y el Hijo del Hombre será entregado a los príncipes de los sacerdotes y a los escribas, que le condenarán a muerte” Mat 20:18

“Los príncipes de los sacerdotes y todo el sanedrín buscaban falsos testimonios contra Jesús para condenarle a muerte” Mat 26:59

A los simpatizantes de Jesús, que se les oponían en el sanedrín, como Nicodemo, los hicieron sospechosos de haber favorecido la doctrina del Galileo. Excluyeron del Consejo a todos los que eran favorables a Jesús. Estos últimos protestaron la decisión y finalmente dijeron que se lavaban las manos de todo lo que allí pudiera decidirse y se retiraron.

“Llegada la mañana, todos los príncipes de los sacerdotes y los ancianos del pueblo tuvieron consejo contra Jesús para quitarle la vida”  Mat 27:1

El Pontífice le dijo: Te conjuro por Dios vivo: di si eres tú el Mesías, el Hijo de Dios.

Díjole Jesús: “Tú lo has dicho. Y yo os digo que un día veréis al Hijo del hombre sentado a la diestra del Poder y venir sobre las nubes del cielo”. Mat 26:63-64

“Cuando le vieron los príncipes de los sacerdotes y sus satélites, gritaron diciendo: ¡Crucifícale, crucifícale! Díjoles Pilato: Tomadlo vosotros y crucifícadlo, pues yo no hallo crimen en El”. Jua 19:6

“Pero los príncipes de los sacerdotes y ancianos persuadieron a la muchedumbre que pidieran a Barrabás e hicieran perecer a Jesús”. Mat 27:20

De los sacerdotes Jairo, uno de los jefes de la sinagoga de Cafarnaúm lo buscó, pero porque necesitaba que le sanara a su hija.

El pontífice (Caifás) lo declaro hereje y lo condenó a muerte.

El sumo Sacerdote Anás lo maltrató y lo mando a encarcelar.

“Viendo entonces Judas, el que le había entregado, cómo era condenado, se arrepintió y devolvió las treinta monedas de plata a los príncipes de los sacerdotes y ancianos” Mat 27:3

Un obispo lo vendió y lo entregó a sus enemigos (judas)

El primer Papa lo negó tres veces y en vez de arrepentirse se fue a llorar su pena, no le enjugó el rostro, no le llevó agua, no le ayudo a cargar la cruz…

Via dolorosa Bottega

La via dolorosa tiene poco menos de 1 kilómetro, esto es, atraviesa TODA la ciudad.

Donde estaban los 12 obispos que poco antes hacían milagros en nombre de Jesús y que amenazaban hacer llover fuego del cielo sobre Samaria porque no les dieron hospedaje?

Mas aún donde estaban los 72 que expulsaron demonios en su nombre?  Y donde estaba el pueblo que lo había recibido pocos días antes con palmas y ramos?

Donde estaban los obispos que hacía poco decían “Te seguiré adonde vayas”.

Jesús estuvo 6 horas colgado de una cruz.

“Fue crucificado a la hora tercia”. Las 9 de la mañana (Mar 15:25)

“Y cuando llegó la hora sexta, toda la tierra se cubrió de tinieblas hasta la hora nona” (Mar 15:33)  es decir desde las 9 hasta las 3 de la tarde, en esas seis (6) horas el único que apareció fue Juan, el apóstol virgen.

Las únicas que acompañaron a Jesús fueron mujeres…

Las horas canónicas eran las siguientes:

  • Maitines: antes del amanecer.
  • Laudes: al amanecer
  • Prima: primera hora después del amanecer, sobre las 6:00 de la mañana
  • Tercia: tercera hora después de amanecer, sobre las 9:00
  • Sexta: mediodía, a las 12:00 después del Ángelus en tiempo ordinario o el Regina Coeli en pascua.
  • Nona: sobre las 15:00, Hora de la Misericordia.
  • Vísperas: tras la puesta del sol, habitualmente sobre las 18:00.
  • Completas: antes del descanso nocturno, las 21:00.

La otra cara de Bolívar

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La otra cara de Bolívar y de Morillo

Tras larga investigación que me llevó a escribir mi libro Al oído del Rey (Áltera, Barcelona, 2008) concluí que de Bolívar ni de Morillo se nos ha contado toda la verdad. La historiografía patriótica ha ocultado la cara oscura del ‘Libertador’, mientras nos presenta al ‘Pacificador’ como un ser cruel y despiadado. Los documentos demuestran otra cosa.

Por: PABLO VICTORIA

Bolívar confiesa al Congreso de la Nueva Granada el 14 de agosto de 1813 que “después de la batalla campal del Tinaquillo, marché sin detenerme por las ciudades y pueblos del Tocuyito, Valencia, Guayos, Cuácara, San Joaquín, Maracay, Turmero, San Mateo y La Victoria, donde todos los europeos y canarios casi sin excepción, han sido pasados por las armas”. En septiembre de este mismo año, frente al reclutamiento forzoso, ordenó a José Félix Ribas “pasar por las armas a tres o cuatro que lo rehúsen”, porque esto “enseñará a los demás a obedecer”. El 21 de septiembre de 1813 hizo fusilar a 69 españoles sin fórmula de juicio.

El 4 de diciembre de 1813 Bolívar derrotaba al ejército realista en Acarigua. Muchos se subieron a los árboles para escapar de la bayoneta, pero fueron bajados a balazos sin pedirles rendición. A los que huyeron, el ‘Libertador’ les dio alcance en el poblado de la Virgen. Exhaustos por la marcha, se rindieron sin disparar un tiro. Bolívar ordenó que fuesen ejecutados esa misma noche. Nos cuenta el testigo, coronel José de Austria, que “fueron allí mismo ejecutados un considerable número de prisioneros”, que se calculan en 600, según diversos testimonios. Teniendo unos 1.200 civiles comerciantes secuestrados en las mazmorras de Caracas, Valencia y La Guaira, el 8 de febrero de 1814 Bolívar dio orden de asesinarlos. Su único delito era ser españoles. Permanecían encadenados de dos en dos (¿nos recuerda algo esto?). Escribió a Arismendi: “en consecuencia, ordeno a usted que inmediatamente se pasen por las armas todos los españoles presos en esas bóvedas y en el hospital, sin excepción alguna”.

El Arzobispo de Caracas, Croll y Prat, le escribió suplicándole no llevar a cabo este espantoso crimen de lesa humanidad, pero Bolívar no accedió.

Escaseando la pólvora, se emplearon sables y picas para asesinarlos, sin importar que estuviesen heridos, que no hubiesen participado en pugnas partidistas o que fuesen ancianos, pues a estos últimos se les llevó al patíbulo amarrados a sus sillas. A los que quedaban vivos de los sablazos se les aplastaba la cabeza con una piedra gigantesca. A muchos quemaron vivos.

Arismendi envía varios partes al ‘Libertador’; el último dice: “Hoy se han decapitado los españoles y canarios que estaban enfermos en el hospital, último resto de los comprendidos en la orden de Su Excelencia”.

Juan Vicente González nos lo refiere: “Sobre aquel anfiteatro corrían locas de placer, vestidas de blanco, engalanadas con cintas azules y amarillas, ninfas del suplicio, que sobre la sangre y los sucios despojos bailaban el inmundo Palito”. Los 382 asesinatos de Valencia fueron atendidos personalmente por el ‘Libertador’ los días 14, 15 y 16 de febrero de 1814.

Por eso Castillo y Rada se referían a Bolívar y a los suyos como los “antropófagos de Venezuela”. Con ellos aprendieron los neogranadinos la violencia y el asesinato.

El 2 de mayo de 1816, cerca de la isla Margarita, tomó por abordaje un barco español. Bolívar se divertía, riéndose, en un bote de a bordo mientras disparaba a los náufragos que, desnudos y en jirones, intentaban salvarse a nado. Ducoudray Holstein presenció su risa y diversión: “Yo estaba presente; yo le vi, él me habló y yo mandé, en su lugar nuestro cuerpo de oficiales y voluntarios que pueden ser testigos de la verdad de mi aserto”.

Testimonios de su patológica crueldad existen en abundancia; Hippesley escribe que “Bolívar aprueba completamente la matanza de prisioneros después de la batalla y durante la retirada; y ha consentido en ser testigo personal de estas escenas infames de carnicería”. Los crímenes cometidos por el ‘Libertador’ se divulgaron de tal manera por la Nueva Granada que su solo nombre infundía pánico.

Al avanzar contra el gobierno de Santa Fe, escribió: “Santafé va a presentar un espectáculo espantoso de desolación y muerte… Llevaré dos mil teas encendidas para reducir a pavesas una ciudad que quiere ser el sepulcro de sus libertadores”. El oidor Jurado le contestó: “ …si usted quiere la amistad de los hombres de bien, y de los pueblos libres, es necesario que mude de rumbo, y emplee en sus intimaciones un lenguaje digno de usted y de nosotros”.

José Manuel Restrepo, cronista de la época, nos dice que “los excesos y crueldades cometidos, sobre todo contra las mujeres, fueron horrendos y las tropas de Bolívar se cargaron de oro, plata y joyas de toda especie”.

Otros crímenes siguieron a partir de 1816. Bolívar dijo a Santander el 7 de enero de 1824: “…me suelen dar de cuando en cuando unos ataques de demencia aun cuando estoy bueno, que pierdo enteramente la razón sin sufrir el más pequeño ataque de enfermedad y de dolor”.

El malo que no lo era .

En cambio, cuando Morillo entró triunfante en Cartagena el 6 de diciembre de 1815, escribe en sus Memorias: “Finalmente después de un sitio de 116 días… mis tropas ocuparon inmediatamente la ciudad… Mi Armada… se distinguió por la generosidad, las virtudes y la disciplina más raras… un signo de mi parte bastó para que los moribundos de Cartagena… no encontraran más que amigos y hermanos que compartían su ración con ellos. El vencedor daba su pan al vencido… se oían por doquier las bendiciones dirigidas por los habitantes a sus generosos libertadores mientras que… se les distribuía una sopa abundante que podía reparar las fuerzas y la salud.

Tal fue mi conducta… que –no tengo ningún temor en afirmarlo– no encuentra ejemplo, en circunstancias semejantes, en ningún país, de parte de ninguna Armada ni en ningún tiempo. En boca del capitán Sevilla “Morillo había mandado a sus oficiales de estado Mayor a prevenir a todos los jefes de cuerpo que no se hiciese daño ni se maltratase a vecino alguno que no opusiera resistencia”.

Los cabecillas que no pudieron escapar fueron procesados con los formalismos legales. El 17 de enero de 1816 se nombraron los defensores de los reos; a Castillo le nombraron a Leandro García; a Amador, a José Martínez; a Stuart, a Rodrigo Álvarez, y así a todos los demás. Hubo debido proceso con indagatoria, careo, alegatos y conclusiones, después de lo cual vinieron las sentencias el 20 de febrero, tras dos días de sesiones. En Santa Fe, Morillo, revisando la sentencia absolutoria de José Fernández Madrid, no lo creyó inocente; le dijo: “No piense usted que me engaña; usted es insurgente y lo será hasta morir”, pero respetó la sentencia.

El 6 de septiembre de 1816 Morillo escribió a Beatriz O’Donnell, salvando a su marido Juan Manuel de Pombo de la muerte: “He recibido las apreciables cartas de VM… con la instancia que me acompaña para S. M. implorando su clemencia a favor de su marido… Crea VM, Señora, que haré cuanto esté de mi parte por aliviar su suerte”.

Otros que salvaron el pellejo fueron Gregorio Nariño, hijo de Antonio, y José María Lozano de Peralta, marqués de San Jorge, a quien salvó su mujer con los testigos que llevó al tribunal. Otros 99 curas revolucionarios y cientos de soldados seguidores de los cabecillas fueron perdonados. En su Manifiesto a la Nación Española, ignorado por todos los historiadores, Morillo nos dice que los presos “nunca fueron condenados sin ser oídos, y sin la competente defensa que previene las leyes militares… las sentencias fueron diversas, según la clase de los delitos, y los delincuentes…

sufrieron las penas que les fueron decretadas… El pasado por las armas, el desterrado, el condenado a una multa, todos fueron juzgados con arreglo a las leyes. Ahí existen sus causas: que hablen ellas”. Y ellas hablaron y refrendaron lo dicho.

*EX CONGRESISTA. ACTUALMENTE VIVE EN ESPAÑA Y HA ESCRITO VARIOS LIBROS DE HISTORIA