Apostasia

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Un cierto acontecimiento debe preceder (La venida del Señor), y hasta que esto no suceda, el fin no sobrevendrá “Que nadie os engañe de ningún modo -dice San Pablo- (puesto que dicho Día no vendrá), excepto que venga primero una apostasía”. Y prosigue excepto que “primero el hombre de pecado sea revelado, el hijo de la perdición”.

Así como la primera venida del Señor tuvo su precursor, así también lo tendrá la segunda. EL primero fue “Alguien más que un profeta”, San Juan Bautista.

San Pablo dice que “el misterio de iniquidad ya está obrando”, esto es, inclusive en sus días había sombras y presagios, señales y elementos operantes, de aquello que un día se presentará en plenitud.
Por lo tanto, hasta el tiempo en que el Anticristo realmente aparezca, ha habido y habrá un continuo esfuerzo por parte de las fuerzas del mal para manifestarlo al mundo. La historia de la Iglesia es la historia de ese prolongado parto.

“todo espíritu que no confiesa a Jesús, no es de Dios. Ése es el espíritu del Anticristo, de quien habéis oído que va a venir, y ya está en el mundo”. 1 Juan 4,3.

“El hijo de perdición, quién es el adversario y el rival de todo lo que se dice Dios, o es adorado hasta sentarse en el templo de Dios, y proclamarse a sí mismo como Dios (…) Entonces el Inicuo será revelado, al cual el Señor matará con el aliento de Su boca y destruirá con el resplandor de Su venida (…) cuya venida es obra de Satanás, con todo poder, signos y prodigios mendaces”. II Tes 2,3-4, 8-9

“Otro se levantará luego de ellos, y será diferente de los primeros y subyugará a tres reyes. Y proferirá palabras arrogantes contra el Altísimo, oprimirá a los santos del Altísimo y pretenderá mudar los tiempos y las leyes; y ellos serán entregados en su mano hasta un tiempo, tiempos y la mitad de un tiempo. Pero se sentará el tribunal, y le quitaran el dominio, a fin de destruirlos y aniquilarlo para siempre”. Y continúa: “Y el rey obrará conforme a su voluntad, y se ensalzará por encima de todo Dios, y hablará palabras arrogantes contra el Dios de los dioses, y prosperará ahora hasta que se le haya colmado la ira (…) No respetará al Dios de sus padres, ni tampoco a la [divinidad] predilecta de las mujeres, ni hará caso de ningún dios, puesto que se ensalzará por encima de todo. En su dominios venerará al Dios de las fortalezas, y honrará con oro, plata, joyas, y objetos preciosos, a un Dios que sus padres no conocieron”. Observemos que otros reyes que Daniel describe han tenido existencia histórica individual, como por ejemplo Jerjes, Darío y Alejandro. Dan 11,24-26. 36-38.

“Le fue dada una boca que profería altanerías y blasfemias, y se le dio poder de actuar durante cuarenta y dos meses. Y abrió su boca para blasfemar contra Dios, para blasfemar de Su Nombre de Su tabernáculo, y de las que habitan en el Cielo. Se le concedió hacer la guerra los santos y vencerlos; le fue dada autoridad sobre toda tribu y pueblo y lengua y nación. Y le adorarán todos los que habitan la tierra, cuyos nombres no están escritos en el libro de la vida del Cordero degollado desde la fundación del mundo” Ap 13, 5-8.

“En aquellos días surgieron de Israel hombres inicuos, que persuadieron a muchos diciendo: “Vamos y hagamos alianza con los paganos que nos rodean, puesto que desde que nos separamos de ellos, no han sobrevenido muchas penalidades”. Este consejo les pareció muy bien. Algunos del pueblo llegaron al extremo de acudir al rey, y obtener de él la facultad para seguir las costumbres de los gentiles; en consecuencia levantaron en Jerusalén un gimnasio al uso los paganos, rehicieron sus prepucios, renegaron de la alianza santa para atarse al yugo de los gentiles, y se vendieron para obrar el mal” 1Mac 1,11-15

El hijo de perdición, “que se atreve a sentarse en el Templo de Dios, haciéndose a sí mismo como Dios (…) La bestia ha sido muerta y su cadáver fue destruido”: puesto que el Anticristo blasfema en ese Imperio Romano unificado, todos sus reinos serán al mismo tiempo abolidos, y no habrá reino terreno, sino la sociedad de los santos, y la venida del triunfante del Hijo de Dios” .

Dice Teodoreto “Habiendo hablado de Antíoco Epífanes, el profeta pasa de la figura al Antitipo, puesto que el Antitipo de Antíoco es el Anticristo, y la figura de la del Anticristo es Antíoco. Como Antíoco obligó a los Judíos a obrar impíamente así también el Hombre de pecado, el hijo de perdición, no ahorrará esfuerzos para seducir a los creyentes, por medio de falsos milagros, por la fuerza, y por la persecución.

¿Surgirá el enemigo de Cristo y de Su Iglesia a partir de un especial apartamiento de Dios? ¿No hay acaso motivos para temer que dicha apostasía se esté preparando gradualmente, reuniendo, madurando en nuestros mismos días? ¿Acaso no existe en este mismo momento un especial empeño en casi todo el mundo en prescindir de la religión, más o menos evidente en este o en aquel lugar, pero más visible y formidablemente en aquellas regiones más civilizadas y poderosas? ¿No existe acaso un consenso reciente de que una nación no tiene nada que ver con la religión, de qué se trata de algo concerniente sólo a la conciencia individual? Lo que es lo mismo que decir que podemos dejar que la Verdad desaparezca de la faz de la tierra sin que hagamos nada por evitarlo. ¿No existe un movimiento vigoroso y unificado en todos los países destinado a privar a la Iglesia de Cristo de su poder y posición? ¿No existe un empeño febril y permanente por deshacerse de la necesidad de la Religión en los asuntos públicos?¿No existe el intento de educar sin religión, osea, poniendo a todas las formas de religión al mismo nivel?

¿No existe la tentativa de reforzar la templanza, y todas las virtudes que brotan de ella, sin religión, por medio de sociedades basadas en meros principios de utilidad; de hacer de la conveniencia y no de la verdad, el fin y la norma de las decisiones del Estado y de la constitución de las leyes; de hacer de los números, y no la Verdad, el criterio para sostener o no éste o aquél artículo de fe, como si hubiera fundamentos para sostener que los muchos tienen la razón y los pocos no; de privar a la Biblia de su sentido principal, de modo de hacernos pensar que ésta posee cien significados, todos igualmente verdaderos, o en otras palabras, que no posee significado alguno, que es letra muerta, y que puede ser dejada de lado; de reemplazar la religión en su conjunto, en cuanto es externa y objetiva, y expresada en leyes y palabras escritas, por algo meramente subjetivo, de confinarla a nuestros sentimientos internos, y de este modo, dada su inestabilidad y variabilidad, de destruir en definitiva la religión?

Sin duda, existe actualmente una confederación del mal, que recluta sus tropas de todas partes del mundo, organizándose a sí misma, tomando sus medidas para encerrar a la Iglesia de Cristo como en una red, y preparando el camino para una Apostasía general.

“Por eso, salid de en medio de ellos y separaos, dice el Señor. No toquéis nada impuro, y Yo os acogeré”. 2Co 6:17

Beato John Henry Newman, “Cuatro Sermones sobre el Anticristo” año 1845

Un pensamiento en “Apostasia

  1. UN SANTO GRINGO ILUMINADO POR EL ESPIRITU SANTO . PERO ES TANTA LA OSCURIDAD, QUE DIREMOS ..CUALQUIER PARECIDO CON ESTA EPOCA ES MERA COINCIDENCIA.Señor Jesucristo enseñanos a verlo
    todo desde ti mismo.Amen.

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