Bendición de los anillos

Anillo boda

Los paganos egipcios creían que en el dedo anular izquierdo estaba ubicada la vena que va directo al corazón conocida como “Vena Amoris”, en español “La Vena del Amor”.
El rey de Inglaterra, Eduardo VI, hizo oficial el uso del anillo de matrimonio en la mano izquierda en el siglo XVI. En su calidad de “papa” protestante y para diferenciarse de los católicos. Por esta razón los protestantes usan el anillo matrimonial en esta mano.

En latín la palabra izquierdo significa “siniestro”, por lo cual se decía que aquella mano estaba relacionada con el diablo.

La Bendición de los anillos en el matrimonio católico, que se portan en la mano derecha, recuerda el simbolismo bíblico que tienen los anillos:

Confirmación del consentimiento

S. El Dios de Abrahán,
el Dios de Isaac,
el Dios de Jacob,
el Dios que unió a nuestros primeros padres en el paraíso
confirme este consentimiento ante la Iglesia
y, en Cristo, os dé su bendición,
de forma que los que Dios ha unido,
no lo separe el hombre.

Bendigamos al Señor.

R. Demos gracias a Dios.

Bendición y entrega de los anillos

S. El Señor bendiga † estos anillos
que vais a entregaros uno al otro
en señal de amor y de fidelidad.

R. Amén.

NN, recibe esta alianza,
en señal de mi amor y fidelidad a ti.

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.

NN, recibe esta alianza,
en señal de mi amor y fidelidad a ti.

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.

Oh Señor, nuestro Dios, que acompañaste al siervo del Patriarca Abraham a Mesopotamia cuando fue enviado para que encontrase una esposa para su señor Isaac y le concediste un signo mediante el agua del pozo para que eligiese a Rebeca, bendice el compromiso de estos tus siervos [Nombre] y [Nombre] y confirma las palabras que ellos pronuncian, porque tú, Oh Señor, desde el comienzo creaste hombre y mujer y por ti una mujer se une a un hombre para asistirse mutuamente y para la continuación del género humano.

Por lo tanto, Dios y Señor nuestro, que enviaste tu verdad a tu pueblo y tu promesa a tus siervos, nuestros padres, a quienes habías elegido, mira a tu siervo [Nombre] y a tu sierva [Nombre] y sella su compromiso en la fe, en la unidad de la mente, en la verdad y en el amor, porque tú, Señor, has declarado que se realice un compromiso y se mantenga firme en todas las cosas. Mediante un anillo, José recibió el poder en Egipto; mediante un anillo, Daniel fue exaltado en Babilonia; mediante un anillo, nuestro Padre del cielo mostró compasión para con su hijo pródigo, diciendo “poned un anillo en su mano, matad el ternero cebado, comamos y regocijémonos”.

Tu propia mano derecha, Oh Señor, armó a Moisés en el Mar Rojo. Mediante la Palabra de tu verdad se crearon los cielos y se estableció la tierra sobre cimientos sólidos, y la mano derecha de tus siervos será bendecida por esa Palabra poderosa y por tu brazo extendido.

Bendice, Señor soberano de todo, esta entrega de anillos con tu bendición celeste. Que tu Ángel vaya por delante de ellos todos los días de su vida, porque Tú bendices y santificas todas las cosas. Te glorificamos, Padre, Hijo y Espíritu Santo, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Bendición y entrega de las arras

S. Bendice †, Señor, estas arras,
que NN y NN se entregan,
y derrama sobre ellos la abundancia de tus bienes.

NN, recibe estas arras
como prenda de la bendición de Dios
y signo de los bienes que vamos a compartir.

NN, recibe estas arras
como prenda de la bendición de Dios
y signo de los bienes que vamos a compartir.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *