“Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios”.

“Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios”.

Los limpios de corazón son los que ven a Dios, conocen su voluntad, oyen su voz, interpretan su palabra, que está en la Santa Biblia, para sondear sus abismos y aclarar la oscuridad de sus misterios, poco valen las letras y ciencias profanas, y mucho la caridad, el amor de Dios y del prójimo” S. Agustín.

La limpieza de corazón no puede encontrarse exclusivamente en la castidad interior, ni siquiera en una pureza general de conciencia, el corazón puro es la simple y sincera buena intención.

El que dispensa la Misericordia la pierde si no se compadece con un corazón limpio, porque si busca la jactancia pierde todo el fruto. San Ambrosio

La sexta bienaventuranza es la limpieza de corazón, porque en el sexto día fue cuando el hombre fue creado a imagen de Dios, la cual se había oscurecido en el hombre por la culpa y se restaura por la gracia en los limpios de corazón. Glosa

Limpios son aquellos que poseen una virtud universal y desconocen la malicia, aquellos que viven en la templanza o moderación, tan necesaria para poder ver a Dios, “Estad en paz con todos, y tened santidad, sin la cual ninguno verá a Dios” (Heb_12:14). San Juan Crisóstomo

No puede ser templo de Dios el que no está completamente limpio, y esto es lo que se expresa cuando dice: “Porque ellos verán a Dios”. San Jerónimo

Si alguno se aleja de las malas obras y practica las buenas ve a Dios. En la vida futura, los limpios de corazón verán a Dios cara a cara, no en espejo o enigma como aquí lo ven. Crisóstomo

Son necios todos aquellos que desean ver a Dios con los ojos exteriores, cuando sólo puede verse con el corazón, según está escrito en el libro de la Sabiduría: “Buscadlo por medio de la sencillez del corazón” (Sab_1:1). Lo mismo es corazón sencillo que corazón limpio. “Limpiando con la fe los corazones” (Hch_15:9).San Agustín

1726 Las bienaventuranzas nos enseñan el fin último al que Dios nos llama: el Reino, la visión de Dios, la participación en la naturaleza divina, la vida eterna, la filiación, el descanso en Dios.

1727 La bienaventuranza de la vida eterna es un don gratuito de Dios; es sobrenatural como también lo es la gracia que conduce a ella.
Catecismo iglesia católica
Busquen al Señor, ustedes, todos los humildes de la tierra, los que ponen en práctica Sus decretos. Busquen la Justicia, busquen la humildad, tal vez así estarán protegidos en el Día de la ira del Señor.
Yo dejaré en medio de ti
a un pueblo pobre y humilde,
que se refugiará en el nombre del Señor.
El Resto de Israel
no cometerá injusticias
ni hablará falsamente;
y no se encontrarán en su boca
palabras engañosas.
Ellos pacerán y descansarán
sin que nadie los perturbe. Sofonías 2,3.3,12-13.

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