But I can´t

I would, if I could, but I can’t.

Lo haría si pudiese, pero no puedo…

Las cosas no pueden ser y no ser al mismo tiempo, como Kant propone, uno no puede decir que cree en algo e ignorar ese algo o denigrar ese algo, reduciendo lo religioso a la razón y la religión a la moral, o a la ética, postulando reducir los mandamientos a simples Valores éticos No absolutos, es decir que por combatir el Absolutismo de Dios cae en el absolutismo de la razón corrompida por los vicios.

Kant admite la corrupción radical de la voluntad e insiste en que a pesar de la depravación radical de la voluntad, el individuo debe ser capaz de obedecer la ley ética.

Al fin y al cabo Kant nació en el seno de una familia de fuertes creencias Luteranas pietistas, Su madre lo llamaba cariñosamente el “hombrecito”, por sus 1,50 centímetros de estatura, su formación estuvo a cargo del pastor protestante Franz Albert Schultz predicador, miembro del consistorio, profesor de teología, de claras convicciones pietistas. Fue el mismo Schultz quien aconsejó a Kant que estudiara teología. Ya en la Universidad de Königsberg, Kant siguió estudiando bajo Schultz, quien ocupaba la cátedra de dogmática en la facultad de teología en Königsberg, donde está enterrado el hijo de Lutero y su denominación era Luterano Pietista radical, de allí que aprendiera hebreo para leer la biblia y cambiara su nombre al Immanuel, hebreo. Ecos Luterano-pietistas son fácilmente discernibles en La religión dentro de los límites de la mera razón, y a lo largo de todo su pensamiento…

El pietismo luterano introduce la “subjetividad radical” en la experiencia religiosa como criterio normativo de la teología y se distancia de los contenidos de la dogmática, así toda moral y cultura proviene del hombre, este concepto los llevó a romper con el pensamiento tradicional y a un escepticismo o relativismo subjetivo, este argumento capcioso, ya lo utilizaban los sofistas para razonar. Digno de Protágoras o Gorgias, es el uso del lenguaje retorico para confundir.

Kant era tan inteligente que, como no pudo entender a Dios, se burlaba de ÉL y de los que le siguen…

Kant es el filósofo de la desesperanza, niega el libre albedrío del hombre en favor del determinismo, o la predestinación calvinista, “el libre albedrío” trae “la discordia”, “la propiedad del suelo”, “la desigualdad entre los hombres, el “constante peligro de guerra”, “la más abyecta esclavitud” y “los vicios”. Tan desolador es, que Kant cae en el  “descontento con la Providencia” y la desesperanza. “Vivimos en una ingenua ilusión de libertad”. Así que ata su animalidad con las cadenas de una conducta moral voluntariamente asumida como Calvino, que era tan previsible, que se metía un limón en la boca de modo que si algo le producía felicidad no pudiera exteriorizarlo..

Kant defendió respecto de lo metafísico las dos tesis siguientes:

  • No es posible el conocimiento objetivo o científico de la inmortalidad del alma y de la existencia de Dios.
  • Es necesario postular ambas cuestiones para que tenga sentido la experiencia moral.

Sin negar la existencia de Dios, simplemente supuso que no era posible su conocimiento científico, aunque sí un tipo de “conocimiento”, denominado “fe racional” y postula la razón práctica que es la existencia de la libertad, la inmortalidad del alma, y la existencia de Un Dios. Pero sin creer en Él.

Este Fue el filosofo del Siglo de Las Luces y de la Diosa razón, que llevaron a la Francia Católica a la revolución Francesa, donde la Diosa razón fue entronizada en Notre dame, y en cuyo nombre se guillotinaron y mataron por millones en toda Europa. La gente iba a rezarle…

En la antigua Grecia «practicar la sophía»,  terminó por entenderse como «embaucar»,sophistés.

“El hombre es la medida de todas las cosas” Sofisma de Protagoras

El Sofista Gorgias hacía la siguiente recomendación para ganar los pleitos:

“Lo conveniente es hacer los discursos sin tocar la verdad”

Una de sus actividades cotidianas consistía en acudir a lugares públicos donde defendía una tesis relativa a una cuestión cualquiera; una vez derrotados y convencidos sus interlocutores comenzaba a defender la tesis contraria hasta doblegar nuevamente a quien interviniese en la disputa, y así se contra argumentaba una y otra vez, haciendo gala de su retórica.

Murió en Atenas el año 380 a.C. con más de 100 años.

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