Conferencia de Medellin

 

Entre el 26 de agosto hasta 8 de septiembre de 1968 en Medellín, se llevó a cabo la segunda Conferencia General del Consejo Episcopal Latinoamericano. La conclusión principal fue; “la promoción del hombre y de los pueblos hacia los valores de justicia, paz, educación y familia”https://youtu.be/djYgwY2porI?t=5m4s

Los primeros antecedentes de la teología de la liberación son las reflexiones y la prácticas teológicas de un grupo de pastores protestantes suizos como Karl Barth (1886-1968) y Dietrich Bonhoeffer (1906-1944) abiertamente contrarios al cristianismo Católico.

Entre las novedades teológicas desarrolladas por esos teólogos se encuentran la teología dialéctica o teología de la crisis,  “Dios se coloca siempre incondicional y apasionadamente de un lado y sólo de uno: contra los encumbrados y a favor de los humillados.” Esta visión de Barth, dice José Míguez Bonino, teólogo protestante, repercutió en la formación del quehacer teológico latinoamericano y en especial en las teologías de la liberación.

La teología de la liberación es una corriente teológica ecuménica, integrada por católicos y protestantes, nacida en América Latina tras el Concilio Vaticano II en la Conferencia de Medellín, Colombia de 1968. Fruto de las “experiencias de Rusia y China”

Fundada por el pastor presbiteriano brasileño Rubem Alves y el sacerdote católico peruano Gustavo Gutiérrez Merino, fue inspiración en Sur américa para la rebeldía contra el 9 y 10 mandamientos:

«No codiciarás la casa de tu prójimo, ni codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su siervo, ni su sierva, ni su buey, ni su asno, ni nada que sea de tu prójimo» (Ex 20, 17).

«El que mira a una mujer deseándola, ya cometió adulterio con ella en su corazón» (Mt 5, 28).

«No desearás su casa, su campo, su siervo o su sierva, su buey o su asno: nada que sea de tu prójimo» (Dt 5, 21).

«Donde […] esté tu tesoro, allí estará también tu corazón » (Mt 6, 21).

2536 El décimo mandamiento prohíbe la avaricia y el deseo de una apropiación inmoderada de los bienes terrenos. Prohíbe el deseo desordenado nacido de la pasión inmoderada de las riquezas y de su poder. Prohíbe también el deseo de cometer una injusticia mediante la cual se dañaría al prójimo en sus bienes temporales:

«Cuando la Ley nos dice: No codiciarás, nos dice, en otros términos, que apartemos nuestros deseos de todo lo que no nos pertenece. Porque la sed codiciosa de los bienes del prójimo es inmensa, infinita y jamás saciada, como está escrito: El ojo del avaro no se satisface con su suerte (Qo 14, 9)» (Catecismo Romano, 3, 10, 13).

Frutos de esta “corriente teológica” son:

El arzobispo de Santiago de Cuba, Enrique Pérez Serantes, pasó a la historia como el salvador de Fidel Castro y de sus compañeros sobrevivientes al fallido asalto del Cuartel Moncada en 1953, no fue un caso excepcional pues, Monseñor Alberto Martín Villaverde, joven obispo de Matanzas, era afecto a la causa revolucionaria, lo mismo que el obispo de Pinar del Río, Evelio Díaz, quien redactó una “Oración por la paz de Cuba” la que dispuso se leyera en todas las iglesias de su diócesis y cuyo rezo se extendería más tarde a todos los templos de la Isla. Como consecuencia cuba es el lugar de América donde hay menos cristianos…

El Ejército de Liberación Nacional (ELN), una guerrilla inspirada y entrenada por la revolución cubana en 1964 por Fabio y Manuel Vázquez Castaño -anticlericales liberales- reclutó al colombiano Camilo Torres Restrepo, el “padre Torres” se había salido de la iglesia en el año 1965 y murió en 1966 empuñando un fusil contra soldados colombianos.

Gregorio Manuel Pérez Martínez, el “cura Pérez”  ordenado sacerdote en Roma en 1966 por el Papa Pablo VI y su “mujer” o “compañera”, Mónica, una ex Monja vinculada a la guerrilla, con la que tuvo varios hijos…

Junto a Carmelo Gracia, Domingo Laín y José Antonio Jiménez, fueron “enviados” a iniciar “movimientos populares” en Bogotá y Cartagena. En 1969 se unieron al ELN.

Iván Márquez de las Farc se “formó” en el seminario conciliar de Garzón, fue “recomendado” por Monseñor Serna, tuvo una fuerte influencia de sacerdotes italianos que dirigían la diócesis de esa región, en el seminario de Garzón, Huila, estuvo a punto de ordenarse como sacerdote. En el libro Historia de la diócesis de Garzón pg. 381  figura Luciano Marín Arango haciendo parte de la lista de exalumnos del Seminario de Garzón.

Cardenal Gerhard Müller Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, FUE uno de los máximos representantes visibles de esta “corriente”.

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Una respuesta a Conferencia de Medellin

  1. joao Tavares dijo:

    Estan con nostalgia de Trento , de Juan Pablo II y de una Yglesia-fuerza-poder

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