El que no está conmigo, está contra mí

TRES cosas le son necesarias al hombre para su salvación:

El conocimiento de lo que debe creer,

El conocimiento de lo que debe desear y

El conocimiento de lo que debe cumplir.

El primero se enseña en el Símbolo, en el que se nos comunica la ciencia de los artículos de la fe;

El segundo en el Padrenuestro; y

El tercero en la Ley (mandamientos).

La pena para el que rompe los mandamientos está clara en la Biblia.

Hebr 10, 28: “El que menosprecia la ley de Moisés (decálogo), sin misericordia es condenado a muerte sobre la palabra de dos o tres testigos”

Cuando Jesús perdonó a la adultera, le perdonó la vida, pero le exigió, “no peques más”.

Por eso hay otro modo de apartar del mal e inducir al bien, es a saber, el medio del amor. Y según este medio fue dada la ley de Cristo, a saber, la ley evangélica, que es la ley del amor.

I Juan 4, 16: “Quien permanece en la caridad, en Dios permanece, y Dios en él”.

Juan 14, 23: “El que me ama guardará mi palabra”.

Cuando fue la última vez que leíste la Biblia y obedeciste?

Rom. 8, 28: “Todas las cosas concurren para el bien de los que aman a Dios”

Salmo 118, 165: “Mucha paz tienen los que aman tu ley; no hay para ellos tropiezo”

Rom 8, 15—: “No habéis recibido un espíritu de servidumbre para recaer en el temor, sino que recibisteis el espíritu de hijos adoptivos”

Rom 8, 16-17: “El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu de que somos hijos de Dios, y si hijos, también herederos: herederos de Dios, coherederos de Cristo”. Sabiduría 5, 5: “He aquí que hemos sido contados entre los hijos de Dios”.

I Juan 4, 10: “La caridad está no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que Él nos amó primero”

Lucas 11:23 “El que no está conmigo, está contra mí, y el que conmigo no recoge, desparrama”.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *