Fuera de la iglesia no hay salvacion

Un 4 de febrero de 1441, el papa Eugenio IV proclama:

“[La Iglesia] Firmemente cree, profesa y predica que nadie que no esté dentro
de la Iglesia católica, no sólo los paganos, sino también judíos o herejes y
cismáticos, puede hacerse partícipe de la vida eterna, sino que irá al fuego
eterno que está aparejado para el diablo y sus ángeles(Mt. 25, 41), a no ser que
antes de su muerte se uniere con ella; y que es de tanto precio la unidad en el
cuerpo de la Iglesia que sólo a quienes en él permanecen les aprovechan para su
salvación los sacramentos y producen premios eternos los ayunos, limosnas y
demás oficios de piedad y ejercicios de la milicia cristiana. Y que nadie, por más

limosnas que hiciere, aun cuando derramare su sangre por el nombre de
Cristo, puede salvarse, si no permaneciere en el seno y unidad de la Iglesia
católica”.

[Papa Eugenio IV, Concilio de Florencia, “Cantate Domino”, 1441, ex cathedra

Hay tres condiciones deben reunirse para que una definición pontificia sea ex cathedra:

(Según el Catecismo ·891)

1.El Papa debe hablar «como Pastor y Maestro supremo de todos los fieles que confirma en la fe a sus hermanos». (Si habla en calidad de persona privada, o si se dirige solo a un grupo y no a la Iglesia universal, no goza de infalibilidad.)

2.El Papa «proclama por un acto definitivo la doctrina». (Cuando el Papa claramente expresa que la doctrina es definitiva, no puede cambiar.)

3.El Papa habla «en cuestiones de fe y moral».

Extra Ecclesiam nulla salus significa: «Fuera de la Iglesia no hay salvación«. Proviene de los escritos de san Cipriano de Cartago, obispo del siglo III

Es un dogma de la Iglesia católica.

Se trata de un principio fundamental del catolicismo.

Papa Inocencio III (1198-1216):

«Con nuestros corazones creemos y con nuestros labios confesamos solo una Iglesia, no aquella de los herejes, sino la Santa Iglesia Católica Apostolica y Romana, fuera de la cual creemos que no hay salvación (Denzinger 792).

Cuarto Concilio de Letrán (1215):

«Hay solo una Iglesia Universal de los fieles, fuera de la cual nadie está a salvo.»

Papa Pío X (1903-1914), Encíclica Jucunda Sane:

«Es nuestro deber el recordar a los grandes y pequeños, tal como el Santo Pontífice Gregorio hizo hace años atrás, la absoluta necesidad nuestra de recurrir a la Iglesia para efectuar nuestra salvación eterna.»

Papa Benedicto XV (1914-1922), Encíclica Ad Beatissimi Apostolorum:

«Tal es la naturaleza de la fe Católica que no admite más o menos, sino que debe ser sostenida como un todo, o rechazarse como un todo: Esta es la fe Católica, que a menos que un hombre crea con fe y firmemente, el no podrá ser salvado.»

Papa Pío XI (1922-1939), Encíclica Mortalium Animos:

«Por si sola la Iglesia Católica mantiene la adoración verdadera. Esta es la fuente de verdad, esta es la casa de la fe, esta es el templo de Dios; Si cualquier hombre entra no aquí, o si cualquier hombre se aleja de ella, el será un extraño a la vida de fe y salvación. … Es más, en esta única Iglesia de Cristo, no puede haber o permanecer un hombre que no acepta, reconozca y obedezca la autoridad y la supremacía de Pedro y la de sus sucesores legítimos

Papa Pío XII (1939-1958), Discurso a la Universidad Gregoriana (17 de octubre 1953):

«Por mandato divino la interprete y la guardiana de las Escrituras, y la depositaria de la Sagrada Tradición que vive en ella, la Iglesia por si sola es la entrada a la salvación: Ella sola, por si misma, y bajo la protección y la guía del Espíritu Santo, es la fuente de la verdad.»

Concilio Vaticano Segundo, Constitución Dogmática Lumen gentium:

14. El sagrado Concilio pone ante todo su atención en los fieles católicos y enseña, fundado en la Escritura y en la Tradición, que esta Iglesia peregrina es necesaria para la Salvación. Pues solamente Cristo es el Mediador y el camino de la salvación, presente a nosotros en su Cuerpo, que es la Iglesia, y El, inculcando con palabras concretas la necesidad de la fe y del bautismo (cf. Mc., 16,16; Jn., 3,5), confirmó a un tiempo la necesidad de la Iglesia, en la que los hombres entran por el bautismo como puerta obligada. Por lo cual no podrían salvarse quienes, sabiendo que la Iglesia católica fue instituida por Jesucristo como necesaria, rehusaran entrar o no quisieran permanecer en ella.

 

Please follow and like us:
error0

Acerca de Bottega Divina

Bottega Divina difusión del arte y el legado histórico del Catolicismo. Herencia y patrimonio de la Humanidad, camino de salvación. La verdad os hará Libres
Esta entrada fue publicada en Arte Sacro. Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *