Iglesia Vapuleada

Los Estados Pontificios existieron desde el año 751 hasta 1870.

Víctor Manuel arrebató al papado estos territorios y se proclamó rey de Italia.

Pío IX se autoproclamó prisionero en el Vaticano encerrándose tras sus puertas y la ciudad de Roma se convirtió en capital de Italia bajo Victor Manuel.

En 1929, bajo el papado de Pío XI, Benito Mussolini reconoció al Vaticano, pequeño territorio independiente de 44 hectáreas bajo jurisdicción del papado, como estado independiente.

Aprovechando la debilidad de la iglesia jerárquica en este periodo, Rudolf Bultmann, (teólogo liberal protestante) propuso que dado que los escritos del Evangelio provendrían de fuentes orales y narraciones, quedarían bajo el título de mitos y leyendas.

Con raíces en la ilustración y el historicismo, La teología liberal es un movimiento protestante del humanismo moderno, abuso de la ciencia en complicidad de la libertad luterana, puso la razón, el progreso, y el idealismo, por encima de la teología del “sentimiento”. Sus padres, Rudolf Bultmann y Karl Barth influenciados por Hegel, su base el filosófica es Kant

Propone una investigación histórica de la vida de Jesús no derivada del estudio de los evangelios, sino de otros textos antiguos, para contextualizar los textos bíblicos a partir de su mundo circundante para superar el mito del mensaje cristiano.

La exégesis y la crítica bíblica son dos pilares fundamentales de la teología liberal, contribución del espíritu humanista de la reforma protestante, que exigía la hipótesis documental y hacía trizas la “suposición” de la autoría de Moisés del Pentateuco, la teoría de las formas, cuestiona la verdad histórica de lo que dicen los evangelios de Jesús, escarbando en el texto bíblico a partir de su correspondiente género literario, para demostrar su raíz mítica sin credibilidad. Sus líderes Rudolf Bultmann y Martin Dibelius.

Reimarus escribió un tratado rechazando los milagros como historias inventadas y no creíbles. La biografía de Jesús llevada a cabo por D. F. Strauss, puso en curso la crítica bíblica de los evangelios en su acepción moderna. Esto puesto que Strauss explicó los eventos sobrenaturales y milagrosos de los evangelios como hechos naturales que fueron malentendidos por los testigos.

Ernest Renan presentó a Jesús como un personaje meramente humano.

William Wrede cuestionó la fidelidad histórica del evangelio de Marcos. Albert Schweitzer demostró cómo todas las biografías de Jesús eran explicaciones sesgadas, pues no era extraño encontrar un Jesús romántico o un Jesús kantiano, incluso uno hegeliano.

Franz Overbeck, y Nietzsche, a pesar de lo anticristiano de su pensamiento, desconfiaba de la falta de sesgos de la empresa científica y del “optimismo” del esclarecimiento.

La Pontificia Comisión Bíblica de la Iglesia católica publicó en el año 1964 una instrucción acerca de los presupuestos filosóficos o teológicos que no pueden admitirse pues en su conjunto adolecen de falta de fe o retiran totalmente el elemento sobrenatural (cf. núm. 2 de la Instrucción).

Los manuscritos de Qumran fueron descubiertos accidentalmente por pastores beduinos a finales de 1946 o principios de 1947, en la orilla noroccidental del mar Muerto. Posteriormente, hasta el año 1956, se encontraron manuscritos en un total de 11 cuevas de la misma región, manuscritos copiados entre el siglo II a. C. y el año 60 d. C., en un período bien próximo al del ministerio de Jesús y de la formación de los Evangelios. (…) Desde el punto de vista de la forma y del método, el Nuevo Testamento, en particular los Evangelios, presenta grandes parecidos con Qumrán en el modo de utilizar las Escrituras, técnica ha sido aplicada especialmente a los libros del Pentateuco y a los Evangelios.

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