Jesucristo el Dios vivo

Y ahora Tú, Padre, glorifícame a Mí junto a Ti mismo, con aquella gloria que en Ti tuve antes que el mundo existiese”.Juan 17:5

Jesús tiene conciencia con respecto a su propia persona y su misión. Sabe que es Dios. Y vendrá con gloria para juzgar a vivos y Muertos

“Y la gloria que Tú me diste, Yo se la he dado a ellos, para que sean uno como nosotros somos Uno” Juan 17:23

Y, al cabo de tres días lo encontraron en el Templo, sentado en medio de los doctores, escuchándolos e interrogándolos;Lucas 2:46

Lucas 2:52

Y Jesús crecía en sabiduría, como en estatura, y en favor ante Dios y ante los hombres.

Es decir, Dios que hizo el cielo y la tierra conoce cada célula y cada nervio humano, como hombre, Dios encarnado quiso conocer y sentir como creatura y crecer su humanidad, consciente de ser Dios, quería saber lo que se siente como hombre, para no ser ajeno a las penas del hombre.

Jesús no ignoraba nada, cuando durante su vida demostraba no saber algo era solamente porque él disimulaba para poder así enseñarnos.

“Yo soy el pan bajado del cielo”. Y decían: Nosotros conocemos a su padre y a su madre. ¿Cómo puede decir ahora: ‘Yo he bajado del cielo’?”
Jesús tomó la palabra y les dijo: “No murmuren entre ustedes.
Nadie puede venir a mí, si no lo atrae el Padre que me envió; y yo lo resucitaré en el último día.
Nadie ha visto nunca al Padre, sino el que viene de Dios: sólo él ha visto al Padre.
Les aseguro que el que cree, tiene Vida eterna.
Yo soy el pan de Vida…
Yo soy el pan vivo bajado del cielo. El que coma de este pan vivirá eternamente, y el pan que yo daré es mi carne para la Vida del mundo”. San Juan 6,41-51.

Padre, aquellos que Tú me diste quiero que estén conmigo en donde Yo esté, para que vean la gloria mía, que Tú me diste, porque me amabas antes de la creación del mundo.Juan 17:25

Jesús se sabe unido al Padre con una intimidad total y desconocida para nosotros.

“Las palabras que tú me diste, yo se las entregué a ellos” (Jn 17,8). El recuerda a sus discípulos: “Les he comunicado todo lo que le he oído a mi Padre” (Jn 15.15). “Yo no he hablado en nombre mío; no, el Padre que me envió me ha encargado él mismo lo que tenía que decir y que hablar… Por eso, lo que yo hable, lo hablo tal y como me lo ha dicho el Padre” (Jn 12,49-50

No ignora el día del juicio, pero lo vela por respeto al padre.

Yo no estoy aquí por decisión propia; no, hay  realmente uno que me ha enviado” (Jn 7,28).

 El “Enviado” puede ser un nombre muy propio para Jesús. “Esta es la vida eterna, reconocerte a ti como único Dios verdadero, y a tu enviado, Jesús” (Jn 17,3). “Tú me enviaste al mundo”, dice Jesús al Padre (Jn 17,18).

 Los discípulos lo reconocen en el momento en que llegan a saber que él fue enviado: “Estos reconocieron que tú me enviaste” (Jn 17,25). Y el testimonio de su predicación y su unión será “para que el mundo crea que tú me enviaste” (Jn 17,21).

 Refiriéndose al Padre, Jesús casi siempre dice: “el Padre que me envió” (Jn 5,23.37). Otras veces no cita el nombre del Padre, sino simplemente dice: “el que me envió” (Jn 5,14.30; 6,38.39), o “su enviado” (Jn 5,38; 6,29)

Pero a todos los que lo recibieron, les dio el poder de llegar a ser hijos de Dios: a los que creen en su nombre.Juan 1:12Díjoles Jesús: “En verdad, en verdad os digo: Antes que Abrahán existiera, Yo soy”.Juan 8:58

Efesios 1:5 nos predestinó como hijos suyos por Jesucristo en Él mismo (Cristo), conforme a la benevolencia de su voluntad,

Romanos 1:4 de Jesucristo Señor nuestro, destinado (para ser manifestado) Hijo de Dios en poder, conforme al Espíritu de santidad, desde la resurrección de los muertos,

Mi Padre me lo ha enseñado todo; al Hijo lo conoce sólo el Padre y al Padre lo conoce sólo el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar” (Mt 11,27)

Hebreos 1:5 Pues ¿a cuál de los ángeles dijo (Dios) alguna vez: “Hijo mío eres Tú, hoy te he engendrado”; y también: “Yo seré su Padre, y Él será mi Hijo”?

Hebreos 5:5  Así Cristo no se exaltó a Sí mismo en hacerse Sumo Sacerdote, sino Aquel que le dijo: “Mi Hijo eres Tú, hoy te he engendrado”.

Juan 17:5 Y ahora Tú, Padre, glorifícame a Mí junto a Ti mismo, con aquella gloria que en Ti tuve antes que el mundo existiese”.

Juan 17:23 Y la gloria que Tú me diste, Yo se la he dado a ellos, para que sean uno como nosotros somos Uno:

Marcos 9:7 Vino, entonces, una nube que los cubrió con su sombra, y de la nube una voz se hizo oír: “Éste es mi Hijo, el Amado. ¡Escuchadlo!”

Mateo 16:27 Porque el Hijo del hombre ha de venir, en la gloria de su Padre, con sus ángeles, y entonces dará a cada uno según sus obras.

Marcos 14:61-62 De nuevo, el Sumo Sacerdote lo interrogó y le dijo: “¿Eres Tú el Cristo, el Hijo del Bendito?”  Jesús respondió: “Yo soy. Y veréis al Hijo del Hombre sentado a la derecha del Poder, y viniendo en las nubes del cielo”.

“Yo formaré del barro la figura de un pájaro; soplaré sobre él, y mediante el permiso de Dios, el pájaro vivirá“.

También los evangelios apócrifos hablan de la infancia de Jesús y los múltiples milagros que hizo como como resucitar un pajarito o amasar con barro gorriones y echarlos a volar vivos incluso se habla de resurrección en de niños que se habían accidentado jugando y hasta de profesores confundidos por la sabiduría del niño, pero ante todas estas historias contenidas en libros que No son aprobados  por la iglesia, se aconseja oídos sordos.

El hecho es que Jesús es Dios.

Verdadero hombre y verdadero Dios, la naturaleza canto el día de su nacimiento y los viciosos murieron el día de su nacimiento, según relatos.

Una estrella señaló el lugar de su nacimiento y los ángeles entonaron aleluyas.

Dios no se despojados de su naturaleza, se encarna y experimenta la naturaleza Humana, haciéndose igual a la creatura con el objeto de iluminarla hacia su imitación que es el camino de la salvación. Por eso resucita, para darnos esperanza en la vida eterna.

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