Maria Madre de Dios

Theotokos es el título concedido a María de Nazaret en el Concilio de Éfeso del año 431.

El significado teológico es que el hijo de María, Jesús, es verdadero Dios y verdadero hombre, esta palabra griega significa Madre de Dios (literalmente, ‘la que dio a luz a Dios’).

Latín Castellano
Veni Creator Spiritus,Mentes tuorum visita,Imple superna gratia,Quae tu creasti, pectora.

Ven Espíritu Creador;

visita las almas de tus fieles.

Llena de la divina gracia los corazones que Tú mismo has creado.

Qui diceris Paraclitus,Altissimi Donum Dei *,Fons vivus, ignis, caritas,Et spiritalis unctio. Tú llamado Paráclito, don de
Dios altísimo,fuente viva, fuego, caridad y espiritual unción.
Tu septiformis munere,Dextrae Dei tu digitus **,Tu rite promissum Patris,Sermone ditans guttura. Tú derramas sobre nosotros los siete dones; Tú el dedo de la mano de Dios, Tú el prometido del Padre,pones en nuestros labios los tesoros de tu palabra.
Accende lumen sensibus,Infunde amorem cordibus,Infirma nostri corporis,Virtute firmans perpeti. Enciende con tu luz nuestros sentidos,infunde tu amor en nuestros corazones y con tu perpetuo auxilio,fortalece nuestra frágil
carne.
Hostem repellas longius,Pacemque dones protinus;Ductore sic te praevio,Vitemus omne noxium. Aleja de nosotros al enemigo,
danos pronto tu paz, siendo Tú mismo nuestro guía evitaremos todo lo que es nocivo.
Per te sciamus da PatremNoscamus atque Filium;Teque utriusque SpiritumCredamus omni temporeAmen. Por Ti conozcamos al Padre y
también al Hijo y que en Ti,que eres el Espíritu de ambos,
creamos en todo tiempo. Amén.

El título de Madre de Dios, tan profundamente vinculado a las festividades navideñas, es, por consiguiente, el apelativo fundamental con que la comunidad de los creyentes honra, podríamos decir, desde siempre a la Virgen santísima. Expresa muy bien la misión de María en la historia de la salvación. Todos los demás títulos atribuidos a la Virgen se fundamentan en su vocación de Madre del Redentor, la criatura humana elegida por Dios para realizar el plan de la salvación, centrado en el gran misterio de la encarnación del Verbo divino.

Del título de «Madre de Dios» derivan luego todos los demás títulos con los que la Iglesia honra a la Virgen, pero este es el fundamental. Pensemos en el privilegio de la «Inmaculada Concepción», es decir, en el hecho de haber sido inmune del pecado desde su concepción. María fue preservada de toda mancha de pecado, porque debía ser la Madre del Redentor. Lo mismo vale con respecto a la «Asunción»: no podía estar sujeta a la corrupción que deriva del pecado original la Mujer que había engendrado al Salvador.

 

Fue por María que el demonio se rebeló contra Dios (Reina de los Ángeles), al revelar Dios su grandeza, Luzbel exclamó ¡no serviré¡, fue por esta jovencita descendiente del Rey David, (por parte de padre, tribu de Judá y por parte de madre de la tribu de Leví, lo que la hace madre de Uno que es Rey y Sacerdote) como está profetizado en Isaías desde el 700 A.C “El Señor mismo os dará por eso la señal: He aquí que la virgen grávida da a luz” Isa 7:14

Precisamente por ser Madre de la Iglesia, la Virgen es también Madre de cada uno de nosotros, que somos miembros del Cuerpo místico de Cristo. Desde la cruz Jesús encomendó a su Madre a cada uno de sus discípulos y, al mismo tiempo, encomendó a cada uno de sus discípulos al amor de su Madre. El evangelista san Juan concluye el breve y sugestivo relato con las palabras: «Y desde aquella hora el discípulo la acogió en su casa» (Jn 19, 27).

Así es la traducción española del texto griego: εiς tά íδια; la acogió en su propia realidad, en su propio ser. Así forma parte de su vida y las dos vidas se compenetran. Este aceptarla en la propia vida (εiς tά íδια) es el testamento del Señor. Por tanto, en el momento supremo del cumplimiento de la misión mesiánica, Jesús deja a cada uno de sus discípulos, como herencia preciosa, a su misma Madre, la Virgen María.

AUDIENCIA GENERAL Papa Benedicto XVI 

Miércoles 2 de enero de 2008

Please follow and like us:
error0

Acerca de Bottega Divina

Bottega Divina difusión del arte y el legado histórico del Catolicismo. Herencia y patrimonio de la Humanidad, camino de salvación. La verdad os hará Libres
Esta entrada fue publicada en Arte Sacro. Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *