Napoleón de Josefina

María Josefina Rosa Tascher de la Pagerie vizcondesa de Beauharnais, nacida en Martinica, cautivó a Napoleón en París –ella tenía 32 años, él 26– cuando el hijo de esta, Eugène, fue a pedirle al joven general la espada de su padre guillotinado por orden de Robespierre. El Corso, le devolvió la espada y quedó rendido ante la madre.

Napoleón nunca aprendió a hablar bien el Francés, así que buscaba desesperadamente casarse con una mujer rica y encumbrada, para asegurar su futuro, había pedido la mano de 3 viudas ricas y muy mayores cuando conoció a Josefina…

Su exmarido, Alexandre de Beauharnais acusado de traición acabó en la guillotina, ella se salvó en el último momento fingiendo una enfermedad, seduciendo al médico de la cárcel, salió libre y con nuevo novio, el joven general Lazare Hoche, necesitaba de amantes pudientes que la protegiesen.

Josefina supo rodearse, pertenecía a la “Logia Imperial de Adopción de los Francos Caballeros”, que más tarde presidiría. Su amante Paul Barras, que había alcanzado su posición gracias a la multitud de conexiones sociales de que gozaba Josefina en la Logia, llego a ser el hombre con más poder en los primero años del Directorio.

Pero a Barras le gustaban los jóvenes varones, llamaba a Josefina la “viciosa criolla” y en agradecimiento, propició que la viuda, separada y madre de dos hijos adolescentes, conociera al joven y por aquel momento muy pobre general Bonaparte. Podría este isleño de escasos 1.52 cms satisfacer a la “criolla”? Más tarde lo lamentaría…

Solo cinco meses después de aquel encuentro, Josefina y Napoleón firmaron una unión matrimonial. La carrera de Napoleón se disparó instantáneamente, Josefina se aseguró de ello, pero también aseguraba que amor y vida conyugal no podían, ser sinónimos. Cuando el general partió a la conquista de Italia, su mujer ya se dejaba querer por el oficial Hippolyte Charles.

Los rumores llegaron desde París: “No pido amor ni fidelidad eternos, únicamente la verdad, una franqueza ilimitada. El día que me digas ‘te amo menos’ será el último día de mi amor o el último de mi vida”. Napoleón

En 1804 se casaron en una ceremonia religiosa a la que siguió su coronación como Emperadores de Francia en la catedral de Notre Dame. En la que arrebató del papa la corona y se la puso él mismo, seguía siendo un Corso que no entendía, pero Josefina seguía dando instrucciones…

En 1809, tras catorce años de asociación se separaron, Napoleón quería disfrutar de una mujer bonita… fue el comienzo de su caída, ella se retiró, pródigamente compensada al castillo de Malmaison, en 1814 murió, mientras Napoleón estaba preso en la isla de Elba…

Varios historiadores la tachan de lasciva y parrandera…

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *