Pecado Liberal

Rubens

EL LIBERALISMO ES PECADO
San Ezequiel Moreno y Díaz, Obispo de Pasto y en Casanare fue Obispo de Pinara.

Es un error, y error funesto a la Iglesia y a las almas, transigir con los enemigos de Jesucristo y andar blandos y complacientes con ellos. Mayores estragos ha hecho en la Iglesia de Dios la cobardía velada de prudencia y moderación, que los gritos y golpes furiosos de la impiedad. (…)

“La herejía no es ya un crimen para muchos católicos, ni el error contra la fe es un pecado. Proclaman la tolerancia universal y consideran como conquistas de la civilización moderna el que ya no se huya del hereje, como antes se hacía. (…) Ceden del antiguo rigor en el trato con los herejes; se muestran con ellos tolerantes; los excusan muchas veces, y sólo tienen recriminaciones contra los eclesiásticos que gritan contra los errores modernos y contra los seglares que reivindican con ardor los derechos de la verdad. (…)
Pío IX, decía lleno de amargura el 17 de septiembre de 1861: “En estos tiempos de confusión y desorden no es raro ver a cristianos, a católicos – también los hay en el clero- que tienen siempre en boca las palabras de término medio, conciliación y transacción. Pues bien, yo no titubeo en declararlo: estos hombres están en un error, y no los tengo por los enemigos menos peligrosos de la Iglesia”

Concesión que se hace al error, por pequeña que sea, es nueva posición que él toma, nueva avanzada, desde donde descarga más de cerca contra la verdad, y le hace más daño… entre el error y la verdad no puede haber paz, ni siquiera campo neutral, y que donde quiera que se encuentre, la lucha es precisa, inevitable, necesaria. (…)

Los imitadores de Lucifer no hubieran llegado adonde han llegado en su obra de destronar a Jesucristo, si no fueran ayudados por esos católicos que llaman intransigencia a la lucha abierta contra el mal, y prefieren entrar en componendas con él. Creen los hombres que así obran, que la manera de amansar la fiera revolucionaria es concederle algo, para que pida más, y no consideran que esa fiera es insaciable.

No tengamos otro miedo que este de San Hilario. El miedo del peligro que corren las almas que nos están encomendadas; el miedo de la responsabilidad que nos puede caber por nuestro silencio, y el miedo del juicio de Dios, en el que se nos pedirá cuenta de si el error avanzó, de si el vicio prosperó, de si las almas se perdieron por nuestro silencio. Lluevan, pues, insultos sobre nosotros por hablar; pero librémonos de esa tremenda responsabilidad y de la terrible cuenta que nos pediría el Juez Supremo”

Hay que recordar que la Declaración de los derechos del hombre fue condenada por Pío VI cuando apareció en Francia en la Revolución.

León XIII en su encíclica Immortale Dei dice lo siguiente:

“Pero las dañosas y deplorables novedades del siglo XVI, habiendo primeramente trastornado las cosas de la Religión cristiana, por natural consecuencia, vinieron a trastornar la filosofía y por ésta todo el orden de la sociedad civil. De aquí como de fuente se derivaron aquellos modernos principios de libertad desenfrenada, inventados en la gran revolución del siglo pasado, y propuestos como base y fundamento de un derecho nuevo, jamás conocido, y que disiente en muchas de sus partes no solamente del derecho cristiano, sino también del natural.

En el año 1884, los padres de la Compañía de Jesús publicaron el libro de Felix Sardà i Salvany, El liberalismo es pecado en 8 idiomas.

http://www.mercaba.org/Libros/liberalismo_01.htm .

En este libro esta la verdadera definición de lo que el Liberalismo de hoy es:
¿Qué es el Liberalismo? En el orden de las ideas es un conjunto de ideas falsas; en el orden de los hechos es un conjunto de hechos criminales, consecuencia práctica de aquellas ideas.

En el orden de las ideas el Liberalismo es el conjunto de lo que se llaman principios liberales, con las consecuencias lógicas que de ellos se derivan. Principios liberales son: la absoluta soberanía del individuo con entera independencia de Dios y de su autoridad. La no intervención de la Religión en acto alguno de la vida pública, verdadero ateísmo social, que es la última consecuencia del Liberalismo.

El Liberalismo llama a Nuestro Señor Jesucristo “Tribuno del pueblo”
Dicen que vino a establecer los derechos del pueblo, todo eso suena a revolución, y es mucho más respetuoso y dulce llamarle como le llama el pueblo cristiano: Divino Redentor de las almas; Salvador que nos sacó de la esclavitud del pecado y del demonio; Libertador que nos libra del infierno, si nosotros le servimos fielmente.

Por eso dice Dios en Proverbios,10: “Si te provocan los pecadores diciéndote: júntate a nosotros… hijo mío, no condesciendas con ellos, no te juntes con ellos”.

San Pablo dice también a Timoteo: “Huid de esta clase de hombres… porque resisten a la verdad” (II c. 3). Eso mismo enseña nuestra Santa Madre la Iglesia, y no otra cosa dicen los Santos Padres.

El Liberalismo es pecado, ya se le considere en el orden de las doctrinas, ya en el orden de los hechos.

En el orden de las doctrinas es pecado grave contra la fe, porque el conjunto de las doctrinas suyas es herejía, aunque no lo sea tal vez en alguna que otra de sus afirmaciones o negaciones aisladas. En el orden de los hechos es pecado contra los diversos Mandamientos de la ley de Dios y de su Iglesia, porque de todos es infracción. Más claro. En el orden de las doctrinas el Liberalismo es la herejía universal y radical, porque las comprende todas: en el orden de los hechos es la infracción radical y universal, porque todas las autoriza y sanciona.

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