Plagios “Enciclopedicos”

La comisión de frecuentes plagios por parte de los “enciclopedistas” (Diderot había sido educado por los Jesuitas) en la redacción de los artículos y las ideas contrarias a la religión, aparecidas en 1734, causó que la publicación periódica de los jesuitas, una obra denominada Mémoires pour l’Histoire des Sciences et des beaux Arts publicadas en parís, entre 1701 a 1762. Que había servido de inspiración a los “libertarios”, se fueran contra ellos y destaparan sus errores.

El lugar de redacción era el colegio jesuíta Louis-le-Grand, de París (en el que se educó Voltaire), teniendo como maestro al P. Tournemine, director durante varios años de Mémoires. Voltaire y Montesquieu, amigos y discípulos de los jesuítas contaban con su aprobación y admiración. Sin embargo, con el cambio en el equipo de redacción de Mémoires, ahora dirigido por Berthier, quien la dirigió de 1746 a 1762 quien era uno de los profesores más cultos de la Compañía, empezaron las polémicas contra Voltaire y Diderot, a él pertenecen los numerosos artículos destinados a comprobar los plagios de la Enciclopedia de Diderot, ya que era un incansable crítico de los “filósofos” jansenistas, (secta protestantizada) por ejemplo la clasificación del conocimiento humano publicado en el Prospestus que precede a la Encyclopédie, fue plagiado de una obra de Francis Bacon.

Entre 1750 y 1757 se edita la enciclopedia por volúmenes, el editor Le Breton encomienda la dirección al jansenista Jean Le Rond D’Alambert, quien expone sus opiniones en torno a la permisividad política y religiosa, lo que provoca la aparición de las “Memorias sobre los quaquá”, donde se acusa a los redactores de la Enciclopedia de demagogos y charlatanes lo que motiva la salida de D’Alambert, a quien le siguen en su marcha varios “enciclopedistas” con lo que el trabajo se concentra  en Diderot.

El Jesuita Agustín Barruel en “Historia del clero francés durante la Revolución”, y “Memorias para servir a la historia del Jacobinismo”, denuncia la Revolución Francesa como el resultado de la unión en los jacobinos franceses, a los conjurados contra el Catolicismo: la conjura de los “filósofos”, la de la Masonería y la de los Iluminados de Baviera.

Entonces, los Jesuitas fueron expulsados de Francia en 1762 y Portugal 1759. Lo mismo hizo en España la “pragmática” de Carlos III del 20 de febrero de 1767, finalmente el Papa Clemente XIV, hombre tímido, sin experiencia, los suprimió el 21 de julio de 1773.

Juan Andres y Morell, 1740 +1817 un jesuita que tuvo que dejar España a causa de la expulsión de la compañía, tiene interesantes puntos de vista acerca de la enciclopedia también y desde Italia contesta con Dell’Origine, progressi e stato attuale d’ogni letteratura.

“El su enciclopedia hay páginas dedicadas, como si fueran héroes, a filósofos irreligiosos, fanáticos de pocos conocimientos y de ningún juicio.

La vía ilustrada anticristiana a veces atea se ha desarrollado por influencia del escepticismo fundado por Bayle y sus principales representantes : Woolston, Boulanger, Tendal, La Mettrie, Helvetius

Otros como Hobbes, Spinoza, Toland, Boyle, son solo una turba de inconsiderados escritores, oráculos de espíritus corrompidos, Diderot, con la ayuda de Rousseau (degenerado) y Voltaire (esclavista), sólo procuran alterar con sus discursos las más respetables verdades.

Su ejemplo ha servido para que proliferen obras que se llaman filosóficas, en las que hemos visto con dolor, suelto el freno a todas las pasiones, hollado el respeto a toda ley divina y humana, y llevados en triunfo, el libertinaje y la impiedad”. ANDRES Y MORELL, Juan Dell’Origine, progressi e stato attuale d’ogni letteratura.Parma: Stamperia Reale, 1782-1799 6 vols.

Curiosamente el “culto” de la razón no impidió que, a finales del siglo XVIII, cundiera el gusto por el esoterismo y nuevas formas de religiosidad, como el espiritismo y creencias orientales; “El que no se arrodilla ante Dios lo hace ante cualquier cosa” dirá Chesterton.

La Ilustración  es una continuación del movimiento protestante, donde se tendía a liberar la vida de la autoridad divina y someterla a la propia iniciativa o libre examen.

Ante tantas críticas y ataques, comienza a cultivarse la apologética, la pastoral, la catequética, la patrología, la historia eclesiástica, la liturgia y el derecho canónico, la separación profunda entre la iglesia y el estado rompe las cadenas que esclavizaban a la iglesia, le da una gran libertad de movimiento, liberándola de la carga del mantenimiento de los indigentes, el cuidado de los enfermos, las viudas y los enfermos al arrebatársele los hospitales (hospitalarios, es una comunidad religiosa) incluso los albergues eran atendidos por la iglesia, los orfanatos y en general las obras sociales que eran obligación de la iglesia, en el antiguo régimen, son confiscadas y todas sus propiedades que servían para este fin pasan a ser propiedad del estado, así que a pesar del asesinato de miles de sacerdotes y la disolución de las órdenes religiosas, la iglesia tiene libertad para el desarrollo de la apologética…

 

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