Religiones, Budismo

El 8 de abril celebran el nacimiento de Buda, Siddharta Gautama, el año 563 a. C. según el mito.

Nació con una protuberancia en la cabeza, enormes orejas, una verruga peluda entre las cejas, en total tenia 32 “características” en su cuerpo.

La Organización de las Naciones Unidas reconoce internacionalmente desde 1999 esta fiesta, -que es celebrada en el plenilunio de Tauro-, en su sede y el resto de sus oficinas, según estableció la Resolución 54/115 de su Asamblea General.

La palabra Dios no aparece en la carta de constitución de la ONU ni la palabra Cristo y la palabra religión solo aparece en el contexto de: “sin hacer distinción por motivos de raza, sexo o religión” 4 veces.

Sin embargo la celebración de Buda es obligatoria.

Su madre, Maya, una de las esposas del rey, murió debido al parto al nacer su hijo, que fue educado por su tía.

Su padre lo protegió de la dureza de la vida, por sus imperfecciones físicas.

Para evitar que sufriera diseñó un método que consistía en impedirle toda experiencia con el lado amargo de la vida, de modo que creó en torno de él una vida llena de placeres y con el menor contacto posible con el sufrimiento de la realidad. Así que se crió entre las concubinas del rey en el harem.

Los 29 primeros años de su vida transcurrieron completamente dedicados al placer y al lujo, llevando una vida rodeada de enorme comodidad. Allí tuvo un hijo con su prima Yasodhara.

Su padre preparó la salida de su hijo a la calle ordenando que despejaran las calles de toda visión que pudiera herir su sobreprotegida personalidad, sin embargo se encontró con un anciano, vio a un enfermo, vio un entierro, y a un pobre.

Por primera vez se percató de la vejez, enfermedad y muerte. Descubrió las cosas como realmente son. Lo que le causó un trauma que lo llevó a abandonar su hogar, dejando atrás a su prima y su hijo a los cuales veía como una cadena o un yugo.

Se dedicó a meditar, alejado  y “descubrió” la vida perfecta, marcada por el yoga, dirigida por la moderación y la templanza, aunque poco después dejó el ascetismo gracias a Sajata, hija del jefe de la aldea que le dio una sopa de arroz hervido en leche. Poco tiempo después alcanzó la iluminación y fue provisto del tercer ojo, (la verruga?) sin embargo murió de una intoxicación alimenticia que le produjo vómitos, diarrea con hemorragias y grandes dolores.

Tripitaka el libro sagrado cuenta la historia de Jataka, una colección de 547 Historias sobre las vidas pasadas del Buda, de quien dicen que se ha reencarnado varias veces y que en una de sus vidas fue Jesús pero en otra anterior fue buda y para demostrarnos que sí existió, un diente suyo se salvó de la cremación y es adorado en Sri Lanka. Cada vez se reencarna diferente, ahora mismo esperan que muera de su forma de cerdo y reencarne en un niño, a quien llamarán Maitreya.

“Cualquier cosa que esté de acuerdo con tus propias experiencias…, acéptala como la verdad y vive de acuerdo a ello.” Buda

Los budistas tienen templos donde adoran a buda o cualquier otro de los 30.000 dioses.

El budismo no tiene sacramentos, celebra la “reverencia” a Buda o puya.

El puya de las siete etapas, un canto poético y los mantras. Son sonidos sagrados en sánscrito que son “símbolos sonoros” de la Iluminación, o invocaciones, así como preceptos, y el Ti Ratana Vandana,  versos en la lengua Pali que expresan reverencia al Buda.

Uno de los Budas que adoran es de oro puro y pesa 5.5 toneladas y tiene 3 metros de alto, está ubicado en Sri Lanka. Cuesta unos 300 millones de dólares.

Tienen la costumbre de cubrir de oro chozas gigantes donde se contienen los ídolos, como la Pagoda Shwedagon emplazada en lo alto de la  colina Singuttara (ciudad de Rangún, Myanmar) que tiene la misma forma que tenía la cabeza de buda,  hecha de  53 toneladas de oro. La espiral del tope tiene incrustaciones con más de 5.000 diamantes y 2.000 piedras preciosas.

El Templo Dorado Hindu de Amritsar está forrado con 750 kilos de oro puro.

Sri Puram se llama el Templo de oro inaugurado en 2007 en la india hecho con 1.500 kilos de oro como recubrimiento.

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