Templanza y Abstinencia

Templanza bottega

[1] Luego que nuestros primeros padres Adam y Eva fueron criados, estando en el paraíso terreno, señalóles Dios para su sustento la fruta de los árboles de aquel vergel, exceptándoles uno. Y echados de aquel apacible lugar por su inobediencia, su comida era fruta de árboles, hortalizas y yerbas silvestres, y su bevida, agua. El comer carne y el bever vino no se conoció hasta después del diluvio, passados mil y seiscientos y cincuenta y seis años de la Creación, cuando Noé plantó viña primero que otro, bevió del vino y emborrachóse. Cayó en tierra descubierto su cuerpo, de suerte que fue ocasión de burla y mofa a su hijo Cam. Escusáralo si fuera templado y abstinente. Es del Génesis, hasta el capítulo noveno.

[2] Diole a David desseo grande de bever agua de una fuente de Betleem, estando a la sazón apoderados della los filisteos, sus enemigos, y él en su frontera con el exército de Israel. Declarólo a algunos de sus capitanes y más valientes soldados, de los cuales tres, bien armados y haziéndose espaldas, entraron por medio de los contrarios hiriendo y matando, hasta que llegaron a la fuente, y cogiendo un frasco de la agua se bolvieron de la manera que avían ido, hasta presentarlo a David. El cual, considerando la mucha sangre que se avía derramado por ella, no quiso beverla, sino ofrecerla a Dios. Mostróse abstinente en no adelantar su desseo, siendo rey, más que a un vaso de agua, y más en ofrecerlo a Dios, visto que costó sangre. Es del Segundo de los Reyes, capítulo veinte y tres.

[3] Moisés estuvo en un monte hablando con Dios, y por cuarenta días con sus noches ni comió ni bevió. Es del Éxodo, capítulo veinte y cuatro, y cuarenta y cuatro.

[4] Grande fue la abstinencia del profeta Elías, pues se contentava con una torta hecha de un poco de harina y un jarro de agua. Y vez uvo que con semejante comida de pan y agua que un día le adminis- tró /6r/ un ángel, hizo cierta jornada de cuarenta días, hasta llegar al monte Oreb. Es del Tercero de los Reyes, capítulo diez y siete, y diez y nueve.

[5] Con veinte panes de cebada dio de comer y hartó el profeta Eliseo a cien hombres, como parece en el capítulo cuarto del Cuarto libro de los Reyes.

[6] Tobías es alabado de abstinente porque en la captividad de Nínive nunca quiso gustar de los manjares de los gentiles y, aborreciendo sus ritos y idolatrías, siempre fue observante de la ley de Dios. Es del capítulo primero de su Libro.

[7] Daniel Profeta por tres semanas se abstuvo de comer pan y carne, y no bevió vino, y a esta sazón le reveló Dios grandes misterios. Es de su Libro, capítulo décimo. Acerca de lo cual dize San Gregorio, en la Homilía de Pentecostés , que el Espíritu Santo hizo participante de altos y soberanos misterios al moço Daniel, que ayunava y era abstinente, y le señaló por juez de ancianos.

[8] A Aarón y a los demás sacerdotes se mandava, en el capítulo décimo del Levítico, que no beviessen vino ni cosa que emborrachasse cuando avían de entrar en el tabernáculo, con pena de muerte haziendo lo contrario, y esto porque tuviessen entero sentido para discernir entre lo santo y profano, y entre lo limpio y inmundo, y supiessen enseñar a los hijos de Israel sus mandamientos y preceptos. Y lo mismo se refiere por Ezequiel en el capítulo cuarenta y cinco. Mas estos preceptos no obligan a los cristianos, porque ya cessaron con la Ley Vieja; mas sácase dellos documento, que principalmente los sacerdotes deven ser templados y abstinentes, porque su vida es documento a otros.

[9] En el Libro de los Números , capítulo sexto, se mandava a los nazareos, que eran gente religiosa y dedicada a Dios, que se abstuviessen de vino y de todo lo que podía emborrachar, y que no comiessen uvas ni passas todo el tiempo que estuviessen ocupados en el servicio de Dios (poco hazía al caso el comer passas o uvas para quedar borrachos, mas porque de comerlas era possible les diesse gana del vino, por oviar este incon- veniente | se les vedavan). Y si a gente que a tiempos se dedicava al servicio de Dios se les mandava esta perfeción, ¿cuánto más les conviene tenerla a los que entre cristianos están perpetuamente dedicados a su servicio? A los de aquella Vieja Ley era lícito casarse, en nuestra Ley Santa es nos vedado a los eclesiásticos. Pues ¿qué cosa es más contraria a la castidad que el ser destemplado en la comida y el bever demasiado vino, con quien la luxuria anda muy hermanada? Este advertimiento es de Marco Marulo, libro cuarto.

[10] Jeremías, en el capítulo treinta y cinco, dize de los recabitas, que eran también gente entre los hebreos dedicada a Dios, que en los combites no bevían vino. Y davan ellos mismos la razón, diziendo que se lo avía mandado su padre. Y esto agradó tanto a su Magestad que dio palabra de que en su presencia y templo no faltarían ministros del linaje de Jonadab, hijo de Recab, de quien tomavan su nombre los recabitas.

[11] El pueblo de Israel por cuarenta años fue sustentado del maná y agua. Dioles esto fastidio y dessearon comer carne, y fueles ocasión de muchas muertes. Porque, como dize David en el salmo setenta y siete, la carne no estava acabada de comer, y la ira de Dios descendió sobre ellos y murieron los más regalados y tragones, llamándose el lugar donde fueron estos sepultados sepulcros de concupisciencia, para que aquel sitio enseñe a otros y les avise que es bueno ser abstinentes. Es del libro de los Números, capítulo 11.

[12] También dio exemplo de abstinencia Agar, criada de Abraham, que, echada de su casa con Ismael, su hijo, sólo llevó para provisión pan y una bota de agua al desierto. Acabóse el agua, y el hijo y la madre padecían sed grandíssima. Mas llegó un ángel y enseñóles una fuente, donde se remediaron. Rico era Abraham y contra su voluntad despedía la esclava, y no le dio mayor provisión porque el tiempo ponía tassa en las demasías que el apetito ha descubierto. Refiérese en el Génesis, capítulo veinte y uno.

[13] Rut Moabitide cogía espigas en el campo de Booz y, recibiéndola benignamente, /6v/ diole a comer por mucho regalo pan mojado en vinagre, y diole licencia que, teniendo sed, beviesse de la agua que bevían sus segadores, lo cual ella recibió por grande favor y merced. Y el Patriarca, viendo que se contentava con tan moderado sustento, túvola en tanto que la hizo digna de su matrimonio y casó con ella, y tuvo della hijos. No puso dubda sino que sería muy casta la que experimentó tan abstinente y que con tan poco se contentava. Es del libro de Rut, capítulo dos.

[14] Judit, queriendo poner en obra el altivo pensamiento que avía tenido, dio a su donzella Abra una calabaça de vino, un vaso de óleo, pan y queso, con otras cosas de poco precio, y con ello se entretuvo hasta que, vista la ocasión, quitó la vida a Holofernes, enemigo de Dios y de su pueblo. Y ay indicios que el llevar vino en esta ocasión la que ayunava y era abstinentíssima fue para tener fuerças cuando descargasse el golpe en el cuello del tirano, y no fuesse necessario el tercero. Es de su Libro, capítulo décimo.

[15] No por ser niños los tres amigos de Daniel se les deve negar assiento entre abstinentes, pues, estando en la captividad de Babilonia, dexando los manjares que de la mesa del rey les davan, comían hierbas y bevían agua, y estavan más lúzidos y de mejor parecer que otros moços que usavan manjares gentílicos y reales. Su abstinencia les valió para que les favoreciesse Dios con sabiduría divina, y en particular a Daniel con inteligencia de sueños. Es del capítulo primero de su Libro.

[16] San Juan Baptista, precursor de Cristo y lleno de Espíritu Santo antes que naciesse, estando en el desierto era su comida langostas y miel silvestre. Y dél dixo Jesucristo que ni comía ni bevía por ser tan poco y cosas que otros no las comieran. Refiérelo San Mateo, capítulo tercero y undécimo. |

[17] Ni haze en favor de las comidas regaladas ver que Jesucristo, Nuestro Señor, se halló en fiesta de bodas, y en combites de fariseos y publicanos, porque no iva con intento de regalarse, sino de aprovechar a otros. Era médico, procurava la salud de los enfermos y por esso los visitava. Y en prueva de su abstinencia ayunó cuarenta días y cuarenta noches, sin gustar cosa alguna. De los hambrientos y sedientos dixo que eran bienaventurados. Pidió agua a una mujer samaritana y, combidándole sus discipulos que comiesse, luego que se apartó della, respondió:
-Mi manjar proprio es hazer la voluntad de mi Padre.
Dio su sagrado cuerpo y preciosa sangre debaxo de especies de pan y vino en el Sacramento, y es manjar espiritual con que se apacienta la alma. Y después de su Resurreción, para aprovar la verdad de su cuerpo resuscitado, comió, y no carne, sino de un pece y de un panal de miel. Es de S. Lucas, capítulo último.

[18] Los Apóstoles, día vino que para comer desmenuzavan espigas entre sus manos, y comían los granos. Y con ser doze en número, hallándose en un desierto solamente para su despensa con cinco panes de cebada y dos peces, de aquello les mandando Cristo que diessen limosna a cinco mil personas, obedeciendo ellos, quedaron hartos y contentos. Otra vez, teniendo siete panes y unos peces, también por mandarlo Jesucristo, dieron de comer con ellos a cuatro mil hombres. Y si andando en la escuela de Cristo eran tan abstinentes, aún más lo fueron apartándose de su presencia, y siéndoles quitado de sus ojos el Esposo, cuando ellos se dividieron por el mundo a predicar el Evangelio, que entravan por las ciudades pobres, mal vestidos, flacos y para morir de hambre. Padecían todo esto contentíssimos, por hallarse en los deleites y mesa franca del Cielo. Refiérelo Marulo, libro cuarto.

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