Vela de cera pura de abejas para la bendición del Día de la Virgen de la Candelaria.
Según la tradición cristiana, estas serán las velas que arderán en los tiempos escatológicos, cuando la oscuridad cubra la tierra. En el Día de las Candelas, la Iglesia proclama a Cristo como Luz del mundo, la única Luz que permanecerá encendida durante los tres días de oscuridad física y espiritual anunciados en el libro del Apocalipsis.
La cera pura de abejas, virgen y sin aditivos, emana un aroma natural y delicado, signo de pureza y sacrificio. Desde los primeros siglos, la Iglesia la ha aprobado y reservado para el uso litúrgico, y de oración, por simbolizar a Cristo nacido de la Virgen: luz limpia, no corrompida, que se consume para iluminar.
Encender una vela bendita de cera de abejas en la Candelaria es un acto de fe y esperanza: una profesión silenciosa de que, aun en la noche más oscura, la Luz verdadera no será vencida.

